Raúl de la Hoz: “Los partidos tenemos que procurar que los sinvergüenzas estén lo más lejos posible de lo público”

Encabeza la lista popular por Valladolid a las Cortes y está convencido de la victoria del PP con “una mayoría suficiente para no tener que depender de forma directa de terceros”.

Raúl de la Hoz en la sede regional del Partido Popular.

Fue el procurador más joven cuando entró en las Cortes de Castilla y León allá por 1999. Hoy encabeza la lista parlamentaria del PP por Valladolid. A Raúl de la Hoz (Palencia, 1973) le apasiona la política y el servicio público. Cree el actual portavoz del PP en las Cortes que su partido ganará las elecciones “con una mayoría suficiente como para no tener que depender de forma directa de terceros”.

 

PREGUNTA: ¿Se considera un joven veterano de la política?

RESPUESTA: Joven me encantaría serlo, pero creo que ya me queda poco. Y veterano, tampoco. Soy simplemente una persona que lleva a algún tiempo en la vida pública intentándolo hacer lo mejor posible. Lo que sí que mantengo es la ilusión y la ambición del primer día por mejorar Castilla y León; la misma ilusión que cuando entré en 1999, convirtiéndome en el procurador más joven de esa legislatura.

 

P: Usted mantienen su actividad profesional en el sector privado…

R: Desde entonces llevo compaginando mi actividad parlamentaria con mi profesión, soy abogado. He querido siempre tener mi despacho abierto porque tengo muy claro que la política no es -ni puede ser- para toda la vida. Y cuando yo me vaya porque quiera o porque el partido no me quiera, tendré mi despacho y mi profesión.

 

P: Por lo que se desprenden de sus palabras, ¿no se considera un profesional de la política?

R: No, no quiero ser un profesional de la política. He sido muy celoso de no dedicarme enteramente a la política desde muy joven, sobre todo porque soy de los que considera que en la política tienes que tener la capacidad de irte cuando quieras y hacer de la política tu medio de vida en exclusiva, te ata en exceso.

 

P: ¿Se ve de consejero si Alfonso Fernández Mañueco gana las elecciones autonómicas?

R: No, no. Me veo ayudando al Partido Popular y a Alfonso Fernández Mañueco donde crean que puedo ayudar más.

 

P: Hablando de su modelo de vida ¿Qué tal se lleva eso de vivir a distancia de su familia?

R: Es otro añadido. Mi mujer y mis hijas viven en Italia y a mí me toca la conciliación de la vida familiar y personal de una forma particular. Yo los viernes por la noche me voy a Roma y vuelvo los lunes a primera hora. Lo hago desde hace bastantes años.

 

P: ¿Cuántas veces ha pensado tirarlo todo por la borda y establecerse en Italia junto a su familia de forma estable?

R: Me gusta demasiado lo que hago aquí. Mientras pueda me gustaría seguir con este modo de vida tan peculiar.

 

P: ¿Qué ha aprendido Raúl de la Hoz de los italianos durante estos años?

R: A parte de aprender italiano, casi por obligación, he aprendido muchas cosas de Italia. Es un país fascinante en muchos sentidos, también en la política. Creo que tenemos que aprender muchas cosas de ellos, especialmente la puesta en escena de la venta de los argumentos políticos y ellos tienen que aprender mucho más de nosotros, sobre todo en lealtad.

 

P: ¿Cómo nos ven los italianos?

R: A veces pienso que nos ven mejor de lo que nos vemos a nosotros mismos. Una de las cosas que he aprendido cuando viajas por el extranjero es a mejorar la imagen que de nosotros mismos tenemos, potenciados por la imagen que otros tienen de nosotros. En Italia se nos quiere, se nos aprecia; y valoran especialmente nuestro rigor, nuestra seriedad y nuestra capacidad de gestión de lo público.

 

P: Sin embargo, en España –especialmente en los últimos años- la imagen de los políticos ha sido muy denostada.

R: No son buenos tiempos para la política ni para los políticos. Yo he reivindicado siempre el papel del político como servidor público, como persona que, de una u otra manera, quiere dedicar una parte de su tiempo, una parte de su vida, a servir a los demás. A mí no se me ocurre mejor forma de servir a la sociedad que a través de la política.  Desgraciadamente la corrupción y el populismo han acabado, en parte, con esa vocación de servicio público y ha castigado enormemente a la imagen de los políticos.

 

P: Hablaba de la corrupción y del daño que ha provocado en la política, especialmente en su partido.

R: Evidentemente. En el Partido Popular hemos tenido la mala suerte de que han aparecido garbanzos negros, pero también en otros partidos políticos y también en la sociedad. Soy de los que pienso que hay los mismos corruptos en política que en otros ámbitos de la vida; la diferencia es que los políticos juegan con dinero que es de todos. El que es sinvergüenza, es sinvergüenza en política, en la abogacía, en la medicina, en la empresa privada… Lo que tenemos que hacer los partidos políticos es poner medios para que los sinvergüenzas -que los ha habido, los hay y los habrá- estén lo más lejos posible de lo público.

 

P: ¿Cómo se sintió en la noche electoral del 28 de abril?

R: Profundamente triste, sinceramente. Yo creo en el proyecto del Partido Popular y cuando ves que este proyecto no es respaldado por la sociedad... es una situación que me entristece. Pero al día siguiente levantamos la cabeza y empezamos a pensar sobre el análisis de las cosas que habíamos hecho mal y la cercanía de las elecciones autonómicas y municipales nos debían hacer mejorar. Por eso hemos planteado una campaña cercana, dinámica, directa y mirando a los ojos de los castellanos y leoneses para trasladar nuestro mensaje.

 

 

P: Tras el varapalo electoral, el PP cargó toda la culpa en Ciudadanos y VOX que contribuyeron a fragmentar el voto de la centroderecha, pero se ha oído poca autocrítica en el Partido Popular. ¿Está de acuerdo?

R: Estamos en un momento en el que no tenemos tiempo para grandes reflexiones, que llegarán cuando concluyan las elecciones. Yo creo que sí que se ha hecho autocrítica. Lo que ocurrió en las elecciones generales es que nos plantamos en una campaña en la que había cuatro partidos que iban en contra del PP: como son PSOE, Podemos, Ciudadanos y VOX. Y nosotros en vez de mirar a los ciudadanos, dirigimos nuestra campaña a los compañeros de viaje, a los que nos estaban criticando y eso lo aprovechó la izquierda. El Partido Popular es la casa común del centroderecha y lo que ha ocurrido en las otras elecciones es que un número importante de ciudadanos han abandonado esa casa común y han encontrado acomodo en otras casas del centroderecha. Lo que estamos intentando en esta campaña es que vuelvan a la casa común porque cuando se abandona el PP quien termina ganando no es la sociedad española, sino el partido socialista.

 

P: ¿Considera a Ciudadanos de centroderecha?

R: Depende del día. Hay días en los que es de centroderecha, hay días en los que es de centro y a hay otros días en los que es de centroizquierda. Ciudadanos es una plataforma, más que un partido político, constituido a base de encuestas y sondeos de opinión, para decir a los ciudadanos lo que quieren escuchar en cada momento. Yo sinceramente creo que es una plataforma de investigación sociológica para aprovechar los momentos políticos en beneficio propio, no de los ciudadanos.

 

P: Pero igual al PP le toca pactar con Ciudadanos

R: Ya lo hemos hecho y reconozco que en Ciudadanos hay buenos políticos. Yo tengo muy buena relación con muchos de ellos. La pasada legislatura tuvimos un acuerdo estable y dentro del partido hay personas con las que se trabaja bien. Dentro de ellos hay ideologías de todo tipo, eso sí. En el grupo parlamentario de Ciudadanos hoy en Castilla y León hay uno que viene del PSOE, otro del PP, hay otro que procede de Tierra Comunera y otro que llega de Unión del Pueblo Salmantino, fíjate la empanada ideológica en Castilla y León.

 

P: ¿Ve más cerca un pacto PP-Ciudadanos o PSOE-Ciudadanos?

R: En este momento desgraciadamente no. Veo más cercano un pacto entre partido socialista y Ciudadanos.  Y es algo extraño, porque Ciudadanos no se parece en nada al partido Ciudadanos nacional que ha concurrido a las elecciones generales. En definitiva, el Ciudadanos de Castilla y León no es el Ciudadanos de Albert Rivera. El partido nacional se presentó a las elecciones para acabar con el Gobierno del señor Sánchez. Aquí es algo muy distinto, un partido surgido tras un convulso proceso de Primarias, con una persona sin relación alguna con las bases de su partido y que desde el primer día planteó su voluntad de pactar con el PSOE. Por eso yo me pregunto que si las personas que votaron a Ciudadanos para echar a Sánchez de la Moncloa pueden votar ahora a Ciudadanos para traer al sanchismo a Castilla y León.

 

P: ¿Le dolió mucho la marcha de Silvia Clemente?

R: A mí con respecto a Silvia Clemente no me duele nada.

 

P: En 30 segundos y si usted tuviera ahora mismo a todos los votantes de Castilla y León escuchándole, ¿qué les diría?

R: Que piensen que lo que hemos construido lo hemos alcanzado entre todos, que hoy Castilla y León es mejor que lo que era en el pasado, que hoy Castilla y León lidera todos los rankings de prestación de servicios públicos y que además crea riqueza y crea empleo; y que todo eso puede ir al traste si el próximo domingo no votan al Partido Popular y se arriesgan a votar otras opciones, da lo mismo quién sea: PSOE, Podemos, Izquierda Unida o Ciudadanos, pues todos ellos pretenden pactar conjuntamente.

 

P: Se está hablando mucho en los últimos tiempos de la España vaciada. ¿Qué ha hecho el PP para evitar este mal endémico?

R: El problema de la España vaciada es también el problema de la Europa vaciada. Esta sociedad del siglo XXI se caracterizada por una fuerte emigración del medio rural a las ciudades y por un descenso abrupto de las tasas de la natalidad. Ocurre en Castilla y León, en zonas como Asturias, Galicia, Aragón, Castilla La Mancha, pero también en importantes zonas y regiones de Francia y Alemania. Desde la Junta de Castilla y León llevamos tiempo desarrollando políticas sociales y económicas para fijar población en el medio rural. Nos hemos dado cuenta que el problema es tan grande que no podemos afrontarlo solos y que es necesario un pacto europeo y de Estado de lucha contra la despoblación. Precisamente el primero que planteó esta medida fue Juan Vicente Herrera en la Conferencia de Presidentes hace no mucho tiempo.

 

P: ¿Qué resultado barrunta para el próximo 26-M?

R: Lo que creo que va a ocurrir es que el Partido Popular va a ganar las elecciones y lo va a hacer con una mayoría suficiente como para no tener que depender de forma directa de terceros. La campaña que estamos realizando está sirviendo para que cale nuestro mensaje y para que los ciudadanos se acerquen cada vez más a nosotros. Y algunas encuestas ya demuestran que esto está sucediendo.

 

P: ¿Un resultado tan amplio que permita Gobernar sin pactos?

R: Nuestro planteamiento es tener una mayoría suficiente como para hacer lo que hasta ahora estamos haciendo, que es permitirnos dialogar con todos, nosotros no vamos a poner vetos a nadie, pero aplicando el programa electoral del PP. Es lo que hicimos la pasada legislatura pactando importantes leyes no solo con Ciudadanos, sino con otros partidos políticos y doy dos datos: dos de cada tres leyes que se aprobaron en las Cortes en la pasada legislatura lo fueron con el apoyo de más de dos grupos parlamentarios y una de cada tres leyes fue aprobada por unanimidad. Es decir, hemos aprobado el diálogo en toda la acción del Gobierno.