Publicar (o no) fotos de niños en Internet: Recomendaciones

Internet, redes, niños

'Sharenting', es un término que conjuga las palabras inglesas 'share' (compartir) y 'parenting' (crianza) y así se ha bautizado la tendencia por dar a conocer la vida de los hijos en las redes sociales.

Un abuso de esta tendencia puede acarrear en malas consecuencias para el menor, como advierten desde la Asociación de Internautas.

 

Para aquellos padres que acostumbran a llenar la red con fotos de sus hijos, la Asociación explica que el respeto a la intimidad es una de las principales normas que se deben seguir a la hora de publicar imágenes o vídeos en Internet, y más si se en ese contenido salen menores.

 

Los padres deberían primero pensar, como aconseja la Asociación, si sus hijos quizás no quieran (ahora o en el futuro) que otros vean esos momentos que, aunque puedan ser divertidos, son más adecuados para el seno de la familia o para círculos de amigos muy cercanos.

 

En este sentido, los padres nunca deben compartir fotografías de niños desnudos bajo ninguna circunstancia, ni en la playa, ni en la piscina ni en la bañera de casa. 

 

Una de los consejos más importantes se basa en no compartir imágenes diariamente. Cada vez que que los padres vayan a publicar una foto de sus hijos, la Asociación recomienda hacerse la siguiente pregunta:  "¿de verdad esto resulta de interés para la mayoría de mis contactos?".

 

También pueden ajustar la privacidad de los perfiles en los que van a compartir esas fotos,  ya sea en las redes sociales o en programas de mensajería instantánea como WhatsApp. De este modo, pueden reducir el público que verá esas imágenes a los círculos con los que tienen mayor confianza.

 

Si lo que quieres es compartir fotos con amigos íntimos y familiares, es más aconsejable, como destacan desde la Asociación, utilizar el correo electrónico y evitar su publicación en las redes sociales.

 

Los padres nunca deben detallar en las imágenes datos concretos del lugar o la hora en que se han tomado. sí no difundirán las rutinas de sus hijos, sus horarios habituales ni los sitios en los que pueden encontrarse a una determinada hora del día.  De igual modo, la Asociación recomienda que en esas fotos no se vean datos que se puedan rastrear como el nombre de la calle, la entrada del colegio de los niños o la matrícula del coche, por ejemplo.

 

De igual forma, los padres no deben etiquetar a los menores con sus nombres y apellidos en las fotos compartidas. Así evitan que las imágenes sean indexadas en los buscadores y que cualquiera pueda asociar las caras de los niños con su identidad real, según afirma la Asociación de Internautas.

 

Si los padres piensan compartir imágenes en las que el menor sale con otros amigos, la Asociación les pide que pregunten a los padres de esos otros niños si están de acuerdo en subir esas fotos a la Red.  Pero esta norma no solo se aplica a los cumpleaños, también hay que seguirla dentro de casa. Ambos progenitores deben estar de acuerdo a la hora de subir las fotografías de sus hijos, por lo que es preciso preguntar antes a la pareja.