Tafisa, la Casa del Barco y un edificio de la calle Panaderos compiten por la placa Docomomo de este año
Tribuna mini Saltar publicidad
Banner va ciudad pro%cc%81xima 800x800 tribuna file
Cyl dots mini

Tafisa, la Casa del Barco y un edificio de la calle Panaderos compiten por la placa Docomomo de este año

Casa del Barco de Valladolid, oficinas de la refinería de aceites Hipesa.

El colegio vallisoletano colocará la distinción en el edificio ganador el 5 de octubre, Día Mundial de la Arquitectura

La fábrica de tableros de fibras TAFISA, las oficinas de la refinería de aceites Hipesa, más conocida como la Casa del Barco, y uno de los edificios de viviendas de la calle Panaderos son las propuestas que ofrece el Colegio de Arquitectos de Valladolid (COAVA) a sus colegiados para la placa Docmomo de 2020. La participación en la encuesta está abierta hasta el domingo 21 de junio y la obra ganadora recibirá la distinción el 5 de octubre, Día Mundial de la Arquitectura.


Docmomo son las siglas de la Fundación Internacional para la documentación, valoración, difusión y conservación del Patrimonio histórico de la arquitectura y el urbanismo del Movimiento Moderno, y sus placas acreditan internacionalmente el valor patrimonial del edificio donde son colocadas. Los arquitectos de Valladolid pueden elegir en esta ocasión entre dos edificios incluidos en ‘La arquitectura de la industria, 1925-1965’ (TAFISA e Hipesa) y otro que forma parte de ‘La Vivienda Moderna’ (viviendas de la calle Panaderos).

 

TAFISA

 

Construido en los años sesenta por el equipo de arquitectos Antonio Vallejo y Santiago de la Fuente, este edificio representa uno de los mejores ejemplos de la arquitectura industrial vallisoletana. La fábrica de TAFISA se sitúa en el margen derecho del Canal de Castilla. Sus tableros de fibras necesitaban un edificio que representara el carácter innovador del producto. El complejo industrial comprende varios inmuebles de oficinas, naves de producción, etc. Destacan las oficinas resueltas con grandes vigas de hormigón, dejando en el origen la planta baja libre. Sobre las vigas de hormigón se apoya una caja de ladrillo rota por una gran ventana horizontal que se cierra con un brise-soleil, influido por las ideas de la modernidad europea. Otra pieza importante es una de las naves de producción, con una solución de carácter brutalista en su estructura, con uso de hormigón para los pilares y unas modernas gárgolas, y celosía metálica que asegura la correcta iluminación del interior.

 

 

LA CASA DEL BARCO

 

Escondida en el interior de una manzana con acceso desde el Paso del Hospital Militar, se encuentra una de las joyas de la arquitectura del Movimiento Moderno de Valladolid. Un edificio construido en el año 1935 para las oficinas de la Refinería de Aceites Hipesa, pero conocida habitualmente como la Casa del Barco. Su autor, Constantino Candeira, planteó un diseño que resolviera las necesidades funcionales y para ello utilizó un cuerpo central, rematado por dos alas laterales. Para marcar la horizontalidad, una de las características más habituales en el Movimiento Moderno, coloca una serie de bandas horizontales de color blanco que contrastan con el color rojo que envuelve el inmueble. Pero sin duda alguna su característica más particular son las ventanas circulares blancas, como los ojos de buey de un barco, que le otorgan el sobrenombre por el que se le conoce.

 

EDIFICIO CALLE PANADEROS

 

Este bloque de viviendas fue construido en el año 1935 por Javier Ramón y Guerra. La profundidad de la parcela se resuelve con un patio central, que junto al patio de manzana de atrás permite una correcta iluminación y ventilación del inmueble. La fachada a la calle Panaderos es la que presenta las características modernas más interesantes, con las ventanas apaisadas en el centro. A cada lado aparecen las terrazas, donde el plano de ladrillo se curva para romper la rigidez de la composición. El enfoscado de las terrazas se hace de un color que contrasta con el ladrillo rojizo del resto de la fachada, lo que ofrece como resultado un magistral juego de fondo-figura.

 

PLACAS DOCOMOMO EN VALLADOLID

 

La Fundación DOCOMOMO se fundó en París en 1990, y se organizó en 1994 con sede en Barcelona como DOCOMOMO Ibérico, integrando el estudio de la arquitectura de España y Portugal de ese período. El COAVA arrancó con la primera colocación de una placa DOCOMOMO en Valladolid en el año 2012 en el Colegio Apostólico de los Padres Dominicos (1952-1957) de Miguel Fisac; al año siguiente, en 2013, colocaron otra placa en el Mercado Central de Abastos de Valladolid (1965-1966) de Juan A. Aguiló Villahermosa y Ángel Valdés Martínez (actualmente Centro Integrado de Equipamientos), sito en la calle Cigüeña y Tórtola; en 2014, en el Matadero Municipal de Valladolid (1931-1936), de Alberto Colomina y Botí, ingeniero; en 2015, en las Escuelas Graduadas (Colegio Público San Fernando) (1932-1950), de Joaquín Muro Antón; en 2016 en el Colegio San Agustín (1959-1961), de Cecilio Sánchez-Robles; en 2017, en el Colegio Internado Sagrada Familia (1963-1967), de Antonio Vallejo Álvarez, Antonio Vallejo Acevedo y Fernando Ramírez de Dampierre; en 2018, en el Hogar Nacional-Sindicalista del barrio de Las Delicias (1937), de Jesús Carrasco Muñoz; y el año pasado, en 2019, en el Cinema Roxy, de Ramón Pérez Lozana (1932). Además, el Colegio de Cristo Rey también cuenta con otra placa DOCOMOMO que instaló el propio colegio en 2015.