¿Puede Valladolid conseguir electricidad más barata y sostenible?

El Ayuntamiento ha contactado con el municipio madrileño de Rivas, el último en sumarse a la propuesta de acudir directamente al mercado de mayoristas para comprar la energía más barata y ahorrar dinero a las arcas municipales.

El reto energético, el cómo pueden las ciudades abastecerse de energía sin comprometer el futuro de la próxima generación, está sobre la mesa. ¿Pueden las ciudades ser más sostenibles, y además hacerlo a un precio más económico? Rivas, municipio de la Comunidad de Madrid, ha sido el último en poner en marcha una iniciativa que comenzó Avilés en 2014: acudir al mercado de mayoristas -es decir, evitar intermediarios al adquirir la energía- para ahorrar en la factura.

 

¿Qué planes tiene el Ayuntamiento de Valladolid? Nos hemos puesto en contacto con el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid para conocer con más detalle el proyecto, y así poder valorar si sería una iniciativa trasladable a Valladolid” indica María Sánchez, concejala de Medio Ambiente en el consistorio pucelano. Según explicó la alcaldesa de Rivas, en una entrevista para El Mundo, esta opción “tiene un triple beneficio, además del ahorro energético y de la cuestión ambiental, está la parte social”. Allí, estiman que Rivas podrá ahorrar un 20% anual, lo que supone para sus arcas 400.000 euros cada año.

 

“Hay que tener en cuenta que cada Ayuntamiento parte de situaciones distintas, en el caso de Valladolid la apuesta más importante para tener una cierta autonomía energética la estamos realizando a través de la autogeneración de electricidad” apunta Sánchez, quien pone de manifiesto que “una gran parte de la energía que consumen los edificios municipales está siendo abastecida a través de energía fotovoltaica y biomasa generada por el propio Ayuntamiento, lo que también supone un ahorro”.

 

RECUPERAR EL CONTROL Y APOSTAR POR RENOVABLE

 

Además del apartado económico, otro aspecto a tener en cuenta es el de recuperar el control municipal sobre la gestión de los suministros básicos, un proceso que Valladolid completó en 2017 en cuanto al agua. “Creo que es recuperar competencias que en su día se tuvieron. Cuando empezaron las redes de suministros básicos eran los Ayuntamientos los que fueron organizándose. Y creemos que es fundamental recuperar esa soberanía, de lo más cercano, y que debería facilitarse desde la legalidad” argumenta Carmen Duce desde Ecologistas en Acción.

 

Desde el Ayuntamiento, además de acudir al mercado de mayoristas María Sánchez contempla otras posibilidades como “contratar la energía a través de lotes para poder dar así la posibilidad de que empresas de un tamaño más pequeño pudieran licitar y optar a llevarse algún contrato”. Una opción que en Valladolid ya se ha realizado y que ha permitido a una cooperativa de energías renovables llevarse alguno de los lotes.

 

Para Ecologistas, esta vía “permite mayor capacidad para negociar, el Ayuntamiento no está al mismo nivel que una gran multinacional como la eléctrica y también “puedes implicar a la empresa en la organización energética”.

 

En 2016 una delegación de Rivas visitó Avilés -ambos municipios rondan los 80.000 habitantes-, que desde 2014 acuden a la subasta y que, según cifra el diario asturiano La Nueva España, el municipio ahorró 260.000 euros en los dos primeros años. Ahora, Valladolid ha contactado con Rivas. ¿Será la próxima ciudad presente en el mercado de mayoristas eléctrico?