Suspendido 'por los pelos' el juicio contra los dos acusados de traficar al menudeo en Valladolid tras el extravío de cabello
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Suspendido 'por los pelos' el juicio contra los dos acusados de traficar al menudeo en Valladolid tras el extravío de cabello

El bote que contenía el cabello objeto de análisis había llegado vacío ha llevado al letrado del acusado a solicitar al tribunal la suspensión del juicio

Suspendido 'por los pelos', ese es el motivo que ha llevado este martes a la Audiencia de Valladolid a suspender el juicio contra los dos acusados de traficar al menudeo con cocaína y heroína en distintos barrios de la ciudad, tras conocer las partes el extravío de la muestra de cabello tomada a uno de los encausados que iba a ser esgrimida por éste para alegar una atenuante de drogadicción.

 

Aunque la prueba había sido solicitada por la defensa de J.D.L, un informe del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Madrid dado a conocer a las partes antes de la vista, en el que se advierte de que el bote que contenía el cabello objeto de análisis había llegado vacío, ha llevado al letrado del acusado a solicitar al tribunal la suspensión del juicio.

 

La petición del defensor, con la aquiescencia tanto de la otra defensa como de la fiscal del caso, ha sido estimada finalmente por la Sección Segunda de lo Penal de la Audiencia provincial, dado que la prueba fue declarada en su momento pertinente y que la misma, en caso de sentencia condenatoria, podría servir a J.D.L. para atenuar la pena si se acreditara su condición de toxicómano, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

Con carácter provisional, los dos acusados, que carecen de antecedentes, se exponen a una posible condena de seis años de prisión y al pago de una multa de 1.350 euros por hechos que serán analizados en fecha aún por determinar.

 

Las investigaciones se remontan a noviembre de 2017, a raíz de identificar a R.N.N, con domicilio en la calle Ecuador, tras observar cómo desde su Renault Scenic contactaba con numerosos toxicómanos en diferentes puntos de la ciudad, principalmente en la zona de Caño Argales, barrio de La Victoria, zona centro y barrio de La Rondilla, donde, según siempre el fiscal, apoyado en los atestados policiales, el encausado entregaba papelinas de cocaína, la mayoría de las veces sin apearse del vehículo.

 

Fruto de las pesquisas y dispositivos de vigilancia, los agentes aseguran haber presenciado media docena de 'pases' de droga en las calles Panaderos, Portillo del Prado, Real de Burgos, Pío del Río Hortega, Paseo de Filipinos y Moradas, en dos de los cuales fue visto también J.D.L. acompañando al principal acusado y tomando medidas de vigilancia para detectar la posible presencia policial.

 

La investigación culminó el 17 de enero del presente año cuando R.N.N. fue interceptado a su regreso de Salamanca, supuestamente tras aprovisionarse de mercancía en la capital charra y cuando se aproximó al domicilio del otro acusado, J.D.L, en Fuente El Sol, donde este último, según la acusación pública, le esperaba en el exterior del portal en actitud vigilante.

 

En el interior del turismo, la policía se incautó de un envoltorio de plástico de color blanco con 0,78 gramos de 'coca' y de otros tres de color amarillo con 0,32 y 0,1 gramos de cocaína y 0,08 de heroína.

 

Además, por debajo de la funda del asiento del conductor, entre los pliegues de la espuma, los agentes hallaron otro envoltorio con 1,10 gramos de heroína, y en la consola central, entre dos asientos, una libreta de color negro con anotaciones, además de otra hoja de color blanco con más notas de nombres y teléfonos en el maletero.

 

Tras la incautación de la droga, valorada en unos 464 euros, la policía se personó en la vivienda de J.D.L, donde éste hizo entrega de forma voluntaria de una mochila con efectos pertenecientes a R.N.N, que se hallaba en un trastero, efectos que la policía mantiene que pueden ser utilizados para la elaboración de la placa base de cocaína y otros artilugios propios para la preparación de las dosis.

 

Uno de los dos acusados, R.N.N, una vez detenido fue conducido hasta el Hospital Río Hortega de la capital, donde fue sometido a tres análisis, desde una exploración corporal hasta su paso por rayos X y un TAC, con el fin de comprobar si llevaba alojada droga en su aparato digestivo. La triple prueba dio negativo.