OCU solicita más estaciones de bicicleta pública en Valladolid
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OCU solicita más estaciones de bicicleta pública en Valladolid

Bicicletas de Vallabici. JUAN POSTIGO

El coste medio del abono es de 30 euros al año. En Valladolid cuesta 40 euros y tiene una ratio de estaciones aún muy limitada

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), en el marco de la Semana Europea de la Movilidad, publica los resultados de un estudio comparativo de los sistemas de bicicleta pública en 14 capitales de provincia, entre las que se encuentran algunas de las que más recursos están destinando a la promoción del uso de este tipo de transporte, el más rápido, ecológico y saludable para realizar trayectos cortos.

 

El estudio revela significativas diferencias en la distribución y el alcance de las estaciones de bicicleta pública, que deberían repartirse de manera uniforme por toda la ciudad y a no más de 300 metros unas de otras. Un objetivo que alcanzan perfectamente Sevilla, Valencia y Barcelona, que además comparten unos altos ratios en la densidad de estaciones, de 38, 35 y 31 por 100.000 habitantes respectivamente. Mientras que San Sebastián y Zaragoza también obtienen buenos resultados para estos criterios, aunque aún son mejorables.

 

Valladolid, aunque cuenta con 31 estaciones de bici pública repartidas por la ciudad, tiene una ratio limitada: 10 estaciones por cada 100.000 habitantes, lo que a juico de la Delegación de OCU en Castilla y León es poco. Aun así, es superior al de otras grandes poblaciones como Madrid, Málaga, Córdoba o Vitoria, ciudad esta última donde no existe este servicio.

 

En lo que se refiere al precio de este servicio, lo habitual es pagar un abono que tiene un coste medio de 30 euros al año; 40 en Valladolid. El abono suele contemplar la primera media hora gratuita, lo que permite usarla sin coste adicional en la mayor parte de los recorridos. Lo que no sucede en ciudades como Madrid, Barcelona y San Sebastián, donde el viaje cuesta 50, 35 y 40 céntimos respectivamente cuando se coge una bici eléctrica. Es más, en la capital guipuzcoana también hay que pagar 20 céntimos por viaje si se utiliza la convencional. Costes adicionales que, a juicio de OCU, desincentivan su uso.

 

Por último, y con el fin de impulsar el uso de la bicicleta entre los ciudadanos, OCU pide a los Ayuntamientos crear mesas permanentes de diálogo con las distintas asociaciones ciclistas de cada región, que son las que mejor conocen los problemas a los que se enfrentan diariamente los usuarios.