Perdida en el espacio
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Perdida en el espacio

Sabemos hace unos días, nos lo dijo Pedro Sánchez y ya nadie duda de lo que dice, que en España tenemos dos opciones: “un Gobierno progresista con el espacio que representa Yolanda Díaz” o un Gobierno del PP con la ultraderecha que, además, como quieren bajar los impuestos, “no tienen un proyecto de país”. Él sí lo tiene y lo comparte con ERC y Bildu, como ya nos explicó su portavoz Isabel Rodríguez. Es una pena que Sánchez no los nombre cuando nos pone en esa disyuntiva entre él o el caos, aunque el caos también sea él.

 

A Sánchez algunos lo vieron venir de lejos, aunque ahora lo nieguen, pero para eso están las hemerotecas. Esto decía El País en un editorial de octubre de 2016:Pedro Sánchez ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso. Hemos sabido que Sánchez ha mentido sin escrúpulo a sus compañeros. Hemos comprobado que sus oscilaciones a derecha e izquierda ocurrían únicamente en función de sus intereses personales, no de sus valores ni su ideología, bastante desconocidos ambos”. Lo decían, claro, cuando Sánchez no era el que firmaba los cheques de la publicidad institucional y de las subvenciones a los medios.

 

También lo vio venir Rubalcaba, que como recuerda Antonio Caño, despedido de la dirección del El País en 2018, “sustituido” que diría Margarita, no consideraba a Sánchez un socialista, sino “un radical de izquierdas”. Rubalcaba retrató perfectamente ese Gobierno que Sánchez ha montado y que quiere repetir, ahora con Yolanda en vez de Pablo: “Lo que él propone no es un Gobierno de izquierdas, porque, que yo sepa, PNV y CDC no son de izquierdas y Esquerra es independentista. Eso no suma, sería una investidura Frankenstein”.

 

Y los que no lo vieron venir, ya tienen claro lo que hay. ERC, Junts, Bildu, o incluso la CUP forman y seguirán formando parte de la ecuación junto con “el espacio que representa Yolanda Díaz”, por mucho que Sánchez quiera soslayarlo. Pero lo que cabe preguntarse, después de lo que ha pasado esta semana, es qué o quién hay en ese espacio en el que Yolanda parece estar un poco perdida, como los personajes de esa serie de televisión que iban camino de Alfa Centauri y acabaron dando tumbos por el universo.

 

El espacio se nos antoja en principio algo vacío, pero por lo que hemos visto en Andalucía, en el de Yolanda hay una multitud, no cabe ni un alfiler más. Tras la presentación oficial en Sevilla de la accidentada candidatura de Por Andalucía, que así se llama la cosa, los “candidatos y candidatas” quisieron dar un paseo por las estrechas calles del barrio de San Bartolomé y los codazos para caber en las fotos invitaban al cachondeo.

 

Y es que todo en el nacimiento de esta candidatura, al parecer negociada por Telegram de  una caseta otra durante la Feria de Abril, entre rebujitos, langostinos de Sanlúcar y raciones de jabugo, ha sido desopilante. Muy en plan la vida de Brian y el Frente Nacional de Judea, o ese chiste sobre trotskistas, que pregunta ¿qué es un trotskista? Un partido. ¿Y dos trotskistas? Un partido con una corriente interna. ¿Y tres trotskistas? Un partido, una corriente interna y una escisión…

 

Por no hacerlo muy largo, el espacio de Yolanda, que antes de Yolanda consiguió presentarse unido en las elecciones andaluzas de 2018 en una coalición llamada Adelante Andalucía, que reunía a Adelante Andalucía, Podemos, Izquierda Unida, Primavera Andaluza e Izquierda Andalucista y logró 17 escaños, no conseguía esta vez llegar a un acuerdo y se iban a presentar hasta siete partidos diferentes.

 

Así que Yolanda se apareció en la Feria de Sevilla para apoyar, aquí léase hacerse fotos, primero y sobre todo a la candidata de IU, Inmaculada Nieto y luego, de paso, al resto de los “candidatos y candidatas” de los otros cinco partidos a los que animó a “sumar proyectos diferentes para seguir ensanchando nuestro país”. A ella, dijo, lo que le gustaría es que “Andalucía no se coloque de espaldas al signo de los tiempos, mire hacia delante y hacia la suma”. Y hechas las fotos y designada la candidata de unidad, pues un poquito de manzanilla y un pescaíto frito que ya está tó arreglao.

 

Pero entonces, al alejarse del influjo unificador de Yolanda, volvieron los empujones por las sillas entre los candidatos de IU, Podemos, Más País, Equo, Iniciativa del pueblo andaluz y Alianza Verde. Y entre repartos de puestos en las listas y de subvenciones, el reloj del tiempo se les quedó tan parado como el de la Historia. Cuando se quisieron dar cuenta iban a dar las doce y la carroza se iba a convertir en calabaza. De prisa y corriendo presentaron la candidatura, a las 23:57 según el registro de la Junta Electoral.

 

El problema de ser puntual, dicen, es que nadie está allí para apreciarlo. Pero en este caso allí estaban todos. ¿Todos? Bueno, no exactamente, porque con las prisas, el documento que presentaron no era el correcto, faltaban las firmas de Podemos y Alianza Verde. Todo muy profesional, que diría Manquiña. Ahora creo que andan negociando cómo y dónde incluir a los candidatos de ambos partidos en las listas de Por Andalucía. ¿Qué puede salir mal? De momento han descubierto que el nombre ese ya está registrado en la Oficina de Patentes. Pero como dice la candidata de Más País, “al menos por esta vez no hay lío, el registro de patentes y marcas regula el tráfico mercantil y tiene un régimen distinto al de las coaliciones o partidos. No hay ningún problema”. Pues menos mal que no hay problema, pero eso de que no hay lío lo dirá ella.

 

No sé yo si el resultado de las andaluzas será un adelanto de lo que pueda pasar en las generales. Espero por el bien de Yolanda que todo este espectáculo no sea un adelanto de lo que va a representar el espacio que ella representa. De momento parece que está un tanto cabreada por el despiporre que ha apadrinado, amadronado que diría ella, y del que ahora se quiere desmarcar. “Mi proyecto no tiene nada que ver” y “estas cosas son las que alejan a la ciudadanía de los partidos”, se apresurado a explicar. Yolanda, estas cosas y otras. Y de unos partidos más que de otros.

 

Bueno, pues eso, que podemos estar tranquilos, porque el proceso de escucha de Yolanda para configurar el espacio que representa Yolanda no será esto que ha pasado en Andalucía. Ella, cuando decida algún día ponerse a ello, va a escuchar a la ciudadanía. No sabemos si lo que oirá serán gritos de “¡fuera, fuera!” como los que oye Sánchez cada vez que sale de palacio o los sonidos del silencio como Simon y Garfunkel. Pero la cosa está bien encaminada porque ya cuenta con el apoyo de la multi imputada Ada Colau, la pre imputada Mónica Oltra y la oltra Mónica, la García, médica y madre. Esta última, de Más Madrid, la corriente de Más País a la que su escisión, Recupera Madrid, ha denunciado por financiación ilegal y falsificación en documento público. Aunque parezca perdida, seguro que Yolanda acaba encontrando su espacio.

Comentarios

X 14/05/2022 10:33 #1
Si para formar gobierno en CyL hubieran tenido el mismo plazo que para presentar candidaturas, no les habría dado tiempo. Pero como uno responde al amo que pone el fajo, trata de ridiculizar los atisbos de unión en la izquierda andaluza, un poco de Perro Saxe, Bildu y ERC, y ya se puede dar por cumplido el "trabajo". Mucho miedo se respira a que se les pueda acabar el chollo a las élites, de ahí tanta imputación de la que aquí se hace eco, que solo se queda en un gran titular cuando se produce, y una pequeña reseña cuando quedan absueltas, como ha pasado con Colau, Iglesias o Errejón. Nos hemos tirado más de 100 días sin gobierno, después de un adelanto electoral inesperado en el que el presidente está imputado en un caso de corrupción que al que escribe no parece importarle, pues no le ha dedicado ni un mililitro de tinta. Será porque trabaja para él...

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