¿Por qué Buñuelos y Huesos por Todos los Santos?

España es un país donde, irremediablemente, las fiestas están unidas a la gastronomía. La festividad de Todos los Santos no es la más alegre pero la comida, y en particular, los postres nos la endulzan. 

ORIGEN

 

Encontrar el origen de los buñuelos no es tarea fácil, existen teorías que sostienen que deriva de la palabra 'puñuelo' una especie de bolas que los romanos amasaban con sus puños.

 

Sabemos que la mayoría de los dulces tienen un origen morisco y tanto los Huesos de Santos como los Buñuelos apuntan a esa cultura.

 

En el caso concreto de los primeros, gracias al dato de la utilización de mazapán se consolida su elaboración en el siglo XVII. Las recetas de buñuelos son anteriores, se constatan recetas en España desde el siglo XVI, desde entonces lograron consolidarse.

 

La primera sociedad que consumió buñuelos fue la morisca. Sus ciudadanos, gente humilde, desempeñaban también el oficio de vendedores ambulantes de buñuelos. Eran postre típico los buñuelos fritos en aceite cubiertos de miel.

 

La costumbre se cristianiza en las cocinas conventuales de la Edad Media, donde nació la costumbre de elaborar exquisitos dulces, con la finalidad de agradar a los propios miembros de la comunidad.

 

SIMBOLOGÍA

 

Con respecto a su simbología cuenta la tradición que cuando te comes un Buñuelo sacas un alma del purgatorio.

 

Los Huesos de santo, dulces de mazapán, azúcar y huevo,  simbolizan cariñosamente a los muertos, el acto de comer estos riquísimos dulces se considera que los quieres y no les temes.

 

Ambos postres son francamente dulces, fáciles de preparar y sabrosos. El tiempo ha ampliando sus recetas a base de ingredientes naturales. Así, los Huesos de sSnto, tradicionalmente estaban rellenos de dulce de yema, pero hoy en día se ofrecen de chocolate, coco, fresa, e incluso se rellenan con yogur o praliné.

 

También los Buñuelos han dejado de ser de viento, es decir, sencillamente una pasta frita, historiada y azucarada, y ahora se encuentran rellenos de crema, nata e incluso crema de chocolate.

 

Pero en cualquier caso, al final los clásicos se mantienen, fortaleciendo cada año esta dulce tradición a la que también acompañan las leyendas.

 

Por ejemplo en el caso de los buñuelos de viento la leyenda afirma que cuando te comes un buñuelo de viento se salva un alma del Purgatorio.

 

En el caso de los huesos de santo se dice que se empezaron a comer para hacer el Día de Todos los Santos menos amargo. 

Comentarios

Juan Luis 29/10/2019 17:01 #1
Por que están muy ricos.

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