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Puente Mayor: demasiados resbalones

La gestión del concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valladolid ha tenido durante estos años de gobierno municipal diferentes tropezones en una especie de mezcla entre el quiero y no puedo. 

Manuel Saravia, teniente de alcalde del Ayuntamiento de Valladolid, concejal de Urbanismo y bastión principal de la alianza municipal de izquierdas, ha estado a punto de arrojar la toalla durante estos ya tres años largos formando parte de la gestión de gobierno. Finalmente ha desojado la margarita y seguirá. Seguirá pero no ha tenido reparos en pregonar su soledad y la carga personal que supone una labor muy diferente a sus tiempos en la oposición.

 

Para el PSOE de Valladolid, la continuidad de Saravia es un alivio porque asume su capacidad de aglutinar votos de la izquierda fundamentales para sumar en el objetivo de un nuevo pacto de gobierno. Todas las fuerzas políticas admiten que no habrá mayorías y, por tanto, serán esenciales las alianzas entre los diferentes colores politicos.

 

Manuel Saravia ha sido el responsable de algunos episodios de este mandato que sus aliados socialistas han tenido que solapar con una discreta mirada hacia otro lado. Nada más llegar, se empeñó en sacar la pista del World Padel Tour de la Plaza Mayor en contra de todos los criterios de visibilidad, promoción y generación de negocio que aporta esta actividad en el centro de la ciudad. El trabajo de convencimiento del alcalde, Óscar Puente, salvó esta primera situación comprometida.

 

Durante este periodo, los vaivenes sobre su continuidad han sido una constante que finalmente se ha despejado. Algunos de sus más cercanos dicen que interioriza mucho los problemas, que los hace suyos y que todo eso le afecta personalmente. Otros apuntan a que muchas veces se ha topado con las dificultades de plasmar en realidad todos sus proyectos; de no poder cumplir con los plazos y ofrecer una imagen muy diferente a la que le gustaría aportar.

 

El último episodiio del Puente Mayor es como la caricatura que resume esta gestión. La concejalía de Urbanismo absorbe muchos focos de atención y Saravia ha estado metido en todos ellos. Durante estos años ha habido decisiones más que discutibles y, quizá, objeto de otro análisis: Ciudad de la Justicia, reordenación del puente del Poniente, los plazos para una solución en Pilarica... y ahora este Puente Mayor sumido en la polémica y rebozado de arena y anticongelante. Demasiados resbalones. Predicar y dar trigo a veces es incompatible.