Óscar Simón pide una tregüa para recomponer el BM Valladolid

El presidente del club convoca este martes una cita para rectificar buena parte de sus patinazos. No dimitirá, de momento.

Óscar Simón, presidente del Balonmano Valladolid, se ha metido en una encrucijada mediática de la que pretende salir este martes. Jugando a ser presidente, amagó con una dimisión porque entendió la escasa afluencia de espectadores al derbi ante el Ademar, declarado día de ayuda al club, como un castigo a su gestión.

 

Ausente después, en medio del caos que él mismo preparó con su salida de pata de banco, pretende ahora buscar un tiempo de tregüa, influido sin duda por la situación del equipo, que esta jornada ha caído a puestos de descenso.

 

Según ha podido conocer este periódico, Simón ha meditado diferentes alternativas; desde marcharse y dejar el club en manos de su vicepresidente hasta otras variopintas cuestiones que, sin embargo, acaban en la búsqueda de un poco de tranquilidad para que la plantilla se vea afectada lo menos posible.

 

Otra cuestión diferente es lo que ocurra cuando finalice la actual temporada, que el propio Simón calificaba de clave para enderezar la situación económica de un club que, en breve espacio de tiempo, se va a enfrentar hasta a tres causas judiciales.