Puente cree que no podrá entenderse con el PP mientras vean al equipo de Gobierno como "usurpadores"

Óscar Puente

El alcalde socialista de Valladolid hace balance de su primer año completo al frente de la ciudad.

Óscar Puente, alcalde de Valladolid, ha advertido de que mientras la posición del Partido Popular sea que "ellos deben estar al frente del Ayuntamiento" y el actual equipo de Gobierno "son unos usurpadores" y el regidor "un okupa", será "muy difícil" que haya entendimiento con la oposición, por lo que ha reclamado que "reflexionen" y "asuman que les quedan al menos dos años y medio en la oposición".

 

En una entrevista concedida a Europa Press, el alcalde socialista ha hecho balance del año que concluye, el primero que ha pasado al completo en la Alcaldía junto al equipo de Gobierno formado por el PSOE y Valladolid Toma la Palabra, en el que considera que la ciudad ha seguido el "avance" y se ha "consolidado y asentado la labor de gobierno".

 

Entre los aspectos negativos del año, además de los anuncios de cierres de empresas como Lauki, Dulciora, Sada y Lex Nova, Puente se ha referido a la mala relación entre el Gobierno y la oposición en el Ayuntamiento, algo que entiende que suele suceder "sea cual sea la institución" cuando el Partido Popular está en la oposición, ya que reprocha que "algunas de las personas del PP consideran que el poder es algo que les pertenece, algo consustancial a su existencia".

 

Así, ha considerado que si el Grupo Municipal Popular "reflexiona" y asume que le quedan "al menos dos años y medio en la oposición", habrá posibilidad de entendimiento. "Pero mientras su posición sea que ellos deben estar en el Gobierno y los demás somos unos usurpadores que estamos donde no nos corresponde, será muy difícil entenderse, porque están permanentemente buscando atajos", ha lamentado.

 

En este sentido, ha citado como ejemplo la polémica tras la inauguración del nuevo Mercado del Val, cuando considera que tuvo "un detalle" con el Grupo Popular que "ellos nunca habrían tenido" al invitarles al acto e incluso destacar el trabajo de la exconcejal de Cultura, Mercedes Cantalapiedra, en el inicio del proyecto, cuando, ha ironizado, si la situación hubiera sido la contraria "lo más cerca" habría estado como concejal de la oposición "hubiera sido la plaza del Ochavo".

 

"Después de la generosidad que ha tenido el alcalde, lo que hacen es mentir y decir que no se ha hecho un aparcamiento subterráneo allí porque el alcalde no quiso", ha explicado, antes de considerar que se trata de "una forma de oposición muy difícil de entender".

 

Sobre la reacción que tuvo tras estos hechos, cuando remitió una nota a los medios de comunicación en la que afeaba que el presidente del Grupo Popular, José Antonio Martínez Bermejo, deje su puesto de funcionario en la Junta de Castilla y León "cuando le viene en gana" para acudir al Ayuntamiento o asistir a actos, ha considerado que no se trata de un asunto "personal", sino "político".

 

En este sentido, ha censurado que el Grupo Municipal Popular, que cuenta con tres concejales con dedicación exclusiva, tiene "de facto", cuatro, ya que a Martínez Bermejo le pagan "entre todos como funcionario de la Junta", pero acude al Ayuntamiento "cuando le viene en gana", algo que ha calificado de "ética y legalmente impresentable", pues entiende que un trabajador de la Junta que "por la mañana quiere dedicar unas horas a cuidar a su madre enferma" o que "quiere trabajar dos horas en una panadería", no lo puede hacer.

 

Más allá, ha incidido en los "problemas de convicciones democráticas" que cree que existen en el PP vallisoletano después de ser la lista más votada en 2015, pero no lograr mantenerse en el Gobierno de la ciudad y ha incidido en que "quienes integran el gobierno", una terna en la que ha incluido a Podemos, que apoyó su investidura como alcalde, además de al PSOE y Valladolid Toma la Palabra han sumado más votos que PP y Ciudadanos juntos.

 

PUENTE, "EL MÁS LEGITIMADO" PARA SER ALCALDE

 

Por ello, se ha preguntado si "sería razonable" que con tres fuerzas de izquierdas que suman más votos que el PP hubiera un alcalde de esta formación. De hecho, se ha considerado como el edil "más legitimado" para ser alcalde, ya que es el cabeza de lista que más votos recibió de los que siguen en el Salón de Plenos, después de la inhabilitación del exregidor Francisco Javier León de la Riva.

 

"El fraude con los electores es que el cabeza de lista del partido más votado no esté en el salón de pleno porque los tribunales le inhabilitaron", ha apostillado.

 

En cuanto a la relación con sus socios de Gobierno, ha considerado que las "diferencias" que ha podido haber entre Toma la Palabra y el PSOE en este año y medio de mandato no han sido "esenciales", pues entiende que los dos grupos "tienen la inteligencia como para saber que esta ocasión no se puede desaprovechar" con disputas que hagan inefectiva a la coalición.

 

"Tenemos muy claro que tenemos responsabilidad con la ciudad y con el progresismo de la izquierda y en este año y pico hemos estado a la altura, nadie es capaz de decir dónde están los conflictos", ha apuntado Óscar Puente, quien ha subrayado que han gobernado como coalición "con unidad de acción, de criterio y con seriedad".

 

Este 2016 ha supuesto para el equipo de Gobierno la "toma de pulso de la ciudadanía, de la calle", y un año en el que la acción municipal ha "cogido ritmo y velocidad" ya que, al conocer mejor el funcionamiento de la administración asimilan mejor "lo que se puede hacer".

 

Pero ha reconocido que "para que la ciudad se parezca" a lo que el equipo de Gobierno, o "cualquier gobierno de cambio quiere después de un periodo largo de gobierno de una sola persona", se necesita tiempo, "en torno a una década". Así, ha explicado que la ciudad "necesita cosas", sobre todo más actividad económica, algo que entiende que "no se genera de un día para otro, ni en un año, ni en dos ni en tres".

 

Así, ha citado que la ciudad "tiene que completar cosas que le faltan", como la mejora de los servicios sociales, la mejora de los servicios públicos, pues a su llegada al Ayuntamiento los autobuses y el parque móvil de la Policía estaban "obsoletos".

 

Lo que sí que considera que "se parece más" a su modelo de ciudad es "la relación que tienen los ciudadanos con el Ayuntamiento", algo en lo que este año se ha avanzado, de modo que la ciudad está en la línea de ser ciudad "más participativa, con mas dialogo y mas transparente".

 

"EL DÍA A DÍA" ANTES QUE LOS "GRANDES PROYECTOS

 

Sobre los "grandes proyectos", ha reflexionado que "no se ponen en marcha ni en un año ni en dos" y ha puesto el ejemplo del Parque Agroalimentario, una iniciativa de la que asevera que no existía "un solo papel" hace año y medio, y que ahora se ha puesto en marcha con la elaboración de mucha documentación, la redacción del 'libro blanco' y la búsqueda de financiación europea en la convocatoria que saldrá en febrero.

 

"Otra cosa es que estos proyectos, con un coste de muchos millones de euros, implican una gestión urbanística compleja y a varias administraciones, por lo que tardan en desarrollarse", ha explicado Óscar Puente, quien ha justificado en ello que los plazos de los que habla el equipo de Gobierno para el Parque Agroalimentario sean de "una década".

 

No obstante, ha pedido ser "conscientes" con "la realidad económica de los ayuntamientos españoles", pues entiende que "ninguno puede afrontar grandes proyectos de obras como palacios de congresos", ya que "ni hay dinero para hacerlos, ni son las necesidades de las ciudades".

 

De hecho, ha señalado que Valladolid "tiene otras necesidades que no pasan por grandes obras", como la búsqueda de recursos privados, la reactivación economía, la mejora de los servicios públicos, pues, aunque reconoce que la ciudad "tiene ya un esqueleto importante y no está todo por hacer", el objetivo del equipo de Gobierno es "que funcione mejor como ciudad y sea más eficiente", de modo que la labor es más diaria que de "grandes inauguraciones".