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Responsables de bares nocturnos de Valladolid, "convencidos" de que tendrán que volver a cerrar

Un bar nocturno de Valladolid. VADEOCIO

Tres trabajadores del sector en Valladolid cuentan cómo les está afectando que la sociedad tache a los locales de noche como foco del problema de los rebrotes

Los rebrotes que están surgiendo en varias ciudades están colocando esta vez en el punto de mira a los bares de noche. En determinados lugares ha sido necesario realizar pruebas masivas de coronavirus a grupos de gente que ha frecuentado discotecas dando positivo un número elevado de personas. Sin embargo, estos casos puntuales están salpicando a todo el sector de bares musicales y nocturnos del territorio español.

 

En Valladolid no ha habido problemas que se asemejen a la gravedad de lo ocurrido en algunas ciudades españolas, pero aún así los dueños y trabajadores de los locales nocturnos, tanto grandes como pequeños, son conscientes de que se encuentran en el ojo del huracán. Las probabilidades de que se vuelvan a ver obligados a cerrar sus puertas son elevadas y ven cómo sus negocios peligran al ser incluidos en el mismo saco, señalado ahora por la sociedad como foco del problema.

 

“Parece que ahora es todo culpa de los bares de noche, y yo sinceramente no estoy nada de acuerdo”. Juan José García, vocal del sector de noche de la Asociación de Hostelería de Valladolid, cree que a ojos de la sociedad y en busca de un culpable de estos nuevos contagios, se está atribuyendo la responsabilidad a “los bares, las fiestas de estudiantes, las discotecas, etc.”, en último término, al mundo del ocio nocturno. Todo esto está generando un miedo en el sector a algo que Juan José ve muy de cerca: “Estoy convencido de que vamos a tener que volver a cerrar, si no es esta semana es la siguiente”.

 

Fernando Pinto, responsable de prensa de la asociación vallisoletana Más Que Bares, ha comentado con sus compañeros la situación que se acerca cada vez más: “Estamos viendo que en bastantes ciudades van a empezar a cerrar bares de ocio nocturno y tenemos bastante miedo porque después de tres meses sin abrir y tener que volver a cerrar ahora mismo para muchos va a ser difícil y para algunos va a suponer el cierre”.

 

La mayoría de los bares que componen la asociación Más Que Bares son locales pequeños, y no corren tanto peligro de aglomeraciones que evitar en “pistas de baile tipo discoteca y demás”, y puede ser algo “más fácil controlar” la afluencia de gente. Aún así muchos de ellos son locales de ocio nocturno y se ven también arrastrados hacia el problema que responsabiliza a la noche de los rebrotes.

 

Víctor Morgan, presidente de Más Que Bares, recalca que el miedo está ahí. Sabemos que estamos en el punto de mira, si nos obligan a cerrar otra vez desde luego sería un desastre para nuestros negocios”. Aunque es consciente, como todos, de que es preciso entender la situación, “si es por una cuestión de salud pública habría que hacerlo ya que lo primordial es salir de esto, pero sí hay miedo, viendo lo que está pasando en otros lugares te quedas con ese miedo de si nos tocará a nosotros”.

 

TRABAJAR DE NOCHE

Obviando el desastre económico que esto puede suponer a los locales, la sensación amarga que reinará si al final esto se cumple, será fruto también de un largo periodo de esfuerzo cuyo resultado se verá mermado. “Estamos metiendo mucha plantilla y lógicamente ahora el beneficio no es como antes, ni mucho menos”.  Juan José García señala que ahora mismo se trata de un “trabajo de locos”, el “controlar que se cumplan todas las medidas de seguridad en recintos cerrados”, en medio del panorama que estamos viviendo, para él es algo “digno de elogiar”.

 

“Creo que debe quedar claro que los bares estamos haciendo un muy buen trabajo y también es verdad que la gente se está comportando de manera ejemplar”, continúa. En esto último coinciden los tres entrevistados, pues al parecer en Valladolid los clientes no están complicando mucho más la situación que ha dejado la pandemia en los bares de la localidad. “Siempre hay alguien a quien le cuesta más entenderlo, como en todo”, y es cierto que los trabajadores tienen que recordar el uso de la mascarilla, la desinfección de las manos, la distancia, etc., pero una vez dadas las indicaciones “todo el mundo lo respeta”.

 

 “La situación ya de por sí es difícil, aquí sumamos el trabajar de noche, al final trabajamos en el ocio, la gente quiere desconectar y a veces se relaja demasiado”. Sin embargo, como todo negocio, siguen las nuevas indicaciones y normas para adaptarse a la situación y en Valladolid, como cuentan los protagonistas de estas líneas, todo parece estar funcionando debidamente.

 

La opinión pública siempre ha clasificado a los locales nocturnos como centro de descontrol, con su reapertura tras el Estado de Alarma muchos han tachado de inviable que estos recintos puedan garantizar la seguridad frente a la pandemia como podrían hacerlo otros establecimientos de ocio a la luz del día.

 

A veces parece que somos los grandes culpables y tampoco es eso”, señala Víctor Morgan. El asociar la noche a los problemas no está jugando de su parte en esta batalla contra el coronavirus y la dedicación que todos han puesto en sus negocios se está columpiando. “Se están cerrando playas, se están suspendiendo eventos culturales que no iban a poderse controlar, yo creo que los bares lo estamos haciendo bien, que estamos haciendo un buen trabajo, pero es cierto que también nos van a cerrar”, concluye Juan José García.