Polvorones El Toro: la tradición tordesillana que sobrevive a la pandemia
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Polvorones El Toro: la tradición tordesillana que sobrevive a la pandemia

Trabajadores de Dulces Galicia.

La empresa familiar ha logrado superar su nivel de ventas online a causa de la pandemia por coronavirus y se plantea "seguir creciendo" en época de crisis

La empresa Dulces Galicia ha experimentado un crecimiento ascendente en sus ventas a raíz del Coronavirus: “Entre 2020 y 2021 ha aumentado la demanda un 400%”. Para los tordesillanos, la pandemia ha sido “un impulso” que ha consolidado su nivel de ventas por internet.

 

Este 2021 también han notado una subida en su nivel de ventas generalizado a través de su tienda por internet. “Tenemos la página web desde hace año pero ha sido la pandemia lo que nos ha impulsado para explotarla”.

 

Dulces Galicia, o Dulces el Toro, es una empresa familiar que se fundó en el año 1850 y que fabrica dulces tradicionales de Tordesillas y productos típicos como el hojaldre, distintas variedades de tartas, los amarillos, las florentinas o pastas artesanas de chocolate y almendra. Todos los ingredientes de sus productos son de Castilla y León y reconocen que el secreto de su éxito es “el particular secado de la harina”.

 

Sus principios de tradición, dedicación y artesanía les han llevado a convertir la empresa en un referente en el mundo de la hostelería y la confitería a nivel internacional: “Estamos vendiendo en Inglaterra, en Francia y en Suecia”.

 

En el centro del pueblo se encuentra su Pastelería Galicia, una tienda artesana “de las de toda la vida” que ahora mismo administra la sexta generación familiar: “Trabajo con mi padre y con mi madre. Conozco el negocio desde pequeño: vi a mi abuelos y ahora me toca a mí. Todo queda en familia”. Y en el polígono industrial se encuentra su fábrica, desde hace casi tres años, desde donde explotan su producción a grandes escalas.

 

La intención principal de la empresa familiar que trabaja “desde el corazón de Castilla”, es seguir expandiéndose a través del aumento de la capacidad de producción o la apertura de nuevas tiendas.

 

Su dulce más característico son sus polvorones El Toro, que cambió su nombre hace unos pocos años por una cuestión de marketing. Sus polvorones eran unos buenos embajadores de su pueblo y con su nombre El Toro Vega lograban llevar “Tordesillas por el mundo” desde que en la década de los sesenta decidieran venderlos más allá de la pastelería del pueblo. Para evitar asociaciones con la celebración taurina y por una recomendación de su equipo publicidad cambiaron su nombre después de cuarenta años.

Comentarios

Carlos 24/05/2021 13:33 #1
Siguen siendo los mejores. Antes El toro Vega y ahora sólo El Toro, por culpa de cuatro animalistas subvencionados que no han trabajado en su vida,.

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