Protectores faciales con PVC, un proyecto cooperativo en la provincia de Valladolid como medida de prevención de contagio

Desde la empresa Irzón, de Rueda, hasta lugares de toda la provincia de la ciudad, se ha organizado una iniciativa para proporcionar estas piezas a la Diputación de Valladolid, especialmente para los Servicios Sociales.

La incertidumbre que se palpa estos días viene acompañada, en muchos casos, de acciones que reflejan la predisposición de la gente para ayudar a las otros. Ya lo hemos visto en donaciones, voluntarios o simplemente en acciones anónimas como hacer la compra al vecino.

 

Desde la empresa Irzón, en Rueda (Valladolid), el fundador Pablo Gatón cuenta la iniciativa del proyecto que se está llevando a cabo por toda la provincia: “nos planteamos realizar algún tipo de medida de prevención de contagio, y pensamos en realizar máscaras completas de cara con PVC”. Para ello, se utilizan láminas de PVC transparente, unido a una pieza que se imprime en impresoras 3D y otra goma que se ensambla a esa pieza. Pablo explica que con estos elementos consiguieron hacer una máscara “bastante funcional, que es robusta y funciona para no contagiarse y que no salpique nada en la cara”.

 

El director admite que el ritmo de fabricación es bajo, debido a la falta de impresoras 3D en la empresa. Y ante este contratiempo surgió la idea de pedir ayuda. Una búsqueda de medios y apoyo dirigida a todas las organizaciones que estaban involucradas en la impresión 3D de este tipo de máscaras.

 

En Irzón cuentan con nueve personas, distribuidas en distintos puntos de la provincia de Valladolid, que reciben la producción de las piezas impresas en 3D, y consiguen realizar hasta 100 máscaras al día, aunque según explica Pablo Gatón, tienen en mente ampliar el total en los próximos días. Es en Rueda donde montan las piezas completas con todos los PVC y las gomas para que queden uniformes.

 

Se las estamos dando, como prioridad, a la Diputación de Valladolid. Para los Servicios Sociales que van a las casas de las personas mayores a asistirles. Ahora mismo cuentan con poquita protección y son nuestra prioridad número uno”, relata Pablo.

 

En un segundo escalón, admite que, si lo solicitan algunas personas que se encuentran de cara al público y es necesario, “se la mandaríamos también”. A todo esto, todo se entrega de forma completamente gratuita. Se trata de una iniciativa no solo de la empresa, asegura Pablo Gatón, sino una ayuda de particulares, de gente desinteresada que ofreces sus recursos y sus impresoras, sin la cual nada estaría siendo posible. “Gente de Fresno el Viejo, de Arrabal de Portillo, de Tordesillas, de Valladolid ciudad, Laguna de Duero…” enumera Pablo.

 

Pablo cuenta que la Diputación les está dando medios, e incluso les ha comprado alguna impresora y PVC para producir más rápido. “Intentamos acaparar un poco de material porque puede que en una semana esté todo cerrado y no haya ni repartos, y no podamos producir más”, afirma el director de Irzón.

 

Podemos llegar a fabricar ahora 7.000 máscaras, pero necesitamos más producción. También otros particulares están ayudando a otros servicios públicos como hospitales. Quizá cuando tengan recursos necesarios puedan ayudarnos”, concluye Pablo.