Óscar Puente: “Me encanta mi trabajo, soy feliz siendo alcalde y el día que quiera ser otra cosa lo diré claramente”

Óscar Puente en las dependencias de TRIBUNA.

El actual alcalde y candidato del PSOE, Óscar Puente, está convencido de que revalidará la Alcaldía el próximo domingo. Prefiere gobernar en solitario, pero si esta circunstancia no pudiera darse lo haría con sus actuales socios o, si no quedara otra alternativa, con Ciudadanos

Defina a los candidatos:

 

Pilar del Olmo (PP): Agradable

 

Manuel Saravia (VTLP): Metódico

 

Miguel Holguín (Podemos): Caótico

 

Martín Fernández Antolín (Ciudadanos): Afable

 

Javier García (VOX): Ni idea

 

Jesús Presencio (Contigo Valladolid): Entrañable

 

Óscar Puente (PSOE): Auténtico

 

La porra de Tribuna el 26-M:

 

Creo que el PSOE va a ganar, el PP va a bajar mucho, los socios se van a mantener mejor de lo que parece, Ciudadanos no va a subir gran cosa y VOX, como mucho uno. Dependiendo de la magnitud de esas variables ese será el resultado final. Esas son las tendencias

Es la tercera entrevista que tiene Óscar Puente en esta jornada, y aún le resta otra. Pero le gusta, “es mi trabajo y asumo que estamos en campaña”, espeta. Llega a la redacción de TRIBUNA colgado al teléfono, como siempre. Esta vez hablando y no tuiteando, que es otra de sus pasiones y un hábito muy necesario para seguir mejorando la ciudad y la cercanía con el ciudadano. No se esconde ante ninguna pregunta. Está convencido de que sus rivales –la centroderecha- llegan a las elecciones “sin candidato, sin rumbo y sin programa”. Por el contrario, presume de un dato: el 99,8% de los vallisoletanos conocen a Óscar Puente. También de que es bien valorado, con casi un seis de calificación. Se autodefine como “auténtico”, no le falta razón.

 

PREGUNTA: ¿Qué va a ocurrir el domingo?

RESPUESTA: Si lo supiera no estuviera en política. Lo que intuyo es que se va a dar un buen resultado para la candidatura encabezada por Óscar Puente y que creo que va a haber continuidad en el Gobierno.

 

P: ¿Es usted, por tanto, continuista? Al menos así se lo ha hecho saber su principal socio de gobierno, Manuel Saravia.

R: Cuando las cosas están bien, cambiarlas es una temeridad.

 

P: ¿Es un chulo y un mentiroso? Es lo que le ha dedicado Pilar del Olmo en este mismo periódico.

R: ¿Ah, sí? Me sorprende, no me lo esperaba de ella, creí que era una persona bastante educada.

 

P: ¿Quién es su rival?

R: Eso que lo juzgue el ciudadano; yo no creo que la oposición haya sido capaz de generar una alternativa, por tanto no veo un rival claro.

 

P: ¿Será complicado formar Gobierno?

R: No, espero que no.  Ya fue muy complicado hace cuatro años, espero que ahora menos.

 

P: ¿Con quién? ¿Con sus actuales socios de Gobierno o no le cierra las puertas a Ciudadanos, por si acaso?

 

R: Tengo una hoja de ruta clara: si puedo gobernaré solo; si no con los socios con los que he trabajado estos cuatro años y, si no, la única alternativa posible será con Ciudadanos. Este es el orden de prioridades. Ojalá fuera con mayoría absoluta, aunque es muy pretencioso en los tiempos de mayorías relativas.

 

P: ¿No teme que la unión del llamado centroderecha sea suficiente?

R: Yo creo que no va a ser suficiente; no se dan las circunstancias. Van las marcas sin nada, no tienen candidato ninguno de los tres partidos. La candidata del PP en una muestra de soberbia, cree que para ser alcaldesa de Valladolid le basta con ser consejera de la Junta, que no necesita hacer campaña, ni patear los barrios, ni conocer la ciudad, ni conformar un proyecto… El de Ciudadanos ha acabado de rebote y de VOX no sé absolutamente nada.

 

P: ¿Le conocen bien en Valladolid?

R: Las encuestas dicen que el 99,8 por ciento. Y una buena valoración; porque que te conozca casi el cien poco cien y tener una valoración cercana al seis está al alcance de muy pocos en este momento.

 

P: A León de la Riva también le conocían…

R: Y también estaba muy bien valorado, por eso fue alcalde 20 años.

 

P: Y si los ciudadanos con sus votos no le permiten gobernar, ¿qué hará?

R: Ya lo he dicho, soy siempre muy claro. Estuve ocho años en la oposición, llevo cuatro años como alcalde: ¿qué sentido tiene que volviera a la oposición ahora? Tengo muy claro que terminaría mi aportación en el Ayuntamiento de Valladolid. No obstante, ahora mismo en el PSOE no se está pensando en el sustituto de Puente.

 

“En los próximos cuatro años Valladolid va a sufrir la mayor transformación de las últimas décadas”

 

P: ¿Volvería entonces a su vida profesional o intentaría algún puesto en Madrid?

R: No lo sé; tendría que replantearme mi vida.

 

P: No obstante, sus aspiraciones son largas, porque pretende presentarse en 2023… y ¿la limitación de mandatos?

R: Cuando la limitación de mandatos esté implantada la aceptaremos, mientras tanto todos jugamos con las mismas reglas y no nos vamos a hacer nosotros mismos trampas. Es fiarlo a muy largo pero ese tercer mandato debería ser el último.

 

P: ¿Cuándo ha sido la última vez que ha estado con su amigo Pedro Sánchez? ¿Qué le transmite?

R: El lunes después de las elecciones. Me transmite mucha humildad. Le veo muy frío, muy concienciado de la responsabilidad de gobernar que impresiona. No está eufórico a pesar de haber hecho una gesta, después de cómo salió del partido.

 

P: ¿Cuánto pesó su decisión rotunda de seguir siendo alcalde cuando Pedro Sánchez llegó a la Moncloa? ¿Cree que podría haber sido ministro?

R: Hablamos la semana que formó Gobierno y yo le dije claramente que no estaba disponible y que eso me daba libertad para opinar; y así lo hice, opiné sobre el Gobierno, sobre las personas que barajaba. A la segunda pregunta, soy el número cinco en el organigrama del PSOE, por tanto no es descartable que se me ofreciera alguna responsabilidad. Pedro me cita una sola vez en su libro y lo hace para decir que yo le dejé muy claro desde el primer minuto que quería ser alcalde de Valladolid. Yo siempre soy muy claro, y el día que yo quiera ser otra cosa, lo diré. Porque yo no soy de esos que dicen ‘estaré donde mi partido me ponga’. Y yo quiero ser alcalde. Me encanta mi trabajo y he sido feliz los 365 días de los cuatro años en el cargo.

 

P: ¿Algún mal momento habrá habido?

R: Momentos malos, sí. Días mejores, días peores; pero en general yo me he levantado todos los días con ganas de trabajar y feliz de entrar por la puerta del Ayuntamiento y encantado con la relación que tengo con la ciudadanía. No me cambio por nadie.

 

 

P: ¿Cuántas entrevistas lleva hoy?

R: Cuatro

 

P: ¿No está hasta el gorro?

R: No. Es mi trabajo, me gusta lo que hago, no me importa; me gustaría dosificarme un poco más, pero entiendo que estamos en campaña.

 

P: Una campaña en la que se va de vinos con los jóvenes.

R: Disfruté mucho. Fue una cosa muy espontánea y bonita. Surgió en Redes Sociales y se lió parda. Y allí nos plantamos. Fue un encuentro fabuloso, de esos momentos que marcan una campaña.

 

P: Una campaña que cerrará Sánchez. ¿Es por miedo a malos resultados electorales como dice el PP?

R: Al revés; si tuviéramos miedo, no vendría. Yo creo que Casado no va a venir (sonrisa).

 

P: Si revalida la alcaldía,¿cuáles serán las primeras medidas?

R: Lo primero que hay que hacer es estructurar bien el Gobierno de Valladolid.

 

P: ¿Estaba mal estructurado?

R: El que mucho abarca poco aprieta y las áreas no están bien dimensionadas. Por eso hay que aprender de la experiencia de estos cuatro años y necesitamos formar un Gobierno que sea capaz de manejar bien esta ciudad. El error principal es que hay áreas que están absolutamente sobrepasadas.

 

“Lo que sí sé es que en un horizonte no inferior a quince años el soterramiento no tiene la menor posibilidad de salir adelante”

 

P: ¿Qué tal se lleva con el señor Gato?

R: Bien, muy bien, somos amigos desde hace 30 años.

 

P: Hablemos del soterramiento, ¿o le aburre? ¿O es algo tan importante que es necesario seguir hablando de ello?

R: Es la única bala que cree tener en la recámara el PP. Pero no tienen posibilidad de hacerlo y lo sorprendente es que crean que eso les va a salvar, cuando han estado 20 años y han dejado una deuda de 400 millones y no han soterrado un centímetro de ferrocarril a su paso por la ciudad. Es de esas cosas que le pasa a los partidos que están en la situación del PP, en la descomposición y en la decadencia más absoluta y sin rumbo.

 

P: Dijo usted en Madrid que el soterramiento no se va a hacer porque no se ha hecho ya. ¿Y dentro de unas décadas?

R: Efectivamente, el soterramiento no se va a hacer porque no se ha hecho. Primero vamos a ver cómo queda la integración. Estoy convencido de que va a dar plena satisfacción a los vecinos de los dos lados de la vía. Lo que sí sé es que en un horizonte no inferior a quince años el soterramiento no tiene la menor posibilidad de salir adelante.

 

P: ¿Concluirá la integración en el próximo mandato?

R: Sin ninguna duda. La obra de Labradores empezará en 2020 y los otros dos pasos comenzarán antes. Ahora mismo hay 35 millones en la caja de la Sociedad y antes de final de año, otros 30 más. Hay dinero para hacer el paso de Labradores (20 millones), los otros dos pasos –mucho más modestos- costarán dos millones y pico cada uno. Hay dinero para hacer la intervención en Talleres, y hacer la plaza y abrir la tapia, y hacer ese parque que pueda esponjar las Delicias. En los próximos cuatro años, Valladolid va a sufrir la mayor transformación de las últimas décadas.

 

P: Dicen que Valladolid está sucia.

R: Según un estudio de la OCU de 2019, Valladolid es la decimosegunda ciudad más limpia de España. Un puesto más arriba de lo que estaba en el estudio de 2015, con un punto más de satisfacción ciudadana y siendo el servicio más eficiente de España, con 32 euros gastados por habitante y año; frente a los 97, por ejemplo, de Salamanca, que solo está dos puestos por encima. La campaña con la limpieza responde a un interés político, está muy claro: van a privatizar el servicio de limpieza si llegan al Gobierno, como hicieron con el del agua cuando llegaron al Gobierno en el 95.

 

P: Es usted uno de los alcaldes más ‘tuiteros’ de España ¿No se arrepiente a veces de su actividad tan intensa en Redes y sus sonadas polémicas?

R: No soy de arrepentirme de las cosas. Hace nueve años, cuando entre en Twitter por primera vez, tracé un plan que era ser yo mismo, ni engañar a nadie. Y me comportó como cualquier ser humano al que le insultan o le faltan al respeto. Aun así tengo 34.000 seguidores

 

P: ¿Y a cuántos ha bloqueado?

R: No lo sé; es imposible saberlo. He leído en un periódico una cifra de 2.000, que no sé de dónde la sacan. Lo que sí que es cierto es que a todos los que he bloqueado son por razones de insultos, desprecios o faltas de respeto, no hay otra razón. Yo estoy en las redes para atender y solucionar problemas. Lo llevo yo, lo leo yo, respondo yo. Como ciudadano me daría vergüenza que mi alcalde me hubiera bloqueado en Twitter.

 

P: ¿Le dan muchas 'caña' desde otras provincias y ciudades de Castilla y León?

R: El debate autonómico está en la situación que está y hay que aceptarlo con resignación.

 

P: Real Valladolid, estadio José Zorrilla, Ronaldo… ¿qué le sugiere?

R: El Real Valladolid es pasión por una historia y unos colores; el estadio necesita una intervención necesaria e importante que espero que se aborde pronto y Ronaldo es el nuevo propietario del Real Valladolid, ojalá que le dé al club todas las cosas que tienen en mente.

 

P: ¿Se lleva bien con Ronaldo?

R: Estupendamente bien. Cada uno en su sitio. Lo importante es tener claro los intereses que cada uno defendemos.

 

P: ¿Qué medidas estrella lleva en su programa?

R: No creo en las medidas estrella; aunque la gratuidad del autobús urbano hasta los quince años será de las primeras cosas que pongamos en marcha. También creo importante la intervención ferroviaria, las obras de accesibilidad de Parquesol, Pajarillos, Delicias… aparcamientos… el día a día, en definitiva.

 

P: ¿Qué le ha quedado en el tintero en estos cuatro años? ¿Daría marcha atrás para cambiar algo?

R: No se trata de dar marcha atrás. Me gustaría ir más rápido, creo que es el problema que tiene la administración, en parte por las trabas burocráticas, por la escasez de plantilla y porque deberíamos ser más eficientes a la hora de trabajar.

 

P: ¿El momento más feliz de la legislatura?

R: La final de la Copa del Rey en el José Zorrilla, cuando acudió el Rey. Estaba como en una nube.

 

P: ¿El más triste?

R: Cuando en la mesa de mi despacho, Mariano Parellada me dijo que no hacía Pingüinos, después de tres meses enredando. Fue una puñalada trapera que me dejó casi sin margen de actuación. A pesar de ello organizamos la Fiesta de la Moto y hemos cerrado el mandato con récord de asistentes de Pingüinos.