Solemnidad y emoción para recibir en las calles al Cristo de las Mercedes
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Solemnidad y emoción para recibir en las calles al Cristo de las Mercedes

GONZALO RICO
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Imponente salida del Crucificado de Pompeyo Leoni desde la Iglesia de Santiago en la noche del Miércoles Santo, que respetó la lluvia

Solemnidad. Es el mejor calificativo para resumir la imponente salida del Santísimo Cristo de las Mercedes de su Iglesia de Santiago, sede de la Cofradía de las Siete Palabras que alumbra al espectacular Crucificado de Pompeyo Leoni.

 

A las once de la noche el Atrio de Santiago se oscurecía para recibir al Hijo de Dios crucificado. En silencio, con un orden que marca el desfile, comienza este cortejo. Las campanas tañen a muerto, para dotar de mayor dramatismo a la escena. Los cargadores lentamente mecen a su Cristo de las Mercedes que deja atrás a los dos ladrones, que compondrán el retablo del Sermón de las Siete Palabras en la mañana del próximo Viernes Santo.

 

Los sones del Himno Nacional acompañan el último tramo de la salida del Crucifijo, que completa su puesta en escena con la marcha de la Saeta. Antes sonó, como es habitual, Getsemaní. En el atrio, abarrotado por fieles y espectadores, el olor del romero, que cubre el suelo a modo de alfombra, se entremezcla con el de los cirios del paso y las velas de los cofrades.

 

La llamada de honor corre a cargo del padre Luis Miguel Rojo Setién, CM, Delegado Episcopal de Cáritas Diocesana de Valladolid, y el concejal Pedro Herrero preside el desfile. Paso obligado por el antiguo Convento de San Francisco, en la Plaza Mayor, en su camino hacia la catedral. A muy pocos metros, el Nazareno vuelve a su Iglesia tan un intenso Vía Crucis. 

 

La noche se ha quedado calmada en Valladolid. La tan temida lluvia no ha hecho acto de presencia. Tras un acto penitencial en el interior de la Iglesia catedral, el Cristo de las Mercedes regresa a su Iglesia de Santiago. Es entonces cuando se entona el himno al Santísimo Cristo y el Miserere. La maniobra de entrada es también milimétrica y el Cristo de las Mercedes ya reposa en el interior del templo. La emoción y la solemnidad marcaron el cortejo. 

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