Strubbe presenta en la Sección Oficial el segundo capítulo de la trilogía iniciada con 'Lost Persons Area'

La directora belga Caroline Strubbe ha presentado este miércoles en la Sección Oficial de la 58 Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) 'Soy el mismo, soy otro', el segundo capítulo de la trilogía iniciada en el año 2009 con 'Lost Persons Area', en el que se acerca ya a las vidas de Marcus, Bettina y Tess.

En este caso, 'Soy el mismo, soy otro' ahonda en el modo en que las personas se relacionan con sus recuerdos infantiles y la influencia que las primeras personas que uno conoce tienen en el devenir de su vida y en el desarrollo de sus relaciones futuras a través del personaje de Tess, hija de Bettina quien, tras el presunto suicidio de sus padres, acude a Marcus huyendo de todo.

 

Con él, a quien al principio no le une más que una relación basada en el silencio que se perpetuará hasta el final, aunque con una evolución en su percepción del papel que el hombre desempeña para ella, se marcha escondida al norte de Inglaterra, donde permanece encerrada en una casa y, en situación de abandono afectivo, consigue que finalmente él se preocupe por ella.

 

Son sus deseos de sobrevivir los que hacen que sí su cuerpo pero no su mente se hundan pese a sus autolesiones, sus brotes obsesivos con la limpieza o sus tics, fruto del estado de shock en que se encuentra tras la dramática experiencia vivida. "Ella vive como un pez en un acuario, mental y físicamente", ha explicado antes de añadir que los sucesivos planos del cielo, el mar o los tendidos eléctricos representan su "anhelo" de libertad, de conexión con el mundo exterior.

 

El personaje de Marcus y la relación que tiene con la niña, absolutamente desconocida para el espectador, son uno de los atractivos de la cinta para su directora, quien ha reconocido su intención de ahondar en el modo en que las personas juzgan una historia sin conocer los detalles, como ocurre con 'Soy el mismo, soy otro' en caso de no haber visto la primera parte de la trilogía.

 

El desconocimiento de la historia por parte del espectador surge de la falta de diálogo entre ambos personajes: la niña no habla desde la primera película por las burlas de sus compañeros ante la gravedad de su voz, a lo que se suma el shock por el que atraviesa, y él termina respetando esa realidad a medida que avanza la película.

 

El tiempo, la oportunidad de aportar la información poco a poco, de ver, frente a la tendencia actual de "tenerlo todo enseguida" marca el trabajo de esta directora belga, quien considera "primordial" el afecto y, por ello, ha advertido de los riesgos que conlleva para muchos menores el cargar con la responsabilidad de la felicidad de los padres, que quieren siempre para ellos lo mejor.

 

"Es algo que tendemos a olvidar y hay que tratar de no dejarlo en manos de los niños", ha aseverado la directora, quien en ese punto ha recordado que en la película, que competirá por la Espiga de Oro, la niña sufre cuando lo hace el hombre, lo que le hace ocuparse de él en lo que ha considerado como "una inversión de roles".

 

Strubbe, quien ya adelantado que la última parada de la trilogía versará sobre el modo en que esas experiencias en la infancia marcan en la edad adulta, ha considerado que su último trabajo ahonda también en el modo en que los niños e incluso los adultos proyectan todo aquello que no pueden hacer en otra personas u otros seres. "Hay una línea muy frágil a la hora de delimitar quién es la víctima y quién el verdugo".

 

LA DIRECTORA

 

Caroline Strubbe nació en 1965 en Bélgica y estudió Cine en la Escuela Cinematográfica de Barcelona antes de proseguir su formación académica en el IAD de Lovaina la Nueva; produjo el montaje teatral de la obra de Gerard Lauzier 'Le Garçon d'appartement' y codirigió documentales como 'Une mouche dans la salade', 'Shocking Manjira and the Cardboard Box' y 'Un portrait de la Belgique'.

 

Su primer corto de ficción, 'Melanomen', le valió varios premios internacionales en 1993 y dos años después dirigió el mediometraje 'Taxi Dancer', que recibió una mención especial en Sundance y el guion de 'Lost Persons Area' (2009), su primer largometraje, fue seleccionado para las sesiones del European Audiovisual Entrepreneurs (EAVE), el Cinemart del Festival de Róterdam y el Mercado de Coproducciones de la Berlinale.

 

Asimismo, ha participado en un seminario del Binger FilmLab de Ámsterdam dirigido por Judith Weston.