Primera victoria del Real Valladolid B tras nueve jornadas

Carrascal pelea un balón. ANDRÉS DOMINGO

El filial blanquivioleta se impuso por 1-0 al Cerceda gracias a un gol en propia puerta.

La primera de muchas. El fútbol por fin hizo justicia a los méritos del Real Valladolid B. Los de Miguel Rivera vencieron por 1-0 al Cerceda en un partido en el que exhibieron una solidaridad defensiva digna de jugadores de mayor veteranía.

 

El Promesas, "tras trabajar con rabia durante toda la semana", como subrayó su entrenador al término del encuentro, salió a los Anexos concienciado de la suma importancia del envite. El colombiano Luis Suárez avisaba en jugada individual a poco de comenzar el choque. Sin embargo, el partido no lo desniveló el ataque del Pucela, sino la zaga gallega cuando David Soto cedió el balón a su arquero 'Magu' sin darse cuenta de que este no estaba bajo palos. El autogol dio mayor temple a los locales.

 

Un segurísimo Tanis en los balones aéreos, muy bien secundado por Mario y Porto, no dio opción a los de Tito Ramallo, que no disfrutaron de excesivas opciones ofensivas. Una y otra vez, los coruñeses se estrellaron contra un equipo compacto, el pucelano, que no dio facilidad alguna a su rival y administró con cabeza su victoria por la mínima.

 

"Lo necesitábamos y lo merecíamos", recalcaba Rivera tras las palabras del técnico rival, Tito Ramallo. El gallego reconoció que la clasificación del Real Valladolid B "era injustísima" por los méritos contraídos por los blanquivioletas. Un equipo con todas las letras que despega por fin en el campeonato.