Reabre el mítico Herminios en Valladolid bajo el nombre de Sinners Club

Así luce el Sinners Club. @giuseppe_foto

Juan y Beatriz han cogido las riendas del local, que sigue siendo propiedad de Sergio Monge, y mantendrán los criterios de "calidad y excelencia" y el gusto por el jazz.

A principios de 2017 una noticia dejaba a muchos vallisoletanos sin un lugar de referencia en la ciudad. El cierre del mítico Herminios Jazz puso fin a décadas de trabajo en un establecimiento exquisito y tranquilo. Ahora, siete meses después y desde el pasado jueves 24 de agosto, recupera su actividad bajo el nombre de Sinners Club y la dirección de Juan y Beatriz en el mismo lugar de la plaza de la Universidad.

 

Sergio Monge asegura a Tribuna de Valladolid que sigue siendo "propietario del local", pero explica que "toda la nueva creación ha sido de Juan y Beatriz". "Aunque hayan cambiado el nombre y la decoración, siguen los criterios de calidad y excelencia con los que comenzó mi padre. Estoy muy contento, muy ilusionado, muy satisfecho y muy orgulloso de lo que han hecho", señala.

 

"En los años 80 mi padre revolucionó la hostelería de Castilla y León a golpe de excelencia, con Irlandeses y Martinis como nunca antes se habían hecho… Mi hermana recordará cuando siendo dos mocosos íbamos a la fabrica de Lauki a comprar nata fresca para que mi padre durante el fin de semana la semimontara para coronar sus Irlandeses. ¿Y no era más fácil comprarla en el súper? No era tan buena. Este solo es un detalle. Hay mil; como que sus camareros usaran lito para atender las mesas", escribió Monge en su cuenta de Instagram.

 

"Cuando en 1979 mi padre venía a Valladolid y visitaba el Herminios interesado en su compra, el anterior dueño llamaba a todos sus amigos para que fueran y así pareciera que tenía clientes. Mi padre, ilusionado con esa situación, compró el bar y no quiso cambiarle el nombre por temor a perder esa clientela", dijo.

 

En cuanto al nuevo nombre, Sinners Club, afirma que es "un guiño a SinnerMan, canción icónica del Jazz interpretada por una de las mayores voces: Nina Simone". "Sinners Club significa Club de Pecadores y eso sí tiene que ver con mi padre. Ahí está mi padre. Muchísimo más que Herminos", apunta.

 

"Juan y su sótano, su garito oscuro, clandestino, diseñado única y exclusivamente para el deleite de la excelencia del alcohol, un lugar en el que uno se puede imaginar al RatPack en la mesa del fondo. Es sin duda el mejor de los tributos que se le puede hacer a mi padre", sentencia.

 

Desde la nueva dirección definen al local como "destinado al ocio de tarde y noche". "Recoge el testigo del jazz club más antiguo de la ciudad, con más de cincuenta años de historia, dándole a este antiguo local un aire renovado y adaptado a las nuevas tendenciasEn Sinners Club encontraremos una amplia variedad de destilados y un menú de coctelería de inspiración clásica. Dispone de un pequeño escenario en el que se desarrollarán actuaciones musicales sin programar a modo de píldoras buscando el factor sorpresa", explican.

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