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Óscar Puente rompe las relaciones con Toma la Palabra e intentará gobernar en solitario

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente. S. SANZ

El actual alcalde en funciones dependerá de la abstención de Ciudadanos y de sus, hasta ahora, socios de gobierno, para reeditar la Alcaldía.

La coalición PSOE-VTLP no se repetirá en el Ayuntamiento de Valladolid. El actual alcalde en funciones y candidato socialista, Óscar Puente, ha anunciado en la mañana de este lunes que rompe las negociaciones con la formación que encabeza Manuel Saravia y que intentará gobernar en solitario.

 

Según ha explicado Puente, la alianza se habría roto porque "no se dan las condiciones de confianza mutua, que se ha perdido por ambas partes". "Jamás hemos recibido el más mínimo reconocimiento, fruto de la desconfianza y el complejo de inferioridad" de los ediles de VTLP "que no asimilan que el electorado les haya relegado a la cuarta fuerza", denuncia Puente.

 

"Me parece de incoherencia que el sábado por la mañana se nos niegue el saludo y por la tarde nos envíen una carta pidiendo diálogo", continuaba el regidor, quien cree que se hizo una oferta de gobierno "generosa en lo político y adecuada en lo funcional. ¿Podían esperar otra? Al parecer sí. Fue valorada con profunda decepción e inadmisible. Se produjo una reacción injusta y fuera de lugar".

 

También ha aventurado Puente cómo se conformará su nuevo equipo de Gobierno, que constará de diez concejalías además del alcalde, lo que supone que todos los candidatos electos de las filas socialistas tendrán cargo dentro del ejecutivo municipal. También se ha referido a las concejalías ocupadas hasta ahora por los miembros de VTLP -Urbanismo, Medio Ambiente y Juventud y Deportes- analizando que se encuentran entre las que más incidencias tienen.

 

LOS NÚMEROS A LA ALCALDÍA

 

Las cuentas, a priori, salen para el regidor municipal, que a favor cuenta con los once concejales que su formación obtuvo en las pasadas elecciones.

 

En contra, en principio, tendrá los nueve votos del PP y el de VOX, lo que suman diez. Estas cuentas suponen que, para gobernar, necesitará que tanto Ciudadanos como Valladolid Toma la Palabra -tres ediles cada uno- se abstengan en la votación, por lo que ahora se abre un nuevo período de negociaciones para conseguir esas seis abstenciones.

 

En caso de que esas abstenciones no se produjeran, la ley estipula que gobernará la lista más votada, por lo que Óscar Puente, con tan solo once concejales, sería el nuevo alcalde.

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