Probamos el nuevo Kia Optima Sportswagon

La carrocería familiar de la berlina coreana acaba de llegar a nuestro mercado. Para contarte todos los detalles, conducimos la versión diésel 1.7 CRDi de 141 CV con cambio automático de seis velocidades.


 

Entre tanto SUV, hay alternativas mucho más interesantes en cuanto a estilo y cualidades prácticas. Nos referimos a los modelos con carrocería familiar que, en estos momentos, plantean diseños muy deportivos e, incluso, con mayor atractivo que las berlinas de las que derivan. En el caso que nos ocupa, el mercado plantea opciones tan interesantes como el protagonista de esta prueba. Con unas dimensiones muy similares a las de la berlina, el Optima Sportswagon ofrece un maletero con un volumen de carga de 552 litros, una cifra que le colocan entre las mejores opciones de su segmento.

 

Además de ofrecer una capacidad más que respetable, está equipado con una red de seguridad tras los asientos traseros y con unos raíles deslizantes escamoteables -estos permiten fijar los objetos que podrían resbalar o rodar por el maletero-. Adicionalmente, también está dotado de serie con un compartimento situado bajo el piso, junto a la boca de carga. Este hueco nos permite guardar la bandeja flexible, en vez de sacarla del vehículo. Por último, a diferencia de otros familiares de categoría similar, el portón se puede abrir y cerrar con muy poco esfuerzo, algo que es de agradecer.

 

La calidad de los materiales utilizados en el interior se ha mejorado significativamente respecto al modelo anterior, con una proporción de superficies blandas mucho mayor. Sin embargo, hay materiales, sobre todos los más visibles, que creemos que debería ser mejores. Por ejemplo, el salpicadero está recubierto por un plástico muy rugoso, de tacto muy poco agradable, que genera brillos y que no ofrece las mejores sensaciones a la vista.

 

El modelo que pudimos probar estaba asociado al acabado Concept, el más económico de la gama. Esta versión dispone de unos asientos tapizados en tela de una calidad normal, que nos parecieron mejorables en cuanto a la sujeción que ofrecían en la zona lumbar. En cuanto a las plazas traseras, también nos hubiera gustado que los asientos tuvieran una ergonomía algo más cuidada. No obstante, el espacio disponible en las plazas posteriores es espectacular.

 

Con el Optima Sportswagon, Kia vuelve a demostrar que es una marca que está trabajado la funcionalidad, además del diseño y la disposición de todos los mandos que tiene el vehículo. En este sentido, los modelos de la marca coreana resultan muy satisfactorios. Un buen ejemplo de ello son  los mandos del sistema de climatización, que son giratorios y muy accesibles.

 

Cuando nos ponemos en marcha, el familiar de Kia hace gala de un rodar muy confortable. No hace falta afrontar muchos kilómetros para darse cuenta que la suspensión filtra a la perfección, transmitiendo una sensación de suavidad que solo está al nivel de berlinas de mayor categoría. El ruido de la rodadura también está muy bien aislado, por lo que lo único que se percibe con claridad es el ruido del motor.

 

En carretera, es un vehículo que se muestra muy asentado, ágil y estable en todo tipo de condiciones. La dirección, que responde con un funcionamiento muy suave, muestra gran precisión y un tacto muy agradable.

 

MOTOR DE BAJO CONSUMO

 

Probamos la opción que, muy probablemente, acumulará el mayor volumen de ventas en España. Se trata del motor diésel 1.7 CRDi de 141 CV, una motorización que ha evolucionado satisfactoriamente, no sólo para ganar 5 CV extra, sino para ofrecer una mejor respuesta en la zona baja del tacómetro. También se muestra como un motor más refinado, gracias a la significativa reducción de ruidos y vibraciones.

 

El cambio manual de seis velocidades que equipaba nuestra unidad de pruebas, resultaba satisfactorio en cuanto al tacto y la suavidad que transmitía el mando del cambio. No lo era tanto por el funcionamiento del embrague, que, a nuestro juicio, era algo menos refinado.

 

El gasto de carburante es uno de los puntos más fuertes de esta versión. Según las pruebas que pudimos realizar, obtuvimos una media de 5,4 litros en carretera, una cifra que le colocan a este modelo entre las mejores opciones de su categoría.

 

La berlina familiar de Kia ya está en los concesionarios. Se comercializa con tres niveles de acabado (Concept, Drive y Emotion). La versión de acceso, que es la que hemos tenido la oportunidad de probar y que responde a la denominación Concept, dispone de un sistema de navegación, regulador de velocidad, llantas de aleación, sistema de ayuda de arranque en pendiente, airbag de rodilla para el conductor, sistema de control de presión de los neumáticos, espejos retrovisores eléctricos y calefactables, volante y palanca de cambios forrados en piel, climatizador y sensores de lluvia y luces. Esta versión se puede adquirir desde 23.645 euros, un precio que le sitúan entre las opciones más económicas del mercado.