¿Qué precauciones tomar con los préstamos personales?

Pedir financiamiento por primera vez puede provocar estrés en las personas. 

Solicitar financiamiento por primera vez puede generar cierto estrés. La responsabilidad de tener que devolver el dinero y el hecho de mantener una deuda durante un tiempo puede resultar un poco intimidatorio. En este artículo, presentamos algunas precauciones que pueden tener con los préstamos personales para disfrutar de una experiencia sin problemas.

 

  1. Planifica la devolución del dinero desde el principio

Si vas a pedir un préstamo es porque el hecho de afrontar un pago complica tus finanzas. Los préstamos, permiten devolver el dinero poco a poco o al menos atrasar el pago, pero desde luego no eximen del hecho de que hay que pagar.

 

Por eso, desde el primer momento es aconsejable planificar la devolución del préstamo. Esto se hace de una forma sencilla: calculando ingresos y gastos y comprobando si es posible reducir gastos para generar capacidad de ahorro suficiente que permita devolver el dinero.

 

Independientemente de que haya un prestamista dispuesto a conceder la financiación, si cuando hagas tu planificación no salen las cuentas o surgen dudas, seguramente sea más sensato ahorrar durante un tiempo, antes de lanzarte a pedir el préstamo.

 

  1. Comprueba que el prestamista cumple con las leyes

Es cierto que hasta que no firmas el contrato y recibes el dinero, es difícil saber cómo va a ser el comportamiento del prestamista, pero hay algunos indicios que pueden ayudarte a saber si se trata de una empresa de fiar:

 

Por ejemplo, es buena idea comprobar que la empresa está correctamente registrada en el Registro Mercantil, de no ser así, hay que tener claro que no es una empresa y estaríamos tratando con un particular. Se pueden obtener préstamos personales de particulares de forma legal, pero siempre con el contrato correspondiente de por medio.

 

También es útil comprobar la política de privacidad de la empresa. En general, las empresas dedicadas a estafas no suelen tener cuidado en este detalle, por lo que es un indicador de que la empresa se comporta acorde a la legalidad. Recuerda que no basta con tener un documento de política de privacidad cualquiera. En él, debe aparecer perfectamente identificada la empresa e informarte con exactitud de cómo va a utilizar tus datos.

 

  1. Lee el contrato completamente y comprueba que las cantidades están desglosadas

Por supuesto, leer el contrato entero es inexcusable. Además, en él deben aparecer las cantidades a devolver bien especificadas y aclarando qué parte de esas cantidades corresponde a intereses y qué parte corresponde a devolución del principal.

 

No te olvides de comprobar las tarifas que se aplican para situaciones como:

 

  • Impagos: Generalmente aplicarán una tarifa y, además, un tipo de interés a mayores por el tiempo que se mantenga sin realizar el pago.
  • Pago anticipado: Puede darse el caso de que en algún momento tengas liquidez para devolver el préstamo de forma anticipada y así evitar pagar intereses por el tiempo que queda. En estos casos, la mayoría de prestamistas aplican una tarifa para compensar los ingresos que dejan de ganar.
  • Extensión del plazo: En ocasiones querrás alargar un poco el préstamo. No todos los prestamistas lo permiten, pero si lo hacen, generalmente será a cambio de una tarifa extra. Además, los intereses seguirán acumulándose.