Segunda victoria consecutiva del Atlético Valladolid, en Huerta del Rey ante el Frigoríficos Morrazo

Triunfo agónico de los gladiadores azules que a pesar de controlar gran parte del encuentro se vio abocado a un final de infarto en el que el portero Javi Díaz fue, una vez más, determinante

Atlético Valladolid (23): Javi Díaz (portero), Adrián Fernández (3), Fernando Hernández (4, 4p), Abel Serdio (2), Gonzalo Viscovich (4), Víctor Rodríguez (-) -siete inicial- Diego Camino (-), Nico López (2), Héctor González (1), Alex Garza (-), Roberto Turrado (-), Rubén Río (3), César Pérez (portero), Roberto Pérez (1), Jorge Serrano (2), Miguel Camino (1).

 

Frigoríficos Morrazo (22): Pedro H. Hermones (portero), Moises Simes Otero (4), Daniel Cerqueira (3), David Chapela (1), Adrián Menduiña (4, 4p), Alen Muratovic (1), Nikola Potic (5) -siete inicial- Eduardo Salazar (portero), Filip Vujovic (-), Serafín Pousada (-), Suso Soliño (-), Máximo Cancio (1), David Iglesias (-), Strahinja Simic (3), Ángel Rodríguez (-), Pablo Castro (-)

 

Parciales cada 5 minutos: 2-1, 4-2, 5-3, 8-5, 10-8, 14-11 -descanso- 17-14, 17-15, 19-18, 20-19, 22-22, 23-22

 

Árbitros: Rafael Alberto García Mosquera y Goyo Muro San José. Excluyeron a Daniel Cerqueiro (10’, 33’), Abel Serdio (12’), Nico López (21’), Filip Vujovic (25’), Víctor Rodríguez (38’), Rubén Río (50’), Máximo Cancio (57’).

 

Pabellón: Huerta del Rey (Valladolid), 4ª jornada de Liga Asobal. 2.437 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Sergio G.H. jugador infantil del BM Almogávar de Zaragoza fallecido esta semana mientras se entrenaba.

El Atlético Valladolid logró su segunda victoria consecutiva, la primera de esta temporada en Huerta del Rey, ante el Frigoríficos Morrazo (23-22). Un choque que se decidió en la última jugada con una parada de Javi Díaz, pero que antes tuvo como protagonista a otro portero, Eduardo Salazar, que fue el que permitió meterse en el partido a los gallegos cuando parecían tenerlo controlado los gladiadores azules de Valladolid.

 

La actuación del portero gallego permitió un giro de guión al encuentro, cuando se encaminaba a un triunfo plácido de los vallisoletanos. De un cómodo 17-13 se pasó a un 20-20 gracias a las paradas de Salazar y los problemas defensivos que el Frigoríficos Morrazo pusieron al Recoletas, incapaz en todo el partido de encontrar la fluidez en ataque, la continuidad y la rapidez que tanto le gustan. Así el choque se vio abocado a un final agónico en el que los goles costaban sangre, sudor y lágrimas y la actuación individual de Javi Díaz fue, de nuevo, determinante.

 

No empezó el partido como esperaba el Atlético Valladolid. Los de Cangas cerraron su defensa para evitar la continuidad de los locales y durante muchos minutos del encuentro apenas hubo ritmo, ni juego rápido, ni goles. Además, en esta primera parte el marcador se quedó en un 14-11 que hablaba muy bien de la defensa del Atlético Valladolid y, sobre todo, de la actuación en la portería de Javi Díaz (9 paradas en esta primera mitad, incluyendo tres penaltis).

 

Por eso, con la portería a salvo, los gladiadores azules mantuvieron desde el inicio una ventaja de entre tres y cuatro goles, salvando las inferioridades con nota y firmando una actuación correcta en ataque, pese a los obstáculos propuestos por Frigoríficos Morrazo. Los locales anotaron 14 goles, todos muy repartidos entre la plantilla.

 

El partido se animó con goles en la segunda parte pero fue el Valladolid el que continuó controlando el marcador y aguantó esos 4 goles de ventaja a su favor (17-13. Minuto 34). Pero fue entonces cuando surgió la figura del portero del Frigoríficos Morrazo, Eduardo Salazar, que cuajó una segunda parte espectacular. En apenas 10 minutos detuvo 9 lanzamientos, y al final se quedó en 14 paradas en 23 lanzamientos, un increíble 61%.

 

La actuación del portero, los goles de Nikola Potic y una mayor intensidad defensiva de los gallegos, evitaron la fluidez anotadora de los vallisoletanos, que comenzaron a encallarse. Del 17-23 se pasó a un 20-20 en el minuto 52, un parcial de 3-7 que dibujaba un partido nuevo cuanto todo parecía encaminarse a una victoria plácida del Atlético Valladolid.

 

En el tramo final aparecieron los nervios, aunque eran los de Nacho González los que seguían liderando el encuentro. Un 22-20 tras un contraataque finalizado por Jorge Serrano parecía definitivo pero de nuevo la defensa del Frigoríficos Morrazo, que cortaba continuamente el ataque local, y las paradas de Salazar provocaron un nuevo empate (22-22, minuto 58). Sin embargo, los gallegos perdieron a un jugador tras la exclusión de Máximo Cancio, lo que les obligó a jugar los minutos decisivos en inferioridad.

 

Un penalti de Fernando Hernández que detuvo Salazar y una parada providencial de Javi Díaz precedieron al gol de Adrián Fernández (23-22 a falta de 40 segundos para el final). Frigoríficos Morrazo tuvo la última jugada para empatar, pero otra parada de Javi Díaz, dejó el marcador final en 23-22 y la victoria para los vallisoletanos.