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Ricardo Blázquez enseña Valladolid al arzobispo emérito de La Habana, cardenal Jaime Ortega

El arzobispo emérito de La Habana, el cardenal don Jaime Ortega, ha visitado Valladolid invitado por el cardenal arzobispo, Ricardo Blázquez.

Además de recorrer el centro histórico de la ciudad con su anfitrión, el prelado cubano tuvo la oportunidad de visitar la sede de la Fundación Edades del Hombre, en Valbuena de Duero, y la exposición del municipio segoviano de Cuéllar. El objetivo: "Formarse, informarse y tomar ideas" de cara a la reapertura del museo del centro cultural habanero Padre Félix Valera.

 

Monseñor Jaime Ortega (Jaguey Grande, provincia de Matanzas, Cuba, 1936) ha sido arzobispo de La Habana hasta el año pasado cuando, coincidiendo con su ochenta cumpleaños, el papa Francisco aceptó su renuncia.

 

Fue creado cardenal en 1994, ha sido presidente de la Conferencia Episcopal Cubana (COCC) en tres periodos consecutivos y posee, entre otras muchas condecoraciones y reconocimientos, la Gran Cruz al Mérito Humanitario.

 

Fue el presidente del Consejo Pontificio para la Cultura, el cardenal Gianfranco Ravasi, quien recomendó hace unos meses al arzobispo emérito que visitara Valladolid para informarse de la labor de la Fundación de las Edades del Hombre de cara a lo que hoy es uno de sus principales objetivos: Restablecer el antiguo museo.

 

"El viaje ha sido tremendamente productivo e interesante. Agradezco la enorme delicadeza y hospitalidad de don Ricardo, que me ha mostrado la bella ciudad de Valladolid, y de todos los que me han acompañado en Valbuena y Cuéllar", ha señalado Jaime Ortega, quien ha reconocido que reproducir la muestra cuellarana en las tres antiguas iglesias de La Habana Vieja, "sería algo bellísimo".

 

El museo que albergaba el centro cultural Padre Félix Valero cerró sus puertas tras la Revolución, con el objetivo de dar cabida al Seminario San Carlos y San Ambrosio de La Habana, que en la actualidad ha sido trasladado a las afueras de la capital.

 

El "magnífico edificio" (construido en 1700 por la Compañía de Jesús) es ahora sede de institución de vocación laica, dependiente del Arzobispado de La Habana, en la que se imparten estudios humanísticos, que alberga una de las mejores bibliotecas de la isla y que tiene un espacio reservado para ese museo que beberá de la filosofía de las Edades; un escaparate desde el que "presentar" al mundo moderno la riqueza del Cristianismo, que está en la Biblia, pero también plasmado en obras de arte.

 

La historia de la humanidad -ha añadido el purpurado cubano- estaría tremendamente vacía sin esa revelación de Dios que ha producido tanta belleza.

 

Monseñor Ortega ha comentado asimismo que la situación de la Iglesia católica en Cuba "está bastante normalizada" y que desde la primera visita a la isla del entonces papa Juan Pablo II se han ido dando pasos positivos "para que pueda llevar a cabo su misión con normalidad".

 

"Los fieles tienden a aumentar -ha enfatizado- y también las vocaciones. Sólo en La Habana hay sesenta seminaristas mayores", ha concluido.

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