“Sin ninguna duda vamos a volver a tener una normalidad como la de antes”

José Miguel García Vela, gerente del Hospital Río Hortega, asegura que “tarde o temprano pasará la pandemia”, pero que debemos “estar preparados” para otras

José Miguel García Vela, gerente del Hospital Río Hortega.

No han sido meses sencillos en el Hospital Río Hortega. El centro sanitario se ha enfrentado, igual que el resto de España, a una de sus peores crisis de las últimas décadas. Ahora comienza la recuperación, pero no hay espacio para la confianza. Así lo asegura José Miguel García Vela, gerente de uno de los dos hospitales de Valladolid por los que más pacientes con coronavirus han pasado durante esta pandemia.

 

Pregunta: Una vez pasada la situación crítica a nivel sanitario, ¿cómo se encuentra actualmente el Río Hortega?

Respuesta: Tenemos esa sensación de cansancio y se podría decir que todo el mundo tiene esa necesidad de poner espacio al trabajo. Las vacaciones son necesarias y estos meses se van a producir para prácticamente la totalidad de la plantilla porque la pandemia sigue y tenemos que estar preparados para otoño. Son necesarias porque van a servir para poner distancia. Se trata de cansancio tanto físico como psíquico con todo el estrés que ha supuesto para el equipo sanitario.

 

P: Se insiste en que el rebrote del Hospital está controlado. ¿Cómo evoluciona?

R: Ya se da por cerrado, lo cual significa que se da por asegurado que ya no van a surgir más casos. Pacientes y profesionales ya han pasado los días para tener inmunidad y no hace falta tener más precauciones con ellos que no sean las normales. Esto demuestra que cuando funcionamos bien, la repercusión en la salud de la población es mínima al haberse detectado en primera fase. Se ha controlado la transmisión, que es la clave, todos los casos de alrededor. Desde el primer momento se ha visto cómo iban apareciendo casos, pero estaban controlados. Era lógico que se fueran incrementando porque tienes a la gente posiblemente afectada bajo control, demuestra que ibas por delante.

 

P: ¿Cómo se puede saber que no habrá más casos?

R: Seguro, seguro no puede saberse nada. Sabemos que el virus circula y la población tiene que seguir siendo cauta aunque ya demos este tema por cerrado. Los rebrotes van a estar, eso es un hecho.

 

P: ¿Hay que naturalizar los rebrotes y asumirlos en nuestro día a día?

R: Tenemos que conseguir que la población entienda y los asuma con naturalidad. El uso de mascarilla, la distancia social y el lavado de manos. Con estas tres condiciones sabemos que hacemos frente al virus, que está en circulación y que causa situaciones muy graves. Se trata de ser preventivos para que no haya difusión. En segunda instancia, sabiendo que va a haber rebrotes, la clave es que estén controlados como ha sido el del Río Hortega. Que no llegue a la difusión comunitaria. Solo así controlaremos la pandemia, sabiendo que vamos a tener esos rebrotes.

 

P: ¿Cómo ha sido gestionar esta situación en el Hospital durante estos cuatro últimos meses?

R: Nosotros por nuestras características empezamos antes que nadie. Trabajamos en un proceso y creemos en ello. Por ejemplo, en enero ya teníamos constituido el grupo COVID, un grupo clínico con representantes para tratar la enfermedad. Y ya en febrero sucedió algo curioso, que fuimos el primer hospital en Castilla y León que tuvimos un caso. Al hilo de esto a finales de febrero se hizo una sesión clínica que fue un éxito y coincidió con la llegada de un posible paciente. Sirvió para concienciar a todos los profesionales. A partir de ahí, que ya estábamos trabajando con ello, en este hospital en marzo ya íbamos un poco por delante y había preparadas ciertas cosas. Y nunca nos hemos salido de nuestro guion, se han ido dando pasos en función de la demanda.

 

Por otro lado, siempre lo he dicho, el grado de respuesta de esta casa ha sido impresionante por parte de todos los profesionales. Es para estar muy orgulloso de ser el gerente. Al mismo tiempo hemos tenido una unidad de críticos fundamental, con todos los sanitarios trabajando juntos.

 

P: ¿Qué fallos pueden haberse cometido en el Hospital durante este tiempo?

R: Haciendo crítica me resulta complicado, pero al menos diría una primera. Ninguno de los que saben en el mes de febrero fueron capaces de ver la gravedad del virus. Es la mayor crítica que diría. Yo no tenía el conocimiento de las enfermedades que se le presupone a los clínicos, y nadie era consciente de la gravedad y lo que significaba el virus. Otra crítica es que aunque en el Río Hortega no hayamos tenido problemas con ello porque no hemos tenido falta de equipos de protección individual –EPI- está claro que España y sus hospitales no estaban preparados para una situación como esta. Dependíamos de otros países para conseguirlos y el ser dependientes de otros ha generado muchas situaciones de estrés. Hemos tenido fases críticas a raíz de esto, y repito que no ha habido ningún profesionales que haya atendido a un paciente sin los EPIs adecuados. Pero en todo momento hemos seguido nuestro plan establecido, nuestro plan de desescalada particular, sin que se haya incumplido. En ese sentido estamos satisfechos.

 

P: ¿Cuál ha sido el momento más duro?

R: Ha sido cada día que veías que entraba alguien con una neumonía bilateral y se moría. Era durísimo. O cuando veíais a alguien próximo que fallecía y no podías ni siquiera guardar el duelo. Era terrible. Nuestro trabajo es precisamente hacer ganar años de vida y salud, y esto no siempre ha sido posible. Aquí hemos tenido más de 170 fallecidos por esta causa, sin duda han sido momentos críticos y muy duros. Y también el estrés al que se ha sometido a los profesionales, que nunca se han rendido para dejar de atender a pacientes, a veces estando entre ocho y doce horas seguidas sin parar.

 

P: ¿Y el más gratificante?

R: La implicación de la gente y la respuesta. Daba igual reunirse a las ocho de la mañana que a las diez de la noche. Se tomaban decisiones un lunes o un domingo, daba igual el tiempo. El grado de implicación ha sido máximo, ha sido absolutamente gratificante ver como nadie pensaba en sí mismo o en su equipo. Creo que es de lo más importante que puedes sacar en estos tiempos de crisis, ver que estamos para las personas.

 

P: E imagino que el apoyo de la sociedad.

R: Sin duda. Daba incluso algo de vergüenza ver semejante reconocimiento de todos. Esto demuestra que el sistema sanitario español es algo muy nuestro, muy de todos, y tenemos que defenderlo y trabajar por él. Es para estar muy orgullosos, pero tenemos que ser responsables con lo que tenemos.

 

P: Curiosamente, antes ha comentado que no han faltado materiales o medios.

R: Nunca ha faltado ningún EPI. Se puede decir que a la hora de conseguir equipos ha costado, que ha habido rotura de stock mundial, pero nunca ha habido ningún caso en el que nadie haya tenido que atender sin ellos. Eso es lo que podemos decir sin ninguna duda.

 

P: Y ahora ya no debería haber esa falta de material pensando en rebrotes.

R: Claro. A diferencia del mes de enero, donde ya hicimos algún acopio pero no a este nivel, está preparado el Sacyl para tener esos meses de colchón aunque venga una segunda oleada que esperamos que no se produzca. Con mascarilla, lavado de manos y distancia social lo conseguiremos, es cuestión de tenerlo todo controlado.

 

P: ¿Qué posibilidad de reconfinamiento ve?

R: (Ríe) Pues yo escucho a los que saben cada día y es muy contradictorio. Todo el mundo tiene mucho miedo. Les hay que piensan en la gripe del 18 y que creen que esta segunda parte va a ser mucho peor, y les hay que dicen que no, que seguro que el virus va a mutar y a hacerse más crónico al estar con nosotros. Todo esto sin vacuna o tratamiento efectivo, que puede aparecer, pero creo que todos tenemos miedo de que si no cumplimos y llega el mes de octubre con rebrotes… Hay que ser prudentes, cumplir con las normas e iremos viendo.

 

P: No se atreve a hacer un pronóstico.

R: Es muy difícil de prever. Solo me atrevo a hablar con la información que ya tengo, me gusta ir preguntando a los expertos y a día de hoy es complicado. En este momento que nos encontramos, en base a los PCR que hacemos, son casos aislados. Pero nadie está libre del rebrote.

 

P: ¿Cómo ve el hecho de que haya eventos como las Fiestas de Valladolid que todavía no se hayan cancelado totalmente?

R: Hay que estar expectantes y a la toma de decisiones. Yo soy de Traspinedo, donde las fiestas deberían haber sido ahora en julio, y nos las ha habido. La decisión la adoptó la corporación municipal a finales de mayo. Hay tiempo y hay que irlo viendo. En este momento son complicadas las reuniones sociales con lo que todo ello conlleva. Hay que cumplir las normas porque ahí tienes un riesgo de tener un problema grave. Supongo que es cuestión de hablar con asesores y nos tienen a nosotros también, pero la cuestión es mirar siempre por la salud pública.

 

P: Desde luego llama la atención que se hayan suspendido en pueblos y en una ciudad de 300.000 habitantes como es Valladolid todavía no.

R: Desconozco el tema municipal, no lo controlo, pero tendrán esos asesores para ir informando de la situación. La prudencia es la clave, lo reitera la consejera de Sanidad todos los días. Por supuesto los que estamos en el sector sanitario somos todavía más prudentes si cabe porque nos repercute directamente. Lo que está claro es que hay que ir tomando decisiones en función de la situación.

 

P: ¿Cree que volveremos a una normalidad como la de antes?

R: Sí, sin ninguna duda. El problema va a estar en que la vacuna no es un tema fácil, porque a la vista de la gravedad del virus no se va a desarrollar con la rapidez que nos gustaría. Pero por supuesto que pasará. Pasará la pandemia y pasará el COVID, eso seguro. Ahora, esto no significa que no volvamos a tener otra pandemia de otro tipo en el tiempo que sea. Igual que tuvimos la gripe A o la aviar y que repercutió menos. O el ébola, que asustaba muchísimo. Va a haber pandemias, eso parece claro. Como humanos debemos darnos cuenta de que vamos a tener más situaciones que nos pongan en jaque.

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