¿Por qué no regresaste?

Herta Müller escribe en su novela 'Mi patria era una semilla de manzana' que la belleza protege. Al contrario que la fealdad. La belleza protege de la tortura, de la humillación. La belleza estaba en la Plaza de San Pablo, ahora ha desaparecido. La pugna del artista por obtener reconocimiento público se ha vuelto un tema recurrente.

Desconcierto, turbación e inquietud esta es la propuesta de escultor Eduardo Cuadrado que se puede ver en la Plaza de San Pablo. EC quiere denunciar con su instalación la crisis de los refugiados. ¿Pero se puede proponer algo en serio con esta instalación llamada Sombras de ilusión? No sé. Recuerda Juan Gelman que en los años cincuenta se desató la guerra de Corea. Por supuesto que todos los poetas comunistas, ente ellos los franceses, escribieron poemas denostando el imperialismo. El único que no lo hizo fue Paul Éluard. Los compañeros le dijeron: “¿Cómo es que no escribes un poema sobre esto, que es tan grave?” Y él dijo: “Yo solo escribo sobre esas cosas cuando la circunstancia exterior coincide con la circunstancia interior”. Eso es aplicable a todo, remata el poeta argentino.

 

Porque de algún modo basta ya de hipocresías. Hablar de un lugar en el que nunca se ha estado, llamativa paradoja. La voluntad de una obra de arte no vale para nada. No quiero fingir un desconcierto, una turbación, -cuando paso por la Plaza- que no veo y tampoco quiero fingir que sé lo que no sé. ¿Cómo saber qué se siente cuando la delimitación del espacio se lleva a cabo con alambre de púas?

 

A las costas europeas llegaron 800.000 personas en el año 2015, censurar como dice Joaquín Támara la falta de capacidad, de voluntad, de compromiso de los europeos bajo esquemas exclusivamente morales, por bien fundamentados que estén, no explica la dificultades, ni permite alcanzar un consenso. La disociación entre la ética, la razón y la (in) acción de la crisis de los refugiados está construida sobre una amalgama de posiciones encontradas. Por supuesto que todos tenemos que aceptar una responsabilidad propia y, al mismo tiempo, hacia nuestros semejantes.

 

Con el paso del tiempo se va adquiriendo cierta distancia con el mundo exterior. Una especie del desplazamiento entre el yo y la actualidad. No tiene que ver ni con la tristeza ni con la alegría. Es una especie de retirada, de alejarse, de distanciarse. ¿Soy culpable de la crisis de los refugiados? En absoluto.

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