Presentan un Plan de Acción para la accesibilidad de los discapacitados a los autobuses de Valladolid

AUVASA y ASPAYM han comunicado el diagnóstico de los elementos del transporte público colectivo y las mejoras que se pondrán en práctica para alcanzar la adaptación plena.

Los elementos de transporte público colectivo de Valladolid han sido objeto de un estudio de diagnóstico llevado a cabo por AUVASA y ASPAYM con el propósito de elaborar un Plan de Acción para garantizar la accesibilidad de las personas con alguna discapacidad. El concejal de Seguridad y Movilidad y presidente de la empresa de transporte, Luis Vélez, ha recordado la importancia de las actuaciones que se están llevando a cabo para “alcanzar la adaptación plena de los elementos y el cumplimiento estricto de la normativa”.

 

En un total de 582 paradas, se ha evaluado si cuentan con una entrada peatonal accesible, una correcta señalización y un equipamiento adecuado en la marquesina. Por otro lado, en los autobuses se ha revisado el espacio reservado para personas con movilidad reducida, sus equipamientos y sus condiciones de uso.

 

Vélez ha comunicado que en el estudio no se contemplan los 12 nuevos autobuses Iveco Urbanway que se incorporaron a la circulación a finales de noviembre de 2017. Igualmente, ha hecho hincapié en que “aunque el diagnóstico es muy importante, lo es más la puesta en marcha de herramientas que puedan dotar a Valladolid de un transporte público accesible”.

 

A la presentación del diagnóstico y el Plan de Acción han acudido también el gerente de ASPAYM, Julio Herrero, y su responsable de Accesibilidad, Lidia Martín, así como el gerente de AUVASA, Andrés Bernabé, quien ha revelado que “uno de los aspectos más importantes a resolver es la adaptación de la web y la aplicación móvil”.

 

En cuanto a los resultados del diagnóstico, de las 582 paradas evaluadas, un 28% presentan obstáculos a la movilidad como alcorques o rejillas y un 19% tienen alguna traba que obstaculiza la llegada del vehículo al punto de embarque. Además, ninguna cuenta con señalización en baille ni alternativas acústicas que aporten la información.

 

Los autobuses suelen cumplir la normativa vigente, el 100% cuentan con el ancho de puerta establecido y todos son de piso bajo y disponen de en 35% de superficie interior sin desniveles. Sin embargo, hay un modelo que no tiene rampa y dos de los 10 existentes no disponen de las cuatro plazas reservadas que prescribe la normativa. Asimismo, aunque todos cuentan con avisador luminoso en el interior para anunciar las paradas, dos de los diez modelos no disponen de avisador acústico.

 

Finalmente, el concejal ha recalcado que la colaboración entre AUVASA y ASPAYM “va a continuar” y que tiene el compromiso de “mejorar la vida de las personas, especialmente de aquellas que tienen más dificultades en su movilidad en la ciudad”. El diagnóstico completo (que consta de unas 2.500 páginas), estará disponible próximamente en la web de AUVASA.