Sansón
Cyl dots mini

Sansón

Rafa Vega (Sansón) hace humor dando saltos en todos los charcos de agua que salen a su paso.  Cada viñeta de “Una antología caprichosa” en La Sala Municipal de las Francesas es un territorio para pensar y dialogar   que suscita empatía. Una metáfora del tiempo, del fluir de los acontecimientos cotidianos que se comprenden al instante. Lugares y situaciones verosímiles algunas veces, otras inventados que permiten reflexionar sobre la política –la indecente política, que dice un personaje del Halcón maltés- y  las relaciones humanas; vamos sobre la vida,  en una palabra. 

 

Oscar Wilde aseguraba que ejercer la crítica literaria era la forma más hermosa de escribir una autobiografía, y por eso hace especial el talento de Sansón.  A través de sus viñetas en El Norte de Castilla hace lo propio con un lápiz y un papel en blanco. Curiosamente, cuando lees una viñeta de Sansón, asimilas al instante su significado y de forma automática tiene una respuesta en la punta de los labios.  O una media sonrisa que viene a ser lo mismo.

 

A través del humor de Sansón descubrimos su estado ánimo y también el nuestro. Rafael Vega dibuja para no ir dando gritos como los personajes de Melville se echan a la mar. Es su manera de dispar a la melancolía y regular el tráfico. Ya sabemos que el mundo es injusto pero sus viñetas son inocentes

 

El otro día llego a casa y veo a mi mujer en la cama con otro. El tío coge un cuchillo y hace una raya en el suelo. Me dice: “Como cruces veras”. Y se volvió a la cama con mi mujer. “¿Y qué hiciste? “ Cuando no miraba,  pisaba la raya.

 

Sansón tiene la libertad por bandera, libertad que nace de la crítica, de una reacción a algo. Porque la buena crítica siempre es positiva, te exige y fortalece. De nada sirven cuando son maliciosas, perversas o destructivas.

 

Muchas veces, una viñeta de Sansón nos ayuda a comprender lo que es demasiado abstracto como para poder  procesarlo  a base de razón y él lo hace visible con dos brochazos.

 

¿Qué pienso de la muerte? Pues que estoy totalmente en contra. Porque el contador de historias es ante todo uno que escucha. Y lo que busca Sansón fundamentalmente es buscar historias que les pasa a los demás. Instantes de la vida que ahora brillan en la Sala de las Francesas como un relámpago en la lejanía de los 25 años. No te la pierdas.