¿Te imaginas la provincia de Valladolid en 2031? El INE, sí

Según la estimación del Instituto Nacional de Estadísticas, dentro de quince años la provincia de Valladolid habrá perdido un 7% de la población y se situará muy por debajo del medio millón de habitantes. 

 

El Instituto Nacional de Estadística estima que, de seguir con la progresión de pérdida de población actual, la provincia de Valladolid perdería en el año 2031 aproximadamente un siete por ciento del censo actual que (con fecha de 2015) es de 526.288. De confirmarse estos datos, el territorio vallisoletano descendería del medio millón de habitantes, concretamente hasta los 489.448 vecinos.

 

Una bajada que, lógicamente, afectaría de una manera mucho más severa al medio rural. A pesar de ello, la provincia de Valladolid no es de las que peores paradas salen. Pues Zamora, Cuenca, Ávila o Teruel experimentarían descensos de más de un 15 por ciento. En el otro lado de la moneda, Melilla, Baleares, Málaga, Almería, Tenerife, Madrid o Ceuta ganarían población por diversas causas, como las buenas condiciones climáticas de algunos de estos lugares.

 

En 2030, España será un país atractivo para inmigrantes en búsqueda de buenas condiciones climáticas, lo que supondrá un reto para la convivencia en aquellas comunidades más afectadas por la llegada de estos turistas de larga estancia. Canarias, Baleares y Andalucía son las tres comunidades en donde el INE espera que aumente más el número de población procedente del extranjero.

 

EN 2066 ESPAÑA SERÁ UN PAÍS MÁS ENVEJECIDO

 

La caída de la natalidad y el alargamiento de la esperanza de vida harán de España un país más envejecido en 2066, en línea con lo que está ocurriendo en el resto de países desarrollados. Actualmente, los mayores de 65 años ocupan el segundo grupo de población por número, por detrás de las personas de entre 40 y 64 años y los jóvenes de 18 a 39 años.

 

Eso va a cambiar en los próximos años. En 2028, siempre según las previsiones del INE, el grupo de mayores de 65 años superará al de jóvenes de 18 a 39 años y en 2040 al de personas de 40 a 64 años convirtiéndose así en el grupo de población más numerosa del país, lo que de supondrá un reto para el sistema de pensiones y la sanidad pública.