Samu Pérez, portero del Promesas, destaca en el empate del Pucela ante el Málaga

El once del Pucela ante el Málaga. R.VALLADOLID

El Real Valladolid cosechó su primer amistoso sin victoria en un partido marcado por la lesión de Mayoral, que dejó a los blanquivioletas en inferioridad durante casi toda la segunda parte.

MÁLAGA CF: Munir; Rosales, Ignasi Miquel, Luis Hernández, Juankar; Lacen, Recio; Ontiveros, Harper, Adrián; Renato Santos. También jugaron: Andrés Prieto, Iván R., Abqar, Diego González, Ricca; Iturra, Boulahroud, Mula, Hicham, Juanpi y En-Nesyri.

REAL VALLADOLID: Masip; Moyano, Kiko Olivas, Salisu, Moi; Borja; Mayoral, Carrascal, Pedrosa, Toni; Chris Ramos. También jugaron: Samu Pérez, Becerra, Antoñito, Mario, Calero, Nacho, Javi Pérez, Antonio Domínguez y Miguel.

ÁRBITRO: Cuadra Fernández. Mostró tarjeta amarilla al local Juankar y a los visitantes Nacho y Moi.

INCIDENCIAS: Partido amistoso disputado en el Campo de Los Llanos (Coín, Málaga) ante unos 800 espectadores.

El Real Valladolid no pudo con el Málaga, y viceversa, en el 0-0 que ambos firmaron en Coín. Aunque las condiciones no fueron las mismas en el tercer amistoso de los blanquivioletas, que afrontaron casi toda la segunda mitad con uno menos por la lesión de Mayoral, quien terminó en el hospital. Así, pese a que el conjunto andaluz se mostró más entero, no acertó de cara a gol y se topó con un gran Samu Pérez, portero del Promesas.

 

Un choque con el picante de la espera por Keko, que está muy cerca de llegar -a falta de una firma- al Pucela en calidad de cedido y que ni siquiera realiza la pretemporada con el Málaga. También era un partido de reencuentros, ya que en las filas del conjunto andaluz milita Ontiveros, uno de los integrantes de la plantilla que consiguió el ascenso hace poco más de un mes, y en los despachos está José Luis Pérez Caminero, que aterrizó en La Rosaleda para desempeñar la función de director deportivo.

 

Chris Ramos y Mayoral se mostraron dispuestos a aprovechar, una vez más, la oportunidad en ataque; con peligrosas acciones que tuvieron a ambos como protagonistas. Mientras, en defensa, Salisu quiso dar un nuevo paso hacia adelante frente a rivales de calidad. De hecho, el ghanés desbarató una buena ocasión en la primera parte al cortar un buen pase del exblanquivioleta Ontiveros para Renato Santos.

 

El Pucela comenzó mejor, pero el Málaga fue imponiendo su juego con el paso de los minutos y terminó pisando más el área vallisoletana. En el ecuador de la primera mitad tuvo una gran ocasión por medio de Renato, que no consiguió rematar bien un balón desde la izquierda que Sali tampoco acertó a despejar. Finalmente, Masip lo atrapó y terminó con el peligro.

 

El parón para hidratarse, debido al calor en Coín, frenó el ritmo del encuentro a los 25 minutos. Sergio González empezó a mover el banquillo pasada la primera media hora para seguir rotando a los porteros, dando entrada a Samu Pérez por un Masip que prácticamente no tuvo trabajo.

 

El portero del Promesas tardó poco en intervenir, ya que primero despejó un peligroso testarazo de Harper y después un remate de Renato, cuyo rechace despejó Sali a córner desde el suelo con la cabeza. El Pucela tenía ganas de que llegara el descanso y se abrazó a él con el 0-0.

 

CON DIEZ

 

La segunda mitad comenzó con muchos cambios en el bando blanquivioleta, pero con una nueva parada de Samu -más bien paradón- tras un remate de Luis Hernández. Otro golpe que hizo reaccionar al Real Valladolid por medio del recién entrado Antonio Domínguez, que obligó al portero local Andrés a desviar un balón de saque de falta.

 

Una falta en la que Mayoral resultó lastimado y por la que tuvo que retirarse en camilla, sin poder moverse y aquejado de su tobillo derecho rumbo al hospital para ser sometido a unas pruebas. Una pésima noticia para el abulense, que ya se perdió la pretemporada pasada por una lesión.

 

MAYORAL, ATENDIDO EN EL CÉSPED. R.VALLADOLID

 

Así, el Pucela tuvo un nuevo reto, ya que afrontó casi toda la segunda parte con diez, ya que cuenta con varios futbolistas en la enfermería. Sí hubo recambio para Samu Pérez, que fue el mejor del conjunto vallisoletano por sus intervenciones que mantuvieron el 0-0, ya que Sergio dio entrada a Becerra. Este también se puso el mono de trabajo para repeler con las piernas un disparo de En-Nesyri.

 

El Real Valladolid no terminó bien, algo lógico por las circunstancias, e incluso cometió un penalti que el árbitro, ni con el VAR -no acudió a ver la jugada-, señaló en una acción de Nacho con Hicham. Fue la última jugada reseñable de un partido en el que el Pucela se vio superado por un Málaga que se entendió mejor y que jugó con un futbolista más durante más de media hora.

 

Con este empate, los de Sergio González continúan invictos en pretemporada y ponen fin a la concentración en tierras malagueñas.

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