SIVA, contraria a disolver las fundaciones culturales por discrepancias y desconfianza en la concejal

Charo Chávez y Gloria Reguero, de Sí se Puede Valladolid. JUAN POSTIGO

La edil Gloria Reguero votó en contra de la disolución del organismo autónomo de Seminci y en la tarde de este jueves hizo lo propio con el del Museo Patio Herreriano.

El Grupo Municipal Sí se Puede Valladolid ha expresado su rechazo a la disolución de las distintas fundaciones culturales de titularidad municipal por discrepar con el modelo que se busca impulsar desde la Concejalía y por la desconfianza a la que le han conducido los, según denuncia, constantes incumplimientos de acuerdos plenarios y presupuestarios por su parte.

 

La concejala de Sí se Puede Valladolid Gloria Reguero, presente en los patronatos de las fundaciones, ha votado en contra de la disolución del organismo autónomo de Seminci y en la tarde de este jueves hizo lo propio con el del Museo Patio Herreriano por entender que se trata de una decisión que conlleva la integración en la Fundación Municipal de Cultura, modelo que no apoya el Grupo Municipal, tal y como lo ha reiterado en múltiples ocasiones.

 

"Somos conscientes de la necesidad de reorganizar el área de Cultura del Ayuntamiento, actualmente dividido en pequeños organismos o fundaciones e incapaz de racionalizar y optimizar sus recursos materiales y humanos", defiende Reguero, quien vincula a esta oposición la presentación, el pasado mes de julio, de un proyecto propio de reordenación del área (a petición del propio alcalde, Óscar Puente, quien pidió una propuesta concreta).

 

La propuesta de Sí se Puede pasaba por disolver las fundaciones e integrar a los trabajadores en el Ayuntamiento, manteniendo la Fundación Municipal de Cultura como ente instrumental para la gestión.

 

Ese sigue siendo el mejor modelo para evitar crear una "macrofundación" como las que han proliferado en los últimos años y que han sido permanentemente cuestionadas por el oscurantismo de su funcionamiento, especialmente importante dadas las elevadas partidas que manejan.

 

"Con la integración de todas las instituciones en la Fundación Municipal de Cultura se va a crear esa administración paralela que tanto critican en otras instituciones", advierte la concejal de Sí se Puede, quien insiste en que el modelo que ahora se busca aprobar sigue la línea de las políticas de gestión y funcionamiento de los últimos años pero en absoluto garantiza aspectos fundamentales como la transparencia de actividad y gestión o la participación del sector a través del Consejo de las Artes y la autonomía de cada uno de los centros adscritos, que deberían mantener su dirección, independiente y profesional.

 

"FALTA DE RESPETO" DE REDONDO

 

Reguero reconoce la desconfianza de Sí se Puede Valladolid en la Concejalía de Cultura dados los "constantes incumplimientos" de los acuerdos plenarios y de las enmiendas presupuestarias, a lo que se suma la "inexcusable falta de respeto" que constituyen las últimas declaraciones de su responsable, Ana Redondo, quien apunta a posibles intereses del Grupo de Trabajo creado en torno al Museo Patio Herreriano cuando se trata de dar cumplimiento a los acuerdos plenarios sobre este espacio tras más de un año de retraso.

 

En esta misma línea, añade SIVA, se enmarcan otras actuaciones de la Concejalía, "de modo que en un nuevo ejercicio de trampa política no se garantiza la apertura permanente de la biblioteca o la habilitación de una sala para artistas emergentes, por ejemplo".

 

Por último, Sí se Puede Valladolid rechaza y lamenta los rumores que intentan responsabilizar al grupo municipal de falta de interés por la actual situación por la que atraviesa la cultura y, muy especialmente, sus trabajadores, "teniendo en cuenta que ha sido el más propositivo en este ámbito y que el Gobierno municipal ha tenido dos años y medio para mejorar esas condiciones que ahora tanto le preocupan".