Rosa Urbón: “El voluntario de Cruz Roja recibe el doble de lo que da, al menos en satisfacción”
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Rosa Urbón: “El voluntario de Cruz Roja recibe el doble de lo que da, al menos en satisfacción”

La nueva presidenta de Cruz Roja Valladolid alerta de que en la provincia se atiende a 47.000 personas necesitadas, "muchas en situación de extrema vulnerabilidad”

Rosa Urbón, en la sede central de Cruz Roja Valladolid. TRIBUNA

Rosa Urbón proviene del mundo de la política. Con importantes cargos de responsabilidad en los últimos años, su nueva situación laboral le permite iniciar una labor de voluntariado. Ha escogido Cruz Roja por "el prestigio de la organización y por su capacidad para influir en la vida de las personas más necesitadas". En esta entrevista, Rosa Urbón explica sus deseos, objetivos y en qué momento se encuentra Cruz Roja en la capital y la provincia.

 

PREGUNTA: Dicen que la política es un servicio a los demás, pero nada o poco tiene que ver con el voluntariado y el mundo de la ONG. Usted ha estado en las dos vertientes ¿es muy diferente?

RESPUESTA: Claro que tiene diferencias, pero yo creo que en lo esencial comparten algo similar: se trata de un servicio público a las personas y especialmente a las más vulnerables. Yo diría que es complementario, de hecho Cruz Roja es una ONG que auxiliar y colaboradora de la administración. Mi actividad profesional política ha estado siempre muy vinculada al área social y por tanto puedo aportar a Cruz Roja esa experiencia y estoy segura de que Cruz Roja me aportará a nivel personal muchas satisfacciones.

 

P: ¿Por qué dar este paso?

R: Ahora estoy en un puesto de trabajo de menor responsabilidad, en la delegación del Gobierno, y tengo un poco más de tiempo para hacer voluntariado. Me lo había planteado hace tiempo y ahora ha llegado la oportunidad de hacerlo a través de Cruz Roja, que es una institución de mucho prestigio y proyección.

 

P: ¿Un cargo totalmente altruista?

R: Sí. Es voluntariado no retribuido, que compatibilizo con mi actividad profesional.

 

P: ¿Qué tiene Cruz Roja para que Rosa Urbón se hiciera voluntaria de esta ONG y no de otra?

R: Es una institución con 155 años de historia al servicio de las personas que más lo necesitan en España y es además una institución de gran prestigio internacional, que está presente en 200 países. Es la organización de voluntarios más grande del mundo. Yo me quedaría con ese prestigio y con la capacidad que tiene Cruz Roja para influir en la vida de las personas más necesitadas.

 

En Valladolid, Cruz Roja atiende a 47.000 personas, gracias a 3.000 voluntarios y más de 20.000 socios

 

P: ¿Cuáles son los datos de Cruz Roja en Valladolid?

R: En todos los programas que desarrolla llega a más de 47.000 personas, con una gran envergadura de voluntarios que supone 3.000 personas que dedican su tiempo a los demás, así como 20.000 socios de Cruz Roja en Valladolid, que con sus aportaciones dan una capacidad y una estabilidad económica muy importante a la institución.

 

P: En un mundo como el que habitamos no es fácil entregar trabajo a cambio de nada ¿o por el contrario los voluntarios reciben mucho?

R: Efectivamente. Lo que recibimos los voluntarios es mucho: una satisfacción muy importante e impagable. Ser voluntario y ayudar a los demás aporta.

 

P: ¿Qué se ha encontrado en Cruz Roja Valladolid? ¿Cómo está la organización? ¿Qué herencia ha recibido?

R: Valladolid es una asamblea muy consolidada. Se desarrollan casi todos los programas que propone la oficina central de Madrid, con una actividad muy diversa y amplia que va desde los mayores hasta los jóvenes, pasando por los refugiados, las mujeres en situación de especial vulnerabilidad, los niños…

 

P: Antes hablaba de 47.000 personas atendidas, parece mentira que en pleno siglo XXI necesiten ayuda tanta gente.

R: Muchas de esas 47.000 ayudas son personas en situación de extrema vulnerabilidad. Tenemos que ser conscientes que la crisis económica hizo estragos en Valladolid, igual que en todo el país, y la recuperación económica no ha llegado a todos los hogares. Hay muchas personas que no han encontrado empleo o trabajos precarios y por tanto hay familias con carencias y necesidades importantes que afectan fundamentalmente a los niños. Cruz Roja está actuando con mucha fuerza a través del programa de Alimentos, para cubrir las necesidades básicas de estas familias, pero también desarrollamos un trabajo integral y pretendemos que estas personas necesitadas se incorporen al mercado de trabajo; para ello también tenemos programas de inserción laboral con un porcentaje moderadamente optimista con una integración del 24 por ciento.

 

P: ¿Cuáles son los principales esfuerzos y proyectos de esta nueva etapa de Cruz Roja?

R: No me puedo decantar por ningún proyecto porque Cruz Roja está al servicio de las personas más vulnerables y el objetivo es estar atentos para detectar esas necesidades y atenderlas. Es muy difícil priorizar ningún proyecto y la esencia de Cruz Roja es el voluntario, lo que nos diferencia con otras ONGs. Es importante que en esta nueva etapa cuidemos al voluntario e incrementemos su número para poder llegar a muchas más personas.

 

P: ¿Por qué hacerse voluntario?

R: Hay que hacerse voluntario porque hay muchas necesidades y porque el voluntario recibe el doble de lo que da, al menos en satisfacción.

 

Imagen de los voluntarios trabajando en el programa de ayuda alimentaria.

 

P: Y si no se puede ayudar como voluntario al menos se puede colaborar económicamente haciéndose socio ¿cómo están las arcas de Cruz Roja en este momento?

R: El dinero siempre es poco, siempre necesitamos más socios porque existen muchos programas para atender a las crecientes necesidades. Como ya he dicho hay 20.000 socios en toda la provincia que colaboran económicamente con la institución y también es importante destacar el apoyo de las empresas que trabajan y son aliadas de Cruz Roja, especialmente con uno de los programas estrellas: el de la inserción laboral, a través de prácticas y contratos para personas que lo necesitan.

 

P: A veces se escuchan algunas críticas a instituciones como la que usted preside en el aspecto en que se ayuda a gente que realmente no lo necesita ¿Cómo controlan esta situación? ¿Qué diría a los más escépticos?

R: La valoración que se hace sobre las personas que pueden necesitar una ayuda de emergencia, como puede ser la de alimentos, nos viene dada por las administraciones públicas que pasan un control muy exhaustivo. La experiencia que tenemos desde Cruz Roja es que las personas a las que se ayuda tienen necesidades y carencias muy importantes y básicas.

 

P: Mayores, niños, refugiados, mujeres, empleabilidad… es tan amplio el espectro de ayuda ¿no sería mejor reducirlo para que la ayuda fuera más especializada?

R: No, porque nuestro objetivo es estar siempre al servicio de las necesidades, sean las que sean.

 

P: ¿Cómo es la relación con las administraciones?

R: Es casi perfecta. Además en todos los ámbitos: con el Ayuntamiento, con la Junta de Castilla y León… Cruz Roja llega donde muchas veces no llegan las instituciones. Y es que Cruz Roja no solo trabaja en la capital, también lo hace en la provincia gracias a trece asambleas distribuidas por todo el territorio que hace que sea una organización muy cercana, muy próxima a las personas, para que conozcamos cuáles son las necesidades.

 

Rosa Urbón en una de sus visitas a las asambleas de la provincia.

 

P: En estos dos meses de trabajo está visitando todas y cada una de las asambleas de la provincia ¿qué se está encontrando Rosa Urbón allí?

R: La esencia de Cruz Roja: el voluntariado.  Son voluntarios muy diversos, los hay que desarrollan tareas administrativas, otros se decantan por los socorros y emergencias, quizá la actividad más conocida por los ciudadanos, otros ayudan en cualquiera de los programas que tenemos a disposición. Lo que me ha marcado personalmente es visitar cualquiera de las asambleas o la oficina central y ver que los despachos están abiertos, repletos de usuarios que necesitan la ayuda de Cruz Roja.

 

P: Últimamente, los refugiados son una preocupación constante para Cruz Roja.

R: Es una de las prioridades de Cruz Roja. Atendemos a través de siete viviendas a estas personas y a través de un equipo multidisciplinar y multicultural pretendemos que se integren en la sociedad,  a través del conocimiento del idioma, la inserción laboral… El año pasado acompañamos a 122 personas refugiadas o personas demandantes de asilo internacional. Hoy en día casi el 22 por ciento de estas personas son venezolanas.

 

P: ¿Son los niños la mayor preocupación que tiene Cruz Roja?

R: Efectivamente. Trabajamos con niños de familias en riesgo de exclusión social con programas como promoción del éxito escolar, que es un programa en el que pretendemos que los niños tengan los mismos resultados académicos que el resto de los escolares. Les ayudamos a hacer los deberes, a preparar exámenes, les ofrecemos material escolar cuando sus familias no se lo pueden proporcionar… También en el ámbito de la infancia desarrollamos el proyecto de familias de acogida para niños que no pueden estar con sus familias de origen.

 

P: ¿Y los mayores?

R: Desarrollamos programas para combatir la soledad de estas personas, para que no tengan que salir de su domicilio y de su entorno social. Cabe destacar el servicio pionero y de calidad de teleasistencia que tiene Cruz Roja, que se complementa con la ayuda a domicilio que hacen los voluntarios. Se trata de proporcionar desde una conversación hasta la ayuda para realizar una gestión cotidiana. También trabajamos en ayuda al envejecimiento activo. Es importante estos programas, máxime con las noticias que están saliendo en las últimas fechas que reflejan esa soledad de las personas mayores y que incluso mueren solas y que tardan incluso meses en que alguien les eche de menos.

 

P: Por último, Cruz Roja en una palabra

R: Reflejo de la solidaridad y del compromiso social que tiene Valladolid.

 

Uno de los programas de Cruz Roja dedicado a los más mayores.