Seminci recordará en su próxima edición la obra de Kubrik con la Naranja Mécanica
Tribuna mini Saltar publicidad
2 file
Cyl dots mini

Seminci recordará en su próxima edición la obra de Kubrik con la Naranja Mécanica

Además de su proyección, el festival organizará otras actividades para recordar que el filme, prohibido por la dictadura española y vetado en varios países europeos, celebró su primera proyección pública en España cuatro años después, durante la vigésima edición de la Seminci

La Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) celebrará en su 66 edición el 50 aniversario de 'La naranja mecánica' ('A Clockwork Orange', 1971), una de las películas más destacadas de su director, Stanley Kubrick.

 

Además de su proyección, el festival organizará otras actividades para recordar que el filme, prohibido por la dictadura española y vetado en varios países europeos, celebró su primera proyección pública en España cuatro años después, durante la vigésima edición de la Seminci, en medio de una inusitada expectación, rodeada de polémica y entre enormes medidas de seguridad, como recuerda el propio festival en un comunicado remitido a Europa Press.

 

Según rememora el exdirector de Seminci Carmelo Romero en el libro '50 años de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (1956-2005). Una ventana al mundo', de César Combarros, el festival pudo programar por primera vez en España la película de Kubrick cuando la Dirección General de Cinematografía alcanzó un acuerdo con Warner Española para estrenar la película en Valladolid.

 

A pocos días de empezar la edición, el propio Stanley Kubrick se negó a autorizar la proyección de su película en Valladolid. Warner Española envió a su ejecutivo Ángel Corvi como emisario para hablar personalmente con Kubrick e intentar convencerle. "Corvi le contó que no se iba a proyectar en ningún festival de cine, sino en la Universidad. Yo redacté una carta en la que le explicaba eso mismo por escrito y así conseguimos la autorización de Kubrick", recuerda Carmelo Romero.

 

El festival programó dos sesiones, una en los desaparecidos cines Coca y otra en el Teatro Carrión. "La expectación que se levantó fue enorme y todos los universitarios de Valladolid, Madrid y otras ciudades querían verla y solo podían hacerlo en el Carrión, ya que el Coca estaba cubierto íntegramente con los abonados. La gente hizo cola durante más de 24 horas y se organizó muy bien, por turnos, ya que habíamos acordado vender solamente dos entradas por persona", explica Carmelo Romero, a pesar de que se desbordaron todas las previsiones: la cola rodeaba la manzana y espectadores llegados de todas partes habían pasado la noche anterior durmiendo en plena calle.

 

La sesión comenzó con el cine abarrotado y fuerzas policiales en los pasillos por si era necesario controlar alguna actitud subversiva del público. "A la mitad de la proyección me llamó la Policía. Me dijeron que había habido un aviso de bomba en el teatro. Yo dije: 'Mire usted, bajo mi responsabilidad no se para la película'. Ahora no creo que lo hubiera hecho, pero la inconsciencia de la juventud y un sexto sentido me hicieron decidir aquello", añade Carmelo Romero.

 

La conmemoración del medio siglo de una de las obras cumbre del cine mundial formará parte de la programación de la 66 Seminci, que tendrá lugar del 23 al 30 de octubre.