Susana Solano
Tribuna mini Saltar publicidad
Banner va ciudad pro%cc%81xima 800x800 tribuna file
Cyl dots mini

Susana Solano

Palabras contra el olvido 190.

Cuando entras en la Capilla del Patio Herreriano encuentras un silencio adensado, lleno de sugerencias en forma de objetos que se agradece como el aire que respiras. Mirando las piezas de mimbre de Susana Solano (Barcelona, 1946) tienes la posibilidad de aislarte del mundanal ruido,  envolverte en sus formas,   habitar en ellas ocupando sus espacios y saborear esa luz de convento que a estas horas  se respira en el Museo Patio Herreriano.

 

Eso es lo que más aprecio cuando doy los buenos días y paseo por las salas. Este es lugar apropiado para  desaparecer  del mapa y ponerte a pensar en todo lo que te rodea. Hacer cosas con las manos nos define como seres humanos. Todo empieza cuando un niño coge algo, lo monta, lo enseña y se lo lleva a casa como si fuera un tesoro. Aquí, siempre que vengo hay niños y niñas pintado, dibujando, recortando… y ese griterío de patio de colegio, no me molesta, al revés, se convierte en un privilegio poder compartir esos momentos.

 

Susana Solano con lo que hace trata de dar sentido a su mundo desde el respeto a la gente y a los materiales con los que trabaja. Acta  (2) es un recorrido de los diez últimos años de la artista. Todo lo que nos es autobiografía es plagio, por eso aquí,  el hierro, yeso, plomo y mimbre son  sus señas de identidad. Con esa actitud tan suya de no dejar nunca de asombrarse y asombrarnos. Porque esta exposición única de Susana Solano trata de explicar nuestra realidad, lanzando preguntas al que pasea por sus salas en un momento actual en el que nos abruman  tanta cantidad de estímulos que no hay manera de ordenarlos. 

 

El arte tiene la misión de ayudar a comprender lo que es demasiado abstracto, absurdo o inentendible para poder entenderlo solo a base de razonamientos. Por eso visitando la Salas 3, 4,5 y 9 +La Capilla se tiene la oportunidad de disfrutar de una de las mejores exposiciones que pueden verse dentro del panorama nacional. Y es una de la mejores porque tiene la facultad, la sensación de que Susana Solano no da nada por sentado. Tienes que pisar estar salas  y comprobarlo por ti mismo. Hay que encontrar en su obra los indicios de lo invisible a través de lo visible.

 

La música petrificada que tiene las obras de Solano produce en el espectador una emoción sostenida, una especie de coreografía surge ante los ojos del  que mira, un diálogo interno que descubre lo que eres capaz de llevar en tu interior y ponerle palabras. Su trabajo habla del tiempo que nos ha tocado vivir y una sola pieza puede servir para fijarla en la memoria y recibir una sacudida que te haga conmover. ¡Busca la tuya!