Rosa cuenta por primera vez y entre lágrimas por qué tuvo que estar casi un año sin cantar

Rosa López (Foto: E. P.)

Bertín conseguía que Rosa se sintiera cómoda y relejada, obteniendo confesiones tan privadas como que lleva dos años sin tener una relación con un hombre, pero sin duda lo que estremeció a los espectadores y que se producía entre lágrimas es la que tenía que ver con su carrera profesional.

Rosa López visitaba anoche la casa de Bertín Osborne en una nueva entrega de Mi Casa Es La Tuya y aunque la cantante es muy asidua a los programa de televisión, siempre guarda un as bajo la manga para desvelar parte de su pasado y el calvario que durante muchos años ha llevado en secreto, hasta ayer.

 

Bertín conseguía que Rosa se sintiera cómoda y relejada, obteniendo confesiones tan privadas como que lleva dos años sin tener una relación con un hombre, pero sin duda la revelación que más estremeció a los espectadores y que se producía entre lágrimas es la que tenía que ver con su carrera profesional y una supuesta negligencia médica.

 

Rosa López hablaba por primera vez de porque tuvo que estar un año apartada de los escenarios y sin poder cantar y es que según revela una inyección -de una sustancia que todavía desconoce- le obligo a abandonar su gira, debido al mal accesoriamente de un miembro de su equipo.

 

"Tenía una gira tremenda y mi voz estaba preparada, pero hubo un día que, yo no sé por qué, una chavala no paraba de preguntarme si estaba bien" confiesa la ganadora de Operación Triunfo 1 entre lágrimas: "Ella tenía miedo a que fallara y se empeñó en que estaba mal y que, por cojones, quería traer a un médico". Sin embargo, Rosa no tiene muy claro que la viese un medico y todavía no entiende que fue lo que sucedió, recuerda con frustración: "Este médico me trajo al camerino y me dijo que solo me iba a ver, pero yo me acojoné cuando el tío abre el maletín y me doy cuenta que rueda un bote colorcillo azul y blanco. No sé qué coño era eso. No sé qué me pincharon en el culo, pero desde ese día..." revelaba la cantante más emocionada de lo normal, confesando por primera vez el momento que casi arruina su carrera.

 

"En el primer concierto me fue bien, el siguiente también, pero en el tercero durante la sexta canción no es que no pudiera cantar, es que me asfixiaba", continúa Rosa, asegurando que tuvo que estar ocho meses encerrada en casa comunicándose únicamente con una pizarra y obligándola a ser intervenida quirúrgicamente de las cuerdas vocales.

 

La situación llevo a Rosa a una profunda depresión por la que tuvo que estar en tratamiento y de la que aun todavía está pagando las consecuencias.