Ojo con el ruido nocturno en pisos y locales de Valladolid; hasta 600 euros de multa

La Policía Municipal de Valladolid, encargada de velar por la Ordenanza del Ruido. J.P.

La Ordenanza Municipal de ruidos y vibraciones la cataloga como una infracción leve, pero que con reincidencia puede ser grave y llegar hasta 12.000 euros de sanción.

ORDENANZA RUIDO VALLADOLID

 

Infracciones leves: Como superar ligeramente los decibelios. Hasta 600 euros.

 

Infracciones graves: Reincidir en infracciones leves o superar en menos de diez decibelios el límiet permitido. De 601 a 12.000 euros.

 

Infracciones muy graves: Superar en más de diez decibelios el volumen permitido. De 12.000 a 300.000 euros.

El último ejemplo se daba hace apenas unos días en una accidentada noche de fiesta en Valladolid. Hasta cuatro personas acababan detenidas en la puerta de la Discoteca Kerala después de haber agredido a varios agentes municipales, y lo hacían después de haber sido multados por armar alboroto en un piso de la calle Jacinto Benavente. Y quizá alguno se lo preguntó al leer la noticia. ¿Cuánto dinero les tocará abonar a estas personas por molestar a los vecinos a horas intempestivas? Pues depende.

 

¿Y de qué depende, que diría aquella canción? Para empezar, de si hay o no reincidencia, de los decibelios en los que se sobrepasase el límite municipal... Todo ello está registrado en la Ordenanza Municipal de Ruidos y Vibraciones, el cual fue actualizado a mediados de 2013. Un auténtica hoja de ruta para el ciudadano y el hostelero –en el mismo documento se recogen tanto posibilidades vecinales como de locales de ocio- y que más vale respetar si uno no quiere salir trasquilado económicamente.

 

La cuestión es que estos jóvenes se llevarán en principio hasta un máximo de 600 euros de multa, en función de varios factores variables tales como el nivel de decibelios alcanzado o la hora del suceso. Un protocolo que la Policía Municipal utiliza de manera habitual fin de semana tras fin de semana, cuando cualquier vecino avisa de que su compañero de bloque está haciendo el gamberro más de lo debido. Normalmente, si no hay mayores contratiempos o detalles, estas situaciones suelen saldarse con una sanción entre 60 y 100 euros.

 

Porque puede haberlos, claro. Y es que la Ordenanza Municipal es clara, cristalina. Primero, en cuanto al horario. “A efectos de la aplicación de esta Ordenanza se considerará como periodo diurno el comprendido entre las 08:00 horas y las 23:00 horas; y como horario nocturno de 23:00 a 08:00 horas”. Es decir, que a partir de dicha hora de la noche, chitón. Por si queda alguna duda, el siguiente artículo deja las cosas un poco más claras para los vallisoletanos ruidosos.

 

“Queda prohibida la realización de trabajos, obras o reparaciones domésticas susceptibles de producir molestias por ruidos y vibraciones en horario nocturno de domingo a viernes, de 20:00 a 08:00 horas y en sábado y vísperas de festivos de 20:00 a 10:00 horas del día siguiente salvo las estrictamente necesarias por razones de urgencia”. Vamos, que cuando las manecillas del reloj llegan a cierto punto, se acabó la música, los gritos o cualquier acción que conlleve una molestia para el vecino.

 

SANCIONES AUMENTABLES

 

La cosa puede ponerse fea si no se cumplen estas premisas impuestas por el Ayuntamiento de Valladolid, que a lo largo del año impone decenas de estas multas, por ejemplo con fiestas en pisos los fines de semana. ¿Y es que quién no recuerda aquella bacanal hace un par de años en la calle Simón Aranda de Valladolid, donde hasta 67 jóvenes acabaron multados por esta cuestión? Más de algún ciudadano se echa aún las manos a la cabeza al mentársele aquella situación.

 

En este supuesto las sanciones aumentaron por diferentes agravantes como el increíble número de decibelios alcanzado, insultos a los agentes y los desperfectos físicos, pero no es lo habitual, claro. Existen las mencionadas infracciones leves, que son la mayoría, las graves, más destinadas a particulares reincidentes o a hosteleros, y las muy graves, para aquellos que realmente han hecho algo ‘gordo’ como manipular aparatos municipales que midan el ruido o superar en más de 10 decibelios el ruido permitido en el momento.

 

Cada una de estos apartados tiene su rango de sanción. Para el primero la horquilla llegaría hasta los 600 euros, la segunda desde los 601 hasta los 12.000 y en el tercero, desde los 12.000 hasta los 300.000, palabras mayores, además de la posibilidad de clausurar el local.

 

Así las cosas las fiestas en las casas particulares, o cualquier otro tipo de actividad que suponga más ruido del debido, suelen ser lo más dado y sancionado por la Policía Municipal de Valladolid, pero la Ordenanza hace referencia a muchas posibilidades. ¿Le apetece echar un vistazo a la mencionada Ordenanza? Debajo puede descargarla en formato PDF.

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