Nullum crimen, nulla poena sine lege. Pacta sunt servanda
Cyl dots mini

Nullum crimen, nulla poena sine lege. Pacta sunt servanda

Ha pasado mucho tiempo desde aquella etapa histórica que denominamos transición española y que se inició tras la muerte de Franco en 1975. Si algo destaca de la transición es nuestra Constitución; el pacto entre diferentes, tan en desuso en estos momentos, pero que hizo que personas con ideologías totalmente opuestas fueran capaces de llegar a acuerdos que todavía hoy son la base jurídica de nuestra democracia, nuestra lex legum, unas reglas del juego que nos dimos y que todos debemos respetar.

 

Nuestra Constitución es tan garantista que no prohíbe pensar de una forma contraria a sus estipulaciones, sino que permite cambiarla democráticamente mediante un proceso estipulado de reforma.

 

Ha sido habitual en nuestra historia sostener la gobernabilidad del país en el nacionalismo, pero desde que en el año 2014 el Parlament de Catalunya solicitase fallidamente al Congreso la cesión de las competencias para la celebración de un referéndum, sus tradicionales demandas económicas y de transferencias de competencias son lo de menos. En 2014 aprobaron una Ley de Consultas, suspendida por el Constitucional, pero celebraron la consulta. Entre septiembre y octubre de 2017 aprobaron la Ley del referéndum de autodeterminación, suspendida por el Constitucional, pero celebraron el referéndum de independencia y aprobaron la Ley de transitoriedad jurídica (según ellos el marco legal transitorio hasta la constitución de la República Catalana), suspendida por el Constitucional. El 27 de octubre aprobaron la DUI, y el Gobierno, con el apoyo del PSOE, intervino la autonomía de Cataluña mediante el artículo 155. Entre febrero y junio de 2019 se celebró el juicio del procés, cuya sentencia se emitió en octubre condenando a penas de entre 9 y 13 años de prisión a los líderes del proceso independentista por delitos de sedición, malversación de caudales públicos y desobediencia.

 

La inmensa mayoría de los avances sociales en nuestro país, así como el desarrollo del Estado de Bienestar, llevan la firma del PSOE, y también la de Felipe González, tan denostado últimamente. La unidad de España y la defensa de la Constitución siempre han sido una de las señas de identidad del PSOE. El nacionalismo es la antítesis del progresismo y de la socialdemocracia. Frente al nacionalismo: Igualdad de oportunidades, pluralismo, internacionalismo, progresismo, colectivismo y solidaridad. No echemos por tierra todo lo que hemos conseguido.

 

Tengo 24 años, soy economista y estoy afiliado al PSOE y a Juventudes Socialistas desde 2015. No dudé en apoyar a Pedro Sánchez en las primarias de mayo de 2017, con todo el aparato del partido en contra. Creí en ese proyecto. No debe ser el aparato del partido, y mucho menos el Gobierno, quien diga a sus militantes cómo deben pensar, sino que deben ser estos quienes digan al partido qué camino debe seguir. Sin cesarismos, sin hooliganismos y sin crispación.

 

El 26 de mayo de 2021, el Tribunal Supremo se opuso, con toda la razón, a la concesión del indulto a los condenados del procés, al considerar que no se vulneró el principio de proporcionalidad de las penas, que no hay prueba o indicio de arrepentimiento, y que los argumentos en los que se basan desenfocan el sentido del indulto porque dibujan una responsabilidad penal colectiva y, además, pretenden que el Gobierno corrija la sentencia dictada por el Tribunal Supremo. Tampoco lo ampara el Código Ético del PSOE (artículo 8).

 

Es momento de que la militancia levante la voz. Si el Gobierno cree que tiene la legitimidad para enmendar las penas que impuso el Tribunal Supremo conforme a derecho a quienes traicionaron nuestros valores democráticos y violaron reiteradamente nuestra Constitución, lo comprenderé, pero jamás lo compartiré, y me veré obligado a pausar mi militancia activa durante un tiempo, pues jamás podré defender algo que atente contra la separación de poderes y contra nuestros valores constitucionales. Los intereses de España siempre deben primar sobre los de cualquier partido.

Comentarios

Minsk 11/06/2021 12:05 #1
Este presidente pone en primer plano su permanencia en el poder a la propia Nación y por tanto al Derecho, a la Justicia y a la soberanía del Estado. Si, por una falsa ilusión, cree que los separatistas van a terminar con sus pretensiones y van a volver a la senda democrática, es además de felon, idiota perdido.

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: