Puente contraataca con la San Silvestre: "4.000 personas en pantalón corto no van a llenar las tiendas de compradores"

El alcalde de Valladolid replica a los organizadores de la San Silvestre y cree que los participantes nada más acabar la carrera "se irán a su casa a ducharse"

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha aseverado este miércoles que las 4.000 personas que se prevé que participarían en la carrera de San Silvestre son "corredores que irán en pantalón corto y en chándal", por lo que ha negado el argumento de que vayan a "llenar las tiendas de compradores", pues después de correr "se irán a su casa a ducharse".

 

Así lo ha señalado Puente en declaraciones a los medios de comunicación tras la Junta de Gobierno municipal en las que ha defendido el derecho del Ayuntamiento a decidir sobre la fecha y el lugar en el que se celebra esta carrera, al tiempo que ha negado que la decisión que ha tomado de suspender su celebración el día 30 de diciembre por la mañana suponga "un conflicto" en el equipo de Gobierno, pese a que los concejales de Toma la Palabra Manuel Saravia y Alberto Bustos no comparten la decisión del alcalde del PSOE.

 

El regidor ha querido dar sus razones en contra del argumento de que los 4.000 participantes en la carrera se quedarían posteriormente en el centro de la ciudad y consumirían en las tiendas. "Son 4.000 que van en pantalón corto o en chándal, que van a correr, no a comprar y no van a llenar la ciudad de compradores, se irán a su casa a ducharse", ha apostillado.

 

De hecho, ha ironizado con que "si fuera un evento con gran potencial comercial" se desarrollaría en el entorno del centro Rio Shopping, en Arroyo de la Encomienda, "y se cortaría el aparcamiento y los accesos y después irían todos los corredores al centro comercial a comprar", pero ha concluido al señalar que si la prueba se hiciera en esa zona del centro comercial de Arroyo esos comercios "también se quejarían".

 

El primer edil ha reprochado que la Federación de Atletismo "considere que puede decidir libremente a qué hora y en qué lugar puede hacer la carrera", pero ha recordado que el Ayuntamiento ha aportado en los últimos años un patrocinio de 2.000 euros y los agentes de la Policía Municipal "han hecho horas extra" para atender los cortes de tráfico y garantizar la seguridad de la prueba.

 

Por ello, el Consistorio ha tratado de "aplicar un mínimo de sentido común" y ha tomado una decisión "con respaldo de los informes de los técnicos de Movilidad", lo que "no es un capricho", sino una decisión "muy fundada" con "un mínimo de sentido común" y en la que se ha llevado a cabo un "ejercicio claro de defensa de los intereses generales de la ciudad".

 

En este sentido, ha añadido que esos intereses "son los de los comerciantes, los vecinos, los hosteleros y los que venden en el Mercado del Val".

 

Así, el alcalde ha recalcado que el día 30 de diciembre "el centro no necesita ningún aditivo", pues entiende que "ya hay una decoración y unas luces de Navidad" en las que el Ayuntamiento gasta un dinero. En su opinión, es un día que "se presta a comprar" y en el que "lo único que necesita la ciudad a esa hora es que se pueda ir por ella con normalidad".

 

Sin embargo, ha incidido en que el corte del centro de la ciudad durante la prueba no sólo afecta al tráfico de vehículo privado, como sucede con los cierres por contaminación, sino también a los autobuses y a los peatones.

 

En definitiva, Puente ha reiterado que la San Silvestre "ese día, a esa hora y en ese lugar no es posible" y ha explicado que si se propone en un día festivo "no hay problema", o si se plantea otra ruta "se valorará y analizará".

 

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