Reactivado el ensayo sobre el tratamiento del Covid-19 con plasma en el que participa el Clínico

El Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León (Chemcyl) y los hospitales de León, Salamanca y Clínico de Valladolid vuelven a poner en marcha el ensayo clínico ConPlas-19.

El Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León (Chemcyl) y los hospitales de León, Salamanca y Clínico de Valladolid vuelven a poner en marcha el ensayo clínico ConPlas-19 en el que participan, que busca comprobar la eficacia del plasma en enfermos ingresados con anticuerpos que donan voluntarios que ya pasaron la COVID-19.

 

El ensayo, que se puso en marcha en marzo pero se paró por falta de pacientes, se reanuda ahora en toda España coordinado por el Hospital Puerta de Hierro y financiado por el Instituto de Salud Carlos III con la participación de 32 centros hospitalarios.

 

En el caso de Castilla y León, el Centro de Hemoterapia proporciona estos plasmas con anticuerpos (plasma convaleciente, de ahí el nombre Con-Plas-19 del ensayo) a los hospitales de la región que lo utilizan con sus pacientes en Valladolid, Salamanca y León.

 

A lo largo de las próximas semanas, desde el Centro de Hemoterapia se habilitará un formulario online especialmente orientado a reclutar enfermos recuperados y se centralizará de nuevo la obtención escalonada de plasma convaleciente para confirmar estos esperanzadores resultados obtenidos en el tratamiento de la COVID-19.

 

El uso de plasma convaleciente ya se ha usado con éxito en otras epidemias, como ocurrió con el Ébola hace unos años, y es una terapia relativamente "asequible, accesible y de bajo riesgo", han informado a Europa Press fuentes del Centro de Hemoterapia, que han explicado que la idea es que los anticuerpos que ha creado un enfermo sirvan para proteger a otro, que aún no ha tenido tiempo de fabricar los suyos en lo que se denomina "inmunización pasiva".

 

El ensayo se puso en marcha en tiempo récord, con su comienzo a finales de marzo, pero se paralizó a principios del verano temporalmente a falta de pacientes con los requisitos del ensayo que necesitaran el plasma. Para incluir a un paciente como receptor en el ensayo debía llevar menos de 12 días con síntomas, no tener otras enfermedades, estar ingresado pero sin ventilación mecánica aún y ser mayor de edad, entro otras características.

 

RESULTADOS "PROMETEDORES"

 

A la mitad de los 81 pacientes incluidos en esa primera parte se les puso el plasma convaleciente y a la otra mitad no. Con un número tan bajo de casos, las conclusiones aún no son sólidas, pero sí "prometedoras".

 

En concreto, de los pacientes tratados con plasma, ninguno falleció ni requirió ventilación mecánica posterior, mientras que entre aquellos a los que se les aplicaron otros tratamientos habituales sin el plasma se contó un 9,3 por ciento de muertes y un 14 por ciento de ellos necesitaron ventilación mecánica.

 

En resumen, parece que el plasma convaleciente sería un tratamiento bastante seguro y que impediría que los pacientes que aún no han ido a la UCI evolucionaran negativamente, han añadido las mismas fuentes.

 

EVITAR EL INGRESO EN UCI

 

El diseño de este ensayo fue impulsado con el objetivo estratégico de que el grupo de pacientes con Covid-19 hospitalizados de menor gravedad recibieran este tratamiento para evitar su empeoramiento y la necesidad de ingresar en la UCI, ante la amenaza de que la pandemia pudiera colapsar el sistema asistencial.

 

Por otro lado, la base científica y la evidencia indirecta del uso de plasma hiperinmune en otras infecciones respiratorias graves de origen viral también sugieren que su uso puede ser más eficaz cuando se administra en una fase temprana de la enfermedad.

 

En este mismo sentido, dos ensayos clínicos controlados y aleatorizados recientemente comunicados y realizados en China y en Holanda, en los que se incluían pacientes hospitalizados con formas más graves de Covid-19, incluyendo a pacientes de UCI, sugieren que el plasma no es útil en estos casos tan graves.

 

El estudio ConPlas-19 complementa los datos disponibles de estudios previos y sus resultados apoyan la hipótesis de que el plasma hiperinmune pueda ser útil en pacientes recién hospitalizados por Covid-19, en lugar de como último recurso en formas muy graves de enfermedad.