Nuevo desastre de un Real Valladolid en caída libre
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Nuevo desastre de un Real Valladolid en caída libre

Tercera derrota consecutiva de un equipo que se aleja de la zona de ascenso a Primera División. Cayó en Girona por 1-0 y también acumula tres partidos sin marcar goles.

(1) Girona FC: Juan Carlos; Calavera, Juanpe, Bernardo, Jairo; Valery (Samu Sáiz, min. 81), Terrats (Pol Lozano, min. 78), Aleix García; Borja García (Sarmiento, min. 81), Bustos (Stuani, min. 59) y Ureña (Álex Baena, min. 59).

 

(0) Real Valladolid: Roberto; Luis Pérez, Joaquín (Toni Villa, min. 69), Kiko Olivas, Javi Sánchez (Queirós, min. 46), Nacho; Anuar (Gonzalo Plata, min. 69), Roque Mesa, Aguado; Óscar Plano (Sergio León, min. 69) y Weissman (Cristo, min. 81).

 

Gol: 1-0, Stuani (p.), minuto 60.

 

Árbitro: González Esteban, asistido en las bandas por Pérez de Colosia Alonso y Moleón Cuenca. Mostró tarjeta amarilla a los locales Terrats y Calavera, y a los visitantes Roque Mesa y Aguado.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 6 de LaLiga SmartBank, disputado en Montilivi, Girona, el 18 de septiembre de 2021.

El discurso de Pacheta está más en entredicho que nunca. Y eso que el Real Valladolid empezó a hundirse justo cuando mejor estaba en el mojado césped de Montivilli. Pero un absurdo penalti de Queiros provocó la hecatombe de un equipo totalmente desnornato que, simplemente, no sabe a lo que juega. Ese es el principal pecado de un teórico aspirante al ascenso directo. Por plantilla y presupuesto, es posiblemente el mejor de la categoría, pero las teorías no sirven en esto del fútbol profesional y mucho menos en una Segunda División donde no sirven los pronósticos.

 

Decía esta semana Pacheta que el Valladolid está en un proceso, pero este proceso no puede ser eterno porque las jornadas pasan y el equipo no suma y se pierde en mitad de la tabla, ya muy alejado de las posiciones nobles donde los otros candidatos sí están asentados.

 

Tras una primera parte horrible, la tímida mejoría del Valladolid tras el descanso se truncó cuando el portugués Diego Queiros cometió un penalti tan absurdo como cruel al borde del área. Stuani acababa de entrar en el terreno de juego y su primer golpeo de balón fue directamente a la mallas. La primera revolución de Pacheta con Anuar y Aguado como titulares en el centro del campo dio paso a una nueva apuesta con cambio de dibujo y protagonistas. Tras el gol, entraron Villa, Gonzalo Plata y Sergio León. Con los minutos devorando la impaciencia blanquivioleta, Cristo entró por un Weissman desesperado pero que tampoco hizo mucho más méritos para seguir en el campo. 

 

Las sensaciones no son buenas, por mucho proceso en el que nos encontramos. El Real Valladolid acumula tres derrrotas y tres partidos consecutivos sin marcar y sin apenas irar a puerta. El discurso de Pacheta necesita otra entonación porque un aspirante no entiende de paciencia... y la afición tampoco y no sabemos si el staff del club aguantará mucho en un terreno de nadie con una deriva peligrosa.