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'Paz armada' entre sindicatos y Auvasa con vista a la negociación del convenio en 2018

Una imagen de la huelga de 2016. A. MINGUEZA

Desde CCOO acusan una vez más a Óscar Puente de no tratar a los trabajadores "con el respeto que merecemos" mientras que desde el Ayuntamiento creen que 2017 ha sido un año "de cambio en positivo" en la situación de la empresa que ofrece el servicio de transporte público en Valladolid.

32 millones para Auvasa en 2018

 

A falta de superar el trámite de su aprobación, los presupuestos del Ayuntamiento de Valladolid para el año 2018 contemplan 32,3 millones de euros destinados a Auvasa. Desde CCOO consideran que "no está mal la inversión, pero si se quiere mejorar el servicio tendría que aumentar la plantilla, es matemática pura; si te falta personal es difícil organizar los servicios a no ser a costa de los trabajadores". 

 

Renovar la flota, "de las más envejecidas" para Bustelo, es una de las prioridades para sindicatos y Ayuntamiento. Vélez considera "muy positivo" el presupuesto y adelanta: "Habrá un crecimiento salarial del 1,5%, pendiente de la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Se comprarán seis nuevos autobuses de Gas Natural Comprimido (GNC), y se invetirá en un software para la gestión del servicio de los conductores y los calendarios de trabajo".

Durante casi 40 años, Europa vivió una época de tensa tranquilidad y baja conflictividad entre países que finalmente desembocó en la Primera Guerra Mundial. Aquel periodo se conoce como 'Paz armada' porque mientras no existieron choques bélicos los estados preparaban su armamento y sus estrategias para un futuro violento que finalmente explotó en 1914.

 

En la relación entre la empresa municipal Auvasa y los representantes de sus trabajadores el conflicto estalló antes, con huelgas (la primera hace precisamente un año, en los últimos días de 2016, y la segunda planteada para las Fiestas de la Virgen de San Lorenzo y desconvocada tras alcanzar un acuerdo el día antes de iniciarse) que han dado paso a la actual situación de frágil calma. Las negociaciones para redactar un nuevo convenio colectivo continúan al tiempo que se producen cruces de declaraciones entre sindicatos como CCOO y la CTA y el alcalde Óscar Puente.

 

José Luis Bustelo es el portavoz de Comisiones Obreras (CCOO) en Auvasa. Molesto por las palabras que les dedica Puente en entrevistas con los medios de comunicación (como esta publicada por TRIBUNA), el sindicalista deja claro que "nosotros estamos comprometidos, creo que nos debe tratar con el respeto que merecemos porque nos ha acusado de no tener compromiso, de que somos inflexibles... no nos sienta nada bien". 

 

Bustelo ha recordado a Puente que "las condiciones de trabajo que tenemos es porque hemos peleado por ellas y no las queremos perder" ante uno de los argumentos del alcalde, quien apela a que los conductores de Auvasa tienen "un trabajo seguro con unas condiciones salariales impresionantes y con unas condiciones sociales inmejorables" para reclamarlos mayor "flexibilidad". 

 

El convenio colectivo lleva parado desde 2013, y aún parece que el día del acuerdo está lejos. Ya se solucionó, al menos aparentemente, uno de los temas centrales que llevó a la huelga, el del calendario y los tríos, pero el convenio sigue sin pactarse. Sobre el acuerdo que se alcanzó para evitar la huelga de Fiestas, Bustelo defiende que "hemos demostrado que sí se podía hacer, y para ello nos ha costado dos huelgas" mientras que Luis Vélez, concejal del área de Movilidad, apunta sobre ese acuerdo que "nos ha permitido entregar este noviembre los calendarios para todo el año 2018".

 

¿QUÉ REIVINDICAN LAS PARTES?

 

En esta particular 'Paz armada' cada parte tiene su hoja de ruta. Por un lado los sindicatos, quienes piden "mejorar cuestiones sociales" como son disponer de horas médicas y días de libre disposición: "Como en la Administración Pública, porque estamos en el limbo entre serlo o no, ya que se nos trata como empleados públicos para hacernos las reformas, congelar los salarios, etc. Tenemos un convenio y nuestras tablas salariales aprobadas en el Consejo de Administración".

 

Vélez en cambio no cree que los trabajadores estén en ningún limbo (alega, entre otras, que no aprueban ningún tipo de oposición) y defiende que lo que el Ayuntamiento quiere es "dar mejor servicio", y apela a las leyes que el Gobierno central impone a los municipios. "Me encantaría que cobraran diez veces más, pero no puede ser, la Ley nos impide tomar decisiones. Tampoco podemos contratar personal por la Ley Montoro, pero dentro de lo que permite la Ley vamos a utilizar todas las herramientas para mejorar el servicio sin perjudicar las condiciones laborales. No queremos que trabajen más ni que trabajen peor, sino que se distribuya la jornada de otra forma".

 

(En estos reportajes explicamos cómo afecta la tasa de reposición y el techo de gasto a los ayuntamientos)

 

"Necesitamos que en la empresa se trabaje de otra forma, que nos deje margen para adaptar la oferta a la demanda ya que a lo largo del año hay momentos en los que hay más viajeros, y en otros menos. Por ejemplo, hemos planteado ampliar el periodo en el que los trabajadores se puedan coger vacaciones, ya que ahora la mitad coge sus vacaciones en julio y agosto, y hemos planteado ampliarlo a la segunda semana de junio y la primera de septiembre, para facilitar hacer contratos de sustitución en esos periodos. Y de momento no es aceptado por los sindicatos" concluye el concejal de Movilidad.

 

Como muestra de esa flexibilidad que sí dicen tener desde los sindicatos, Bustelo subraya que "queríamos que la empresa nos dijera qué necesitaba, nuestra cooperación la tiene e incluso la plantilla va a trabajar en sus días de descanso". Y Vélez también trata de acercar posturas y buscar concordia, aunque con matices: "Hay muchas cosas en las que estamos de acuerdo, los trabajadores son profesionales. Hay reuniones todas las semanas, por parte de los trabajadores hay disposición pero por parte de los sindicatos falta mayor visión de futuro. Me gustaría que las cosas fueran de otra forma".

 

DESEOS PARA 2018

 

"Que empiecen a tomar las cosas en serio y no se nos intente imponer una reforma laboral para no cumplir una sentencia (se refiere al descanso de 30 minutos que pidieron los chóferes, y que el Supremo ve legítimo). Y que se normalicen las cosas, con esas declaraciones el alcalde lo que hace es echar más gasolina al fuego. Le deseo felices fiestas, y que empecemos el año con otro talante que traiga más paz social" es lo que José Luis Bustelo pide al año 2018 que está a punto de comenzar.

 

También Luiz Vélez pide más acuerdos "porque más diálogo no puedo pedir, hay mucho". Sus deseos son que el nuevo año traiga "más visión de futuro, mejores soluciones, y mejores servicios", al tiempo que reconoce que "cuando hay desacuerdo no tiene toda la responsabilidad una de las partes" y que "siempre va a haber que negociar y mejorar cosas". Por último, rememora 2017 como "un año donde hemos alcanzado un acuerdo positivo con los sindicatos, nuevas tarifas y comprado nuevos autobuses". 

 

Los próximos meses de este 2018 servirán para dilucidar si la relación entre trabajadores y Auvasa finaliza con la pipa de la paz, o por el contrario las partes se preparan para una nueva batalla laboral.

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