Saravia no está en contra del carrusel o de las tribunas de Semana Santa pero pide un protocolo de uso de la Plaza Mayor

Diferentes usos en la Plaza Mayor de Valladolid a lo largo del año. TRIBUNA

Valladolid Toma La Palabra exige que se regule el uso de la Plaza Mayor y que se prime un uso “público, de acceso libre y marcado interés social, evitando la creación de grandes recintos cerrados y las molestias intensas o alargadas en el tiempo al vecindario”.

El grupo Valladolid Toma La Palabra sigue insistiendo en que es necesario definir un protocolo de uso de la Plaza Mayor de Valladolid, para que ciertas instalaciones que se colocan en el corazón de la ciudad no trastornen el carácter de este espacio emblemático. La polémica saltó con la instalación de la pista de pádel, de la que Saravia era contrario.

 

Pero no son estas las únicas instalaciones que Manuel Saravia, de Valladolid Toma La Palabra, propone regular. Los más significativos son el carrusel infantil instalado durante las Navidades y que prácticamente convive en este espacio durante casi cuatro meses o el graderío de Semana Santa, que se instala para la Procesión General del Viernes Santo; sin olvidar las instalaciones con motivo del Festival de Teatro de Calle.

 

Manuel Saravia aclara que no son contrarios a la instalación de elementos como el tiovivo o el graderío semanasantero, pero cree que es necesaria una regulación, “que está pendiente”. En este sentido, según explicó en su día hay que definir “tiempos y plazos. Pues conviene respetar ciertos momentos o periodos de descanso, libres de instalaciones, con la plaza desnudo, sin artefactos extraños”.

 

Y ponía ejemplos: “un máximo de mes en Navidad, como excepción, y quince días en las demás ocasiones, por ejemplo; con espacios entre actividades de al menos otro mes". En este protocolo, un borrador que Valladolid Toma La Palabra pretende que se analice entre los grupos políticos, definía también que el tipo de uso debe ser preferentemente “público, de acceso libre y marcado interés social, evitando la creación de grandes recintos cerrados y las molestias intensas o alargadas en el tiempo al vecindario”.

 

Saravia explica que incluso hay marcas comerciales que presentan todo tipo de eventos, como vehículos, y para ello utilizan la Plaza Mayor. Un especio que debe ser regulado, vuelve a aclarar Saravia, quien explica que “aún no se ha hecho nada”, pero muestra su confianza en que “finalmente” se llevará a cabo el demandado protocolo de uso de la Plaza Mayor.