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Sacyl prueba en Valladolid el proyecto [email protected]

Ángel Alonso, uno de los pacientes que han probado el proyecto del Sacyl. ICAL

En plena pandemia, se trata de un sistema de telemedicina para controlar a pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada que permite evitar ingresos hospitalarios y mejora atención y seguridad.

Un 'socio' que permite agilizar las consultas, mejorar la atención y da seguridad al paciente. Es el denominador común de los sistemas de telemedicina, cuya justificación se refuerza ahora en tiempos de COVID-19, y que en el caso del proyecto [email protected] pilotado por Sacyl ha evitado el ingreso en el hospital de pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada, y permitido un control adecuado en un momento en el que las agendas de los médicos de Familia se han visto saturadas por la pandemia.

 

Los resultados han llevado a que la Gerencia Regional de Salud se encuentre ahora valorando la posibilidad de implantar este proyecto de control domiciliario de pacientes con insuficiencia cardíaca diagnosticada y pluripatológicos complejos, dentro de la estrategia de la Consejería de Sanidad de extender la telemedicina a esta y otras patologías en el conjunto de la Comunidad.

 

El proyecto [email protected] se pilotó en el área de Valladolid Oeste con 24 pacientes, 14 de ellos dependientes o semidependientes, y diez no dependientes, que fueron seleccionados por el Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Río Hortega. Todos habían ingresado al menos en una ocasión en los últimos seis meses.

 

Aunque arrancó en tiempos no COVID, la pandemia permitió también probar que en tiempos de crisis sanitaria como la actual la telemediciona es una "gran herramienta" para el seguimiento y el control de enfermos. No en vano, más del 80 por ciento de los pacientes opinó que mejoró su calidad de vida; sus hábitos y el autocontrol de la enfermedad, y más de la mitad indicó encontrarse mejor que un año antes, en un 60 por ciento en el caso de los no dependientes y en un 43 por ciento en los dependientes.

 

"Ahora es cuando realmente te das cuenta de que es una herramienta muy útil; faltan médicos y no podemos desplazarnos continuamente a los domicilios porque estamos sobresaturados. En Atención Primaria es muy útil porque la accesibilidad del paciente al médico es inmediata", explica a Ical Esther Bahillo, una de las médicas que participó en el proyecto.

 

En este sentido coincide con Carmen González, también médico de Familia que formó parte de [email protected], quien considera que estos sistemas facilitan mucho al trabajo, en especial en el medio rural. En general, los pacientes se encontraron mucho más tranquilos con el transcurso de su enfermedad, sobre todo en los peores momentos de la pandemia, y valoraron las posibilidades de la telemedicina. Consideraron que evitó que fueran a urgencias, y se sintieron en todo momento controlados y seguros, porque sabían que el médico estaba detrás. "Parecían otros", incide Carmen González.

 

REFUERZO DEL AUTOCUIDADO

 

"Contento no, contentísimo". Es la valoración que hace Ángel Alonso, uno de los pacientes seleccionados que tiene 77 años y padece insuficiencia cardíaca y respiratoria. No tuvo reingresos en lo que duró el proyecto, y la tecnología le implicó en el cuidado de su propia enfermedad, según explica a Ical.

 

"Es cuando mejor he estado y como mejor me he cuidado. He sabido en todo momento lo que me pasaba". "De otra manera no sabes ni cómo estás, ni nada de nada", expone. Ángel valora el control por parte de su médica y su enfermera, que en todo momento sabían lo que le pasaba y se ponían en contacto con él para indicarle cambios en la medicación o si algo fallaba. "No he tenido que ir nunca a la consulta y estaba perfectamente controlado. En cuanto había algo, me llamaban enseguida", añade y precisa que le hubiera gustado que el aparato pudiera controlar la glucosa.

 

Carmen también destaca hasta qué punto los pacientes comenzaron a participar del cuidado de su salud, a convertirse en pacientes activos. "Se veían motivados al hacerse los autocontroles, participaban en su propia enfermedad, y veían que siempre había alguien pendiente de ellos" ante una descompensación, lo que permitió a los facultativos actuar rápidamente y evitar que el paciente ingresara en el hospital.

 

Lo mismo opina Esther. "Me daba mucha seguridad porque me adelantaba a lo que estaba ocurriendo. En un paciente con insuficiencia cardíaca hay señales de alarma como el aumento del peso o de la frecuencia cardíaca, que me permitía que yo comenzara antes el tratamiento de la descompensación y los pacientes no empeoraba. Cuando algo nos llamaba la atención, se hacía consulta telefónica, y ellos se sentían muy cercanos a nosotros y muy bien atendidos". 

 

TECNOLOGIA DE LA REGIÓN

 

La puesta en marcha del proyecto requirió un pequeño aprendizaje por parte de médicos y pacientes que tuvieron que iniciarse en el manejo de una tablet y del sistema de monitorización, ideado por una empresa cien por cien de Castilla y León, Biodata Devices. Su gerente, David Astruga, destaca el uso de estas tecnologías en pacientes pluripatológicos, ya que evitan que se descompensen y reingresen en el hospital, más en un escenario como el actual, donde es necesario evitar sobrecargas del sistema con soluciones tecnológicas sencillas y flexibles que ayuden a médico y paciente.