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Valladolid

Prueba: Nissan Juke Nismo RS

Probamos a fondo la versión más potente de la gama Juke, que nos regala un muy buen nivel de prestaciones y un comportamiento en carretera que está a la altura de los mejores.


 

Publicado el 26.10.2016

El Juke RS es un coche muy especial que puede ser la opción ideal de aquellos conductores amantes de los GTI, pero que también buscan el diseño y las cualidades prácticas de un crossover urbano. Por tanto, esta combinación tan especial es imposible de encontrar en estos momentos, en los que sus principales rivales no son capaces de ofrecer versiones tan potentes y deportivas como la que nos ocupa.

 

Por fuera, es un coche que no esconde sus intenciones, algo que se percibe por los aditamentos aerodinámicos que nos muestra su carrocería. Llama especialmente la atención los nuevos parachoques, el alerón dispuesto en el portón trasero y las llantas de aleación de 18 pulgadas. El resto de detalles estéticos se rematan con las carcasas rojas de los retrovisores exteriores y los faros, que disponen de tecnología LED para la iluminación diurna.

 

El interior es una extensión de lo que presenta su carrocería. Lo primero que llama la atención son los “bucket” firmados por el especialista Recaro, que son una auténtica maravilla para lo que se espera en un vehículo deportivo. No sólo cuentan con una fabricación de calidad en todos los aspectos, sino que también sujetan el cuerpo a la perfección para que apenas se muevan cuando realizamos un fuerte apoyo en curva o en las frenadas más agresivas.

 

Como en un Juke normal, la postura al volante es elevada, pero no supone un impedimento ni el resta puntos para encontrarse cómodos al volante. Precisamente, ya que hablamos del volante, el que monta esta versión tan especial, es espectacular. Su tamaño, que tira a pequeño, es perfecto. Además, está parcialmente tapizado en piel vuelta, algo que facilita el agarre para que no resbale en conducción deportiva.

 

La palanca de cambios queda muy a mano, lo que es de agradecer incluso en un coche que no tenga un carácter marcadamente deportivo. Ya que hablamos del cambio, éste nos regala un tacto sobresaliente; los recorridos de su guiado están muy marcados y el tacto transmite muy buenas sensaciones.

 

Algunas partes del habitáculo están revestidas en piel. Nos gustaron, especialmente, el tapizado de piel vuelta del volante y de la visera del cuadro de instrumentos. Sin duda, son detalles que sólo los encontramos en deportivos de categoría.

 

La instrumentación presenta un diseño específico en tonalidad roja que le otorga un ambiente más racing al interior. Al igual que un Juke normal, ofrece mucha información de una manera clara y atractiva.

 

El motor es fundamental en un coche deportivo. El que monta el Juke es de lo mejor del mercado en cuanto a tecnología y prestaciones. Denominado comercialmente como DIG-T, este 1,6 litros sobrealimentado entrega una potencia de 218 CV y un par máximo de 280 Nm. Estas cifras permiten que el Juke RS alcance los 100 km/h en 7 segundos saliendo desde parado, y una velocidad máxima de 220 km/h.

 

Pero no todo son números, las sensaciones también cuentan a la hora de disfrutar de la conducción. En este sentido, todos los elementos mecánicos de este coche se coordinan a la perfección para que el agrado al volante salga ganando. En primer lugar, una vez que ponemos en funcionamiento el motor, nos gusta cómo suena. Cuando pisamos el embrague y el acelerador para iniciar la marcha, notamos que estamos ante un coche en el que se han cuidado todos los detalles. El tacto del embrague, acelerador y cambio, es de calidad.

 

Tanto si conducimos despacio, como si lo hacemos de una manera más deportiva, este motor resulta muy satisfactorio por lo vigoroso que resulta y por lo mucho que empuja en todo su amplio margen de giro. Siempre encontramos la respuesta deseada en todo tipo de condiciones, ya sea en marchas largas a un régimen de giro muy bajo, o cuando queremos sacar el máximo partido en una carretera con muchas curvas. Si activas el ‘Modo Sport’, encontrarás una respuesta del acelerador mucho más directa.

 

Su consumo también resulta moderado. Según nuestras mediciones, circulando con normalidad en ciclo combinado, obtuvimos una media que se situaba por debajo de los 8 l/100 km, un buen registro si tenemos en cuenta la elevada potencia de esta mecánica.

 

El chasis tiene una serie de modificaciones que permiten que este coche pueda asimilar toda la potencia disponible. Las suspensiones, aunque transmiten bastante firmeza, absorben muy bien y no resultan secas ni hacen que el coche responda con rebotes parásitos cuando el asfalto no está en sus mejores condiciones. Para mejorar la motricidad, este modelo equipa un diferencial mecánico que funciona a la perfección para limitar el subviraje cuando aplicamos mucha carga al acelerador a la salida de la curva.

 

Especial mención merecen los frenos, que tienen un tacto fantástico y resultan potentes para encontrar la frenada deseada cuando queremos sacar el máximo partido al coche. Lo que sí debería mejorar es el funcionamiento del ABS, que entra demasiado pronto a poco que busquemos una frenada potente. Para garantizar una buena frenada, los discos delanteros aumentan su diámetro de 296 a 320 mm, mientras que los traseros son ahora ventilados.

 

El Nissan Juke Nismo RS está disponible en los concesionarios desde 23.250 euros. Su equipamiento, tal y como cabe esperar en una versión tan especial como ésta, resulta muy completo. Además de todo lo comentado a lo largo de la prueba, este modelo ofrece elementos como un completo asistente de estacionamiento con cámaras en todas las zonas de la carrocería, un dispositivo que nos avisa cuando se produce un cambio involuntario de carril, un contro de ángulo muerto y tres colores muy atractivos para la carrocería: blanco perlado, negro metalizado o gris plata.

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