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Revientan los retrovisores de una quincena de coches estacionados en la calle en el barrio Cuatro de Marzo

Los hechos han tenido lugar en la madrugada del martes 26 al miércoles 27. 

Muchos conductores que tenían estacionados sus vehículos en las calles de la segunda fase de viviendas del barrio Cuatro de Marzo de Valladolid se han llevado una desagradable sorpresa en la mañana del miércoles al comprobar que tenían los retrovisores completamente destrozados.

 

Carlos Gutiérrez, representante de la Asociación de Vecinos Zona Sur Nuestra Señora del Rosario, lamenta estos hechos en nombre de los vecinos y comenta que "la situación va a peor" y solicitan desde la Asociación "un incremento de la vigilancia en la zona por parte de la Policía" además de una solución "urgente después de cuatro años sin hacer nada mientras vemos como el alcalde Óscar Puente tira balones fuera".

 

Gran parte de los vehículos afectados son de los residentes y los hechos han tenido lugar en la madrugada del martes 26 al miércoles 27 de febrero. Esta situación no es la primera vez que la viven en el barrio, así como otros actos vandálicos que han sufrido el millar de familias que vive en la zona que han visto sus vehículos rayados o golpeados. "Esto sucede debido a que desde la Concejalía que encabeza Luis Vélez no se regulan ni los problemas vecinales existentes ni los de convivencia. El concejal se comprometió a intentar arreglar el asunto", comenta Carlos Gutiérrez. Sobre quien puede haber roto los retrovisores "no sabemos si ha sido un acto vandálico o si es un malestar por parte de alguno de los vecinos debido a que la gente aparca junto a las ventanas de las viviendas", indica Gutiérrez.

 

Los vecinos ven clara cual puede ser la solución que puede ayudar a que se resuelvan los problemas y fijan sus ojos en la primera fase de viviendas del barrio Cuatro de Marzo: "Implantar la zona azul y de residentes en la zona para intentar aliviar los problemas de seguridad, evacuación de incendios e instalación de ascensores, que además se comen parte del espacio público".

 

De cara al futuro, según los vecinos, cualquier día "podría ocurrir una desgracia debido a que las tuberías del gas que van por fuera de las viviendas están muy próximas a los vehículos estacionados en la calle".