Paralizan la demolición de una nave en Simancas por el riesgo cancerígeno para trabajadores y vecinos

Imagen de la zona

A instancias de la Fiscalía de Medio Ambiente tras constatar que los trabajos se realizan sin control alguno.

El Juzgado de Instrucción número 6 de Valladolid ha ordenado la paralización inmediata de los trabajos de demolición de una nave comercial ubicada en la localidad de Simancas tras constatar que los mismos están siendo realizados sin control alguno pese a que los materiales del tejado, compuestos presuntamente por fibrocemento, constituyen un serio peligro tanto para los trabajadores como para los vecinos de la zona.

 

El auto judicial estima así la petición formulada por la Fiscal Delegada de Medio Ambiente y Urbanismo, Ana Valle, como consecuencia de los iniciales informes emitidos por el Equipo Seprona de la Guardia Civil sobre los referidos trabajos de desmantelamiento de la cubierta de una nave, actualmente en desuso, propiedad de la empresa ATN Comercial 96 S.L y ubicada en la urbanización Panorama, en la carretera Burgos-Portugal 9090 de Simancas.

 

El informe, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas, constataría que las planchas que conforman el tejado son, con muy alto grado de probabilidad, de fibrocemento y, por tanto, contienen amianto en su composición, a pesar de lo cual la demolición se estaría efectuando de forma descontrolada, sin tratamiento específico ni protección alguna para los trabajadores que los realizan, pertenecientes a la empresa Periferias Valencianas S.L, y sin la oportuna gestión de estos residuos altamente peligrosos.

 

ENTERRAMIENTO EN UNA PARCELA ANEJA

 

Pero además, la investigación inicial del Seprona alerta de que parte de este material estaría siendo enterrado en una parcela aneja.

 

Ante ello, la juez del caso, que instruye diligencias previas por delito contra los recursos naturales y el medio ambiente y contra los derechos de los trabajadores, ha ordenado, como medida cautelar, paralizar de forma inmediata los trabajos de demolición realizados tanto en la nave como los que se efectúan en una parcela aneja, al tiempo que autoriza la inspección ocular por parte del Seprona y la toma de muestras de los materiales que han sido enterrados.

 

La decisión de la juez, a instancias de la Fiscal de Medio Ambiente, obedece al grave riesgo para la salud que el manejo incontrolado de dichos materiales suponen para los operarios que los realizan como para los vecinos de la zona.

 

Y es que el amianto o asbesto es un agente peligroso, ya que la inhalación de sus fibras puede causar enfermedades graves, como asbestosis, cáncer de pulmón o mesotelioma pleural.

 

Las fibras de amianto son un conjunto de miles de fibrillas elementales sólidamente unidas en forma de haces o agregados de fibras. Estos pueden separarse con facilidad en fibras cada vez más finas hasta llegar a fibrillas de tamaño microscópico, que pueden estar presentes en el aire en una proporción de billones de ellas.

 

De este modo, la existencia de materiales de fibrocemento, que se encuentran fragmentados y deteriorados, supone la dispersión de las fibras de amianto, con el evidente peligro no sólo para la salud de las personas que están llevando a cabo la demolición, sino también para la de quienes puedan inhalarlas por residir o trabajar en zonas próximas.