Organizaciones cristianas reclaman en Valladolid un trato humano para los refugiados

Un centenar de personas han formado una cadena que ha recorrido la calle Santiago para simbolizar el cariño que quieren mostrar hacia quienes huyen de la violencia, la guerra o el hambre en su país y que se ven tratadas de forma "inhumana" por el Gobierno de España, que no cumple sus compromisos.

LOS MIGRANTES, ¿SOLUCIÓN A LA DESPOBLACIÓN?

 

No es la primera vez que se comenta la posibilidad de que el compromiso de acoger refugiados pueda suponer una oportunidad para paliar los efectos de la despoblación en regiones como Castilla y León, y en concreto Valladolid y su provincia. 

 

Silvia Arribas también valora esa opción: "España no debería suponer un problema acoger a 19.000 personas. Sobre todo en Castilla y León y Valladolid, que estamos perdiendo población. Es el momento de tender la mano para que realmente vengan los migrantes, y vuelvan a ocupar nuestras casas vacías, los colegios, y podamos enriquecernos todos con ellos".   

Calle Santiago, tarde noche del viernes. Rebajas y Pingüinos en Valladolid, nada menos. Una cadena humana avanza silenciosa hacia la Plaza Zorrilla, abriéndose paso entre la multitud. ¿Qué significa? "Un acto reivindicativo en defensa de las personas migrantes y refugiadas" que convoca la diócesis de la ciudad junto a Red Íncola, Cáritas y otras entidades cristianas.

 

¿Por qué están ahí? Lo explica Silvia Arribas, de Red Íncola: "Queremos simbolizar la acogida, protección e integración, que tenemos que apoyar a las personas migrantes y tenderlas la mano, especialmente a las que tenemos al lado". Este domingo 14 de enero la Iglesia Católica ha celebrado la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado, con el Papa como máximo referente al frente de los actos, en un contexto mundial que invita a la reflexión: 65,6 millones se han visto desplazadas de forma forzosa por la violencia, guerras o el hambre, según recoge ACNUR (Agencia de la ONU para los Refugiados), cifras a las que no se suman, entre otros, los refugiados climáticos (cuyos derechos reconocen también las Naciones Unidas); y entre ellos, 2017 dejó más de 2.200 muertos en el mar Mediterráneo según datos de la Organización Internacional para las Migraciones. Para contextualizar, la población total de España es de 46,5 millones, y 2.000 son los vecinos que tienen municipios como Viana de Cega, Portillo o Nava del Rey. 

 

Por ello, el centenar de personas congregadas en Valladolid quiso lanzar un mensaje de "humanidad" en nombre de la religión católica. "La Iglesia siempre está al lado de la vulnerabilidad, de los pobres, y esto es un ejemplo. Jesucristo fue uno de los primeros refugiados que tuvo que huir de su pueblo, ¿por qué no tender la mano a otros muchos refugiados como él?", manifiesta Arribas.

 

¿CÓMO ACOGE LA SOCIEDAD VALLISOLETANA A LOS REFUGIADOS?

 

Para Silvia Arribas, los vallisoletanos "en principio acogen bien a los migrantes" pero matiza: "Es cierto que con la crisis comenzaron a crecer los prejuicios y estereotipos, y las personas migrantes están en una situación vulnerable porque además muchos están en situación irregular. Cuando llegan huyendo de una situación horrible en busca de oportunidades se encuentran una acogida muy escasa, con pocas ayudas y en la que cuesta mucho tiempo hasta poder encontrar empleo o formarse".

 

Por ello inciden desde las asociaciones cristianas en fomentar la convivencia: "Pedimos que si vemos a una persona refugiada la tendamos la mano, que no la marginemos, que simplemente por ser de otra nacionalidad no la miremos como diferente o no vayamos a confiar en ella. Sobre todo eso, convivir como con cualquier otro ciudadano".

 

EL GOBIERNO INCUMPLE EL COMPROMISO DE ESPAÑA CON LOS REFUGIADOS

 

Desde la concentración en la calle Santiago también tienen peticiones que hacer a los gobiernos de la Unión Europea, y en especial al de España, país que se comprometió a acoger a 17.000 refugiados y que solo ha cumplido con el 11%, 1.910 (el plazo comprometido acabó en septiembre de 2017). Cifras que sitúan a España como uno de los países que más ha incumplido, por debajo incluso de la media europea (el 18%) y avergonzada si se la compara con Finlandia (cumplió al 94%), Portugal (49%), Alemania (28%) o incluso Francia (con un también bajo 22%). De los 24 países de la Unión Europea comprometidos a acoger refugiados, España ocupa el puesto 17, según datos de la Comisión Europea.

 

Por ello Arribas reclama que "realmente se mantengan los compromisos" y recuerda que los refugiados se encuentran "en condiciones totalmente inhumanas" en campos de "Turquía o Grecia". E ironiza sobre el compromiso adquirido ya que "desde la Unión Europea tampoco ha habido sanciones por incumplir"

 

De igual modo, la representante de Red Íncola pide "el cierre de los CIES (Centro de Internamiento de Extranjeros), especialmente tras todo lo ocurrido en la cárcel de Archidona" (donde el 29 de diciembre de 2017 se suicidó Mohamed Bouderbala, un migrante que fue retenido en esta prisión junto a otros 550 migrantes retenidos desde el 20 de noviembre en una prisión que aún no era apta para acoger reclusos, y que el Ministerio del Interior usa para retener de forma temporal a quienes llegan de forma irregular).

 

No son las únicas reivindicaciones de Silvia Arribas, que concluye como altavoz de las personas y colectivos que defienden los Derechos Humanos. "Los Gobiernos no son conscientes de lo que está ocurriendo. Mismamente, estos días ha vuelto a haber un juicio contra Helena Maleno, es incomprensible que una defensora de los derechos humanos que lo da todo desde Marruecos sea denunciada por la propia España. O que personas que se juegan la vida en el Mediterráneo, o en la valla de Melilla o Ceuta, que solo buscan una vida mejor, sean tratados como perros, como si no fuesen personas. Es incomprensible la posición de este Gobierno, realmente no sabemos su postura porque ni dan explicaciones".