Posible condena de más de treinta años de cárcel para el autor de una decena de robos

El TSJCyL ve este mes en Valladolid las reclamaciones de otros cuatro afectados por el Ala Octa tóxico - EUROPA PRESS

El acusado utilizó en sus saqueos instrumentos peligrosos en distintos lugares, sumado al diagnóstico aplicado por el fiscal de compatibilidad a la dependencia a la heroína y cocaína.

Un varón con múltiples antecedentes policiales y condenas se enfrenta a una posible condena de hasta treinta y un años y medio de cárcel por la comisión de más de una decena de robos con fuerza en las cosas y uno con intimidación y uso de instrumento peligroso cometidos, presuntamente, entre julio de 2018 y enero de 2019 en distintos locales; entre bares, quioscos y portales, y vehículos estacionados en la vía pública.

 

El citado individuo, A.L.M, de 48 años, ocupará el banquillo de la Audiencia de Valladolid el próximo día 10 de marzo junto con otro encausado, J.L.R.F, de 49, y también numerosos antecedentes, con la particularidad de que al primero se le imputan once delitos que podrían traducirse en más de tres décadas de prisión y al segundo, ya ha sido condenado con penas de casi tres años, tan solo uno de los robos, con la petición aparejada de cuatro años, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

En su calificación, el fiscal del caso aplica a A.L.M. la atenuante de drogadicción, al reconocer que el acusado presenta un diagnóstico compatible con la dependencia a la heroína y la cocaína.

 

En concepto de responsabilidad civil, la acusación pública solicita al ladrón multireincidente el abono de indemnizaciones a los perjudicados que se elevan a 3.277 euros, así como otros 420 que deberían sufragar el acusado y su compañero de banquillo, de forma conjunta y solidaria, en favor de una empresa personada como acusación particular. Llama la atención que parte del resto de los afectados ha renunciado a la indemnización que pudiera corresponderle.

 

El primero de ellos deberá responder a los numerosos robos que se le imputan a lo largo de 2018 y 2019 en bares, fruterías y establecimientos de alimentación, varios vehículos y dos locales en la Estación Gourmet, donde, tras forzar persianas, ventanas y otros elementos, se apoderó, supuestamente, de dinero en metálico y numerosos efectos, además de causar importantes daños materiales.

 

A.L.M, que cuenta ya con distintas condenas anteriores que suman más de cinco años, fue detenido primero el 26 de noviembre de 2018 en la calle Villabáñez tras haber 'actuado' en 'Estación Gourmet', donde se hizo con distintos quesos que estaba intentando vender, y el 8 de diciembre nuevamente, en este caso acompañado del otro acusado, después de haber 'visitado' un portal en obras de la calle Estación y apoderarse de distinta herramienta.

 

En uno de los robos de los que se encuentra imputado, el cometido en el 20 de noviembre de 2018 en un vehículo estacionado en la Avenida Fernando Ferreiro, A.L.M. llegó a ser sorprendido por el propietario cuando se hallaba revolviendo el habitáculo interior en busca de efectos de valor.

 

Ante ello, el acusado esgrimió, presuntamente, una navaja y pidió al propietario que no llamara a la policía, aunque este último logró coger un palo del maletero y puso en fuga al ladrón, sin que consiguiera llevarse efecto alguno.