¿Qué tipo de sangre tengo y a quién ayuda?

Una persona precisa sangre cada tres segundos, y la mitad de los españoles la necesitará alguna vez a lo largo de su vida, según calcula la Federación Española de Donantes de Sangre.

La donación de sangre puede salvar muchas vidas en situaciones de emergencia como trasplantes, hemorragias o partos problemáticos. Concretamente, una persona precisa sangre cada tres segundos, y la mitad de los españoles la necesitará alguna vez a lo largo de su vida, según calcula la Federación Española de Donantes de Sangre.

 

Debido a que la sangre humana es un recurso que no se puede imitar o producir de manera artificial, es necesario obtenerlo de otra persona. A este respecto, Cruz Roja Española advierte que sólo dona sangre un 5% de aquellas personas que cumplen las condiciones para hacerlo y, aunque las necesidades son constantes durante todo el año, en verano la cantidad de donantes se reduce.

 

En la mayoría de los casos, los pacientes reciben sangre de su mismo grupo sanguíneo, si bien existen ciertas particularidades en cuanto a la compatibilidad de los diferentes tipos. Por ejemplo, la sangre 0- es compatible con todos los grupos sanguíneos, por lo que las personas con este tipo de sangre son consideradas donantes universales. Del mismo modo, los individuos del grupo AB+ se denominan receptores universales, ya que pueden recibir sangre de cualquier persona.

 

En la siguiente tabla, puedes ver resumida la compatibilidad de grupos sanguíneos:

 

 

¿CUÁNTAS VECES SE PUEDE DONAR SANGRE?

 

La sangre donada no se puede conservar durante mucho tiempo, puesto que algunos de sus componentes no duran más de varios días. Por esta razón, es recomendable donar periódicamente, de manera que siempre haya sangre a disposición de los hospitales.

 

Es posible donar cada dos meses, con un máximo de cuatro donaciones al año para los hombres y tres para las mujeres. Esta diferenciación se debe a que los depósitos de hierro en la mujer se ven mermados mensualmente con la menstruación.

 

La frecuencia de donación se controla de manera muy estricta, de ahí que al donante se le expida un carnet. En este sentido, Cruz Roja recomienda planificar las donaciones cada año, para que se repartan cada tres o cuatro meses, y procurar hacerlo antes de los períodos vacacionales.