Recogen más de 4.000 firmas para declarar Bien de Interés Cultural El Penicilino y que no cierre

Es una medida a la desesperada para evitar el cierre del local a partir de febrero de 2020 cuando se comience a demoler el edificio de la plaza de la Libertad.

Imagen del Penicilino, en Valladolid.

Es historia viva de la hostelería de Valladolid. Dicen que con más de 150 años de vida. Pero el Penicilino, ese emblemático bar vallisoletano tiene los días contados. A principios del próximo año 2020, probablemente en febrero, cerrará sus puertas definitivamente. El motivo: el mal estado del edificio que obligará a su demolición (aunque se conservará la fachada y algún elemento estructural más) y se convertirá en un nuevo bloque residencial.

 

No obstante, un movimiento popular ha comenzado una recogida de firmas que intentan por todos los medios evitar esta crónica de una muerte anunciada. Se trata de una petición popular a través de la plataforma change.org en la que solicitan a la Junta de Castilla y león que proceda a la declaración como Bien de Interés Cultural. Por ahora la recogida ya ha logrado superar las 4.000 rúbricas.

 

Dicen los promotores de la idea que “el Penicilino es un lugar emblemático de Valladolid como lo es el pasaje Gutiérrez, la plaza del Viejo Coso, el Mercado del Val…" ."Nadie entendería que se derribaran estos lugares. Por este motivo solicito que en el proyecto de Reforma del edificio se mantenga esta lugar tan emblemático que forma parte del ADN de nuestro querido Valladolid”.  Fuentes cercanas a los propietarios del negocio explican que la iniciativa no procede de ellos, sino de algún cliente.

 

TRIBUNA ha consultado al concejal de Planeamiento Urbanístico y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid, Manuel Saravia, quien no obstante explica que la competencia es “únicamente de la Junta”. Dice que aunque hay elementos que se pueden proteger por la Ley de Patrimonio cree muy "complicado" que la Junta pueda atender esta solicitud y relata cómo el Ayuntamiento de Valladolid intentó declarar BIC al Teatro Lope de Vega, que finalmente se rechazó.

 

Dice Saravia que estaría “encantado” de que la Junta contemplara esta posibilidad y no duda de que el Penicilino forme parte “intrínseca” de la Plaza de la Libertad. Aun así, Manuel Saravia cree que es “muy complicado” y más si cabe “en el momento actual” en la que ya está en marcha la rehabilitación el edificio, con lo cual una declaración de este calibre daría incluso objeto a posibles “indemnizaciones”.